Su vida estuvo marcada por las heridas y las cicatrices que pasan factura y dejan la puerta abierta a la imperecedera palabra que es libertad, y que camina por las calles sin rostro, abrazando al viento, desafiando al acta de defunción del poema...
 
Él es el autor del inmortal "Platero y yo". Y del que el día 23 de diciembre se han cumplido 139 años de su nacimiento.
 
Su pueblo natal, Moguer, está presente en toda su obra, es elemento de nostalgia e inspiración.
La palabra como el buen acero es penetrante, y en cada una de ellas el poeta busca sus vísceras.
 
Desde 1905 a 1913 es la etapa más productiva, algunos de los libros escritos en este periodo temporal son: Pastorales. Olvidanzas. Baladas de primavera. Laberinto. Libros de amor. El corazón en la mano. (...).
 
Juan Ramón Jiménez representa la sencillez.
Estéticamente, sus textos son bellos, vitales, y contienen un poso de luminosa reflexión. Son el cristal en el que al mirarte, te gustaría verte reflejado.
Sus versos nacen del embrión germinal de la poesía, son la placenta de la literatura. Adquieren al darles entidad, la forma interior de la vida, la muerte, el amor...
 
Sus escritos tienen algo mágico, son una inmersión en el alma descalza de las letras.
Desde el adarve de la muralla sin edad de la melancolía se sumergen en la esencia del fuego sagrado que es la poesía.
Múltiples lecturas y poder transformador.
 
Con 15 años, aproximadamente, escribe poemas, que son publicados en los periódicos.
Buscando bucear en otros horizontes, se marcha junto con su hermano Eustaquio a Sevilla para estudiar Derecho (carrera que no llegó a concluir) y aprender pintura. Con esta arte mantuvo una vehemente pasión, así comienza a realizar paisajes, retratos, su autorretrato, bodegones.
 
En su trayectoria poética la crítica separa su obra en tres etapas:
-Sensitiva.
Abarca aproximadamente hasta el año 1916.
-Intelectual.
Marcada principalmente por la cercanía con la poesía inglesa, y su primer viaje a América.
-Suficiente o verdadera.
Aquí se engloba todo lo escrito durante su exilio americano.
"Diario de un poeta recién casado", delimita la línea entre la etapa sensitiva y la intelectual.
 
En 1913 conoce a la luz de su vida, Zenobia Camprubí Aymar, el faro de guía que alumbraría su camino para siempre... se casaron en 1916, ella sería para él una ayuda imprescindible.
 
ERAN DOS CORAZONES SINCRONIZADOS...
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En Moguer, en un simposio sobre Juan Ramón. Pilar, Oliva, Tibisay, Jeni. En la pared un fragmento del poema: Nostalgia.

 
Junto con su esposa comienza la laboriosa tarea de traducción de las 22 obras de Rabindranath Tagore, poeta bengalí, Nobel de Literatura 1913.
 
Estuvieron exiliados y trabajando en muchos lugares: Cuba. Puerto Rico. Miami. Washington.
 
Encerrado consigo mismo pasó gran parte de su vida, y esta le asestó varios golpes certeros, de los que no llegaría a recuperarse por completo.
 
-En un concierto, el año 1930, le presenta a Margarita Gil Roesset, inmediatamente ella alberga hacia el moguereño unos sentimientos que no son correspondidos. Como consecuencia de esa situación ella se suicidaría, disparándose en la cabeza en 1932.
Juan Ramón le dedicaría una semblanza en sus: Españoles de tres mundos.
En el libro titulado: Marga, se recogen textos de ella, duros, algunos inquietantes.  
 
-Su sobrino Juan Ramón Jiménez Bayo (conocido familiarmente como Juanito Ramón) y ahijado del poeta, fallece en el frente de Teruel en 1938. Este terrible acontecimiento dejó a Juan Ramón totalmente deshecho. En palabras de Zenobia: "El dolor dejó a Juan Ramón absolutamente estéril por casi año y medio".
 
-Otra de las fechas más terribles de su vida fue el mes de octubre de 1956, cuando murió Zenobia. Tras esta pérdida irreparable, se sumergió en su desconsolado dolor... Sólo deseaba morir...
Este mismo año Juan Ramón recibió el Premio Nobel de Literatura.
 
Otros libros suyos: Animal de fondo. Dios deseado y deseante. Eternidades. Monumento de amor.
 
Muy importante es la influencia de Juan Ramón sobre la lírica española.
Él sirve de ejemplo para los poetas puros.
 
Personalmente opino, que uno de los poemas que me estremece nada más leer el título, y pienso que es bellísimo, a pesar del tema que trata, el viaje sin regreso, o lo que es lo mismo, la muerte, es el titulado: El viaje definitivo.
 
Su estructura es muy rica, usa epítetos, abundante adjetivación, sensaciones visuales: "verde árbol", "pozo blanco", y auditivas: "los pájaros cantando".
La musicalidad de la rima denota rasgos modernistas. 
Está incluido en el libro: Poemas agrestes.
 
Para él escribir era un acto de amor, intentar habitar en un tiempo distinto, regresar al espejismo del recuerdo...
 
Agradezco y admiro a todos los que cuidan y velan por el legado de Juan Ramón.
Empezando por Carmen Hernández Pinzón, sobrina-nieta del escritor.
 
A los trabajadores de la Casa Natal, especialmente a Oliva Cumbrera, porque tatuado a hierro y fuego en su alma lleva el nombre de Juan Ramón.
 
A todo el personal que está a cargo de la Casa Museo.
 
La Fundación Juan Ramón Jiménez se crea el 7 de mayo de 1987 con la finalidad de custodiar y promocionar la Casa Museo "Zenobia y Juan Ramón", (que es la sede) y salvaguardar documentos, originales, etc.
 
"Y yo me iré. Y se quedarán los pájaros / cantando./ Y se quedará mi huerto con su verde árbol,/ y su pozo blanco./ (...)/ en el ricón secreto de mi huerto florido y encalado,/ mi espíritu de hoy errará, nostáljico.../ Y yo me iré, y seré otro, sin hogar, sin árbol/ (...), y se quedarán los pájaros cantando. (El viaje definitivo).<Juan Ramón Jiménez>.
 
Firma: Pilar Redondo.