El silencio lucha con la palabra desenterrando la herida que termina siendo madrugada.
En la última vida mi alma dimite de mí para nacer en la muerte. Encerrado en el tiempo el eterno castigo del que la vida es testigo.
Miro por la ventana de mi pasado y observo la oscuridad inundada de luz y la ansiada esclavitud, donde las brasas arden más que el fuego...
 
Esto, perfectamente, pudiera ser la sipnosis de la vida de San Juan de la Cruz...
 
Su nombre es Juan de Yepes. Ante la imposibilidad de acceder de otra manera a los estudios, ingresa en un colegio de jesuitas con 17 años para estudiar humanidades.
Toma los hábitos de la orden Carmelita en 1563, usando el nombre de Fray Juan de san Matías. Un año más tarde comienza a estudiar teología en Salamanca.
 
Es ordenado sacerdote en 1567 y definitivamente adopta el nombre de Juan de la Cruz.
Sobradamente conocida es la amistad que le unía a Santa Teresa de Jesús, y al que ella hizo partícipe del movimiento de la reforma  carmelita que había comenzado.
 
Como consecuencia de una acusación de apostasía tuvo que cumplir 9 meses de severa privación de libertad en un convento de Toledo.
Su composición "Cántico espiritual" se gesta en este periodo de reclusión. Está compuesto de 40 estrofas.
 
Su poesía es puramente mística. Su lírica es una expontánea exclamación, no racional que se presenta en los momentos de  vehemente vivencia religiosa.
En sus tres poemas más notables lleva la poesía erótica a lo divino. Intenta mostrar la mística unión con Dios.
Diviniza los elementos de la poesía amatoria.
 
En otros de sus poemas es imprescindible leer entre líneas para entender en plenitud el sentido.
Mezcla voces cultas muy latinizadas con léxico popular, también dialectalismos y vocabulario amoroso trovaderesco.
Su lenguaje es depurado y devuelve a cada palabra su pureza original.
 
Es magnífico el texto en el que cuenta como de forma sibilina y casi increible protagoniza la fuga de la cárcel, en la madrugada del 15 de agosto de 1578.
Tras huir le dan albergue en Jaén en una casa conventual.
Posteriormente, en Andalucía, fundó algunos conventos para continuar con la reforma carmelitana.
 
Vuelve a estar preso por su hostilidad contra la jerarquía religiosa, en esta ocasión en Sierra Morena, en el convento de la Peñuela. Aquí concluyó el proceso de redacción de sus obras más importantes.
 
Una de sus obras más sobresalientes es: Noche oscura.
En este texto protagonizado por el alma, que habla en primera persona, está ya en la perfección, en la unión de amor con Dios.
Métricamente la obra está compuesta por ocho liras.
 
Otra de sus obras cumbre es llama de amor viva. Está compuesta de cuatro estrofas.
 
La luna ciega accede a la llagas que desgranan la rendición incondicional, que no tiene memoria.
Lágrimas como cuchillos, que se desdoblan sin reaccionar al sufrimiento.
El dolor te guía sin brújula, la verdad se transforma continuamente.
 
Escribir es vivir. La escritura ofrece respuestas a muchas preguntas.
 
En la suma de sus escritos hay algunas obras consideradas "menores".
-Epistolario: Sólo se conservan 34 cartas, queda constancia de que escribió bastantes más.
 
-Avisos y sentencias epirituales: Siendo confesor de las monjas de Beas, algunos de los consejos que les daba.
 
-Dichos de luz y amor: Son un conjunto de avisos espirituales de temática variada y extensión breve. Escritos en principio para diferentes personas, personalizados.
Guardó copia en su archivo personal y pasado el tiempo los unió bajo este nombre.
 
-Cautelas: reglas de contención que el religioso debe tener en cuenta y medir con exactitud si quiere salir invicto de las trampas que te presenta la vida en comunidad.
 
-Dos letrillas: una, titulada: Suma de la perfección.
-Otra, dedicada al nacimiento del verbo, pudiera ser un villancico, sólo se conserva este fragmento:
Del verbo divino/ La virgen preñada/ viene de camino/ ¿si le dais posada?
 
-Cuatro avisos a un religioso: destinados seguramente a un hermano lego, o religiosos de menor grado.
 
Tras ser excarcelado y cuando se disponía a cumplir el traslado que se le impuso a América, se encuentra frente a frente con la muerte, cuando contaba con 49 años de edad, el 14 de diciembre de 1591.
Fue beatificado por Clemente X en 1675 y canonizado por Benedicto Xlll el 27 dediciembre de 1726. Fue proclamado Doctor de la Iglesia Universal por Pío Xl en 1926. Denominado patrono de los poetas españoles en 1952. Nombrado Doctor Honoris Causa por la Universidad de Salamanca en 1991.
 
"Quedéme y olvidéme,/ el rostro recliné sobre el Amado;/ cesó todo y dejéme,/ dejando mi cuidado/ entre las azucenas olvidado." (San Juan de la Cruz). Octava lira del poema: Noche oscura.