María Pilar Queralt del Hierro. Nacida en Barcelona, de madre madrileña y padre catalán, es licenciada en Filosofía y Letras, especialidad en Historia Moderna y Contemporánea por la Universidad Autónoma de Barcelona, donde entre 1979 y 1982 ejerció como profesora de Historia de España en la Facultad de Ciencias de la Información. Vinculada al mundo editorial desde 1976, en él ha desempeñado diversas funciones relacionadas con la iconografía y la edición del libro ilustrado. En 1984 publicó Balaguer, biografía del poeta y político catalán sobre el que había realizado su tesis de Licenciatura. Especializada en el género biográfico, entre 1997 y 2009 ha publicado La vida y la época de Fernando VII, Madres e hijas en la Historia, Novias Reales, Tórtola Valencia, una mujer entre sombras, Isabel de Castilla, Agustina de Aragón, la mujer y el mito, donde aporta una nueva visión, con rigurosa base historiográfica, de la célebre heroína de la guerra de la Independencia. Tras Mujeres de vida apasionada (2010), publicó Las mujeres de Felipe ll, un recorrido por el universo femenino del Rey Prudente, que le valió el Premio Algaba 2011 de Biografías, Autobiografías, Memorias e investigaciones Históricas.

Sus últimas incursiones en el género han sido Reinas en la sombra y Los caballeros de la reina, dos compendios de breves biografías de amantes reales. En 2003 publicó la novela Inés de Castro, lo que sirvió para consagrarla como una de las más destacadas escritoras de novela histórica españolas y le valió, tras el éxito obtenido en Portugal, ser nombrada miembro de la “Fundação Inês de Castro” con sede en la Quinta das Lágrimas de la ciudad de Coímbra (Portugal). La novela es la primera de la llamada “Trilogía portuguesa” que continuó con Leonor (Eu, Leonor Teles) y La rosa de Coímbra (Memórias da Rainha Santa) sobre el personaje de Isabel de Aragón, reina de Portugal. Tres novelas con las que compone un fresco medieval basado en tres tipologías femeninas: la mujer mito, la mujer poderosa y la mujer mística. Es autora, asimismo, de los libros de relatos Cita en azul y Las sombras de la tarde y, entre otras, de las novelas históricas Los espejos de Fernando VII, De Alfonso, la dulcísima esposa, La pasión de la reina y Las damas del rey. Imparte conferencias y colabora habitualmente en diversos medios de comunicación, entre los que destaca la decana de las revistas de historia de la prensa española, Historia y Vida, donde su firma es habitual desde 1974, así como en Historia National Geographic y otras publicaciones especializadas. Viajera incansable (ha declarado que “sus dos grandes pasiones son la historia y los viajes”) ha publicado libros y reportajes de viajes como Montserrat, el dragón dormido, España: tierra, agua, fuego y aire, Los mejores castillos de España, Ciudades españolas Patrimonio de la Humanidad y Un país sorprendente (8 vols.), estos últimos en coautoría con Javier Tomé, así como diversas guías. En noviembre de 2004 obtuvo el I premio del Certamen de Prensa de Turismo de Bélgica por su artículo Las damas de Flandes publicado en Viajes National Geographic, galardón que repitió en 2006 con el artículo Brujas, encaje de piedra y agua. Sus libros han sido traducidos al portugués, rumano, inglés, francés, alemán, ruso e italiano.

¿Por qué un libro sobre los amores más legendarios que ha habido?

Cuando la editorial me propuso escribir sobre algunas de las parejas más célebres de la historia, reconozco que tuve mis dudas. A simple vista me parecía un tema manido y poco académico...incluso cursi. Hasta que comencé a indagar. Y entonces vino la sorpresa: la leyenda envolvía muchas de las relaciones amorosas que se nos habían promovido como modelo pero otras, por el contrario, habían dado como resultado logros artísticos, políticos e incluso científicos excepcionales. Y pensé que era interesante divulgar algunos de estos casos.

¿Cómo ha sido el proceso de selección de los principales amores de la historia?

Evidentemente en “Amores de leyenda” no están todos los que son, pero si son todos los que están, He procurado seleccionar aquellos casos más distorsionados por la imaginación popular o más significativos en el mundo del arte, la política o la literatura intentando abordar aquellos ejemplos que tuvieran alguna peculiaridad a destacar. Por eso aparecen desde mitos como los Amantes de Teruel o Sissi a relaciones poco comunes o menos conocidas como la de Nadedja von Meck y Piotr Tchaikocsk, los gangsters Bonnie Parker y Clyde Barrow, Yces Saint-Laurent y su mecenas Pierre Bergé o Auguste Rodin y Camille Claudel...

Si tuviese que quedarse con unos pocos, ¿Cuáles elegiría como arquetipo de amor legendario?

Sin duda con la historia de Pedro I de Portugal e Inés de Castro, la dama gallega de la que se dice que “reinó después de morir” En torno a este romance (hoy poco recordado en España pero mítico en Portugal) se ha escrito teatro desde el siglo XV hasta el XX, se han publicado novelas, se han escrito operas o rodado películas. Es una historia fascinante en la que el amor y la literatura se entremezclan con la política y la Historia con mayúsculas. También es hermosa la historia del Shah Jehan y Muntaz Mahal que dio origen a la construcción del Taj Mahal en Agra y me gusta especialmente la pasión que derrochan las cartas de una enamorada monja, Eloisa, hacia su enamorado y maestro, el filósofo Pedro Abelardo, en pleno siglo XI.

Como es un tema que se presta mucho a exagerar y a inventar cosas. ¿Hasta
que punto es necesario abordar el estudio con rigor histórico?

Desbrozar mito e historia es necesario en muchos campos y, evidentemente, uno de ellos es el estudio de las relaciones amorosas ya que es un tema que, por íntimo, da pábulo a la imaginación o a la mitificación Piense que por razones diversas ha habido amores que han parecido una cosa y eran otra muy distinta. Eso, evidentemente, ha sucedido con las relaciones entre personas del mismo sexo o cuando la política se inmiscuye en un romance. Es el caso, por ejemplo, de los duques de Windsor. Se dijo que Eduardo VIII había abdicado la corona de Inglaterra por no poder compartir el trono con Wallis Simpson “la mujer que amo” según sus propias palabras, pero en realidad fue una maniobra de Churchill dadas las simpatías filonazis del entonces rey de Inglaterra.

Sin embargo por muy bien documentadas que estén las fuentes, siempre habrá algún aspecto que quede en el misterio y en la intimidad...

Cierto, pero eso ocurre en toda aproximación biográfica. Lo importante es que los trazos básicos sean fiables y eso se puede documentar perfectamente mediante cartas, diarios o testimonios coetáneos.

Muchas veces conocer la realidad decepciona como en el caso de la mítica Sissi que no fue capaz de amar a un emperador.

Ese es el riesgo de este libro. Saber, por ejemplo, que Diego Rivera llego a maltratar a su esposa Frida Kahlo o que Sissi nunca amó al emperador con la misma intensidad que ha querido reflejar el cine puede decepcionar pero la historia muchas veces derriba mitos en favor de la verdad...

¿Es el amor el principal motor que mueve la historia?

El ser humano es el motor y el protagonista absoluto de la historia. Sus pasiones, sus filias y sus fobias, son por tanto la maquinaria que ha impulsado el devenir de los siglos. Pero es evidente que no solo el amor ha movido la historia. También lo ha hecho lo mejor y lo peor de los hombres y mujeres que nos han precedido o que conviven con nosotros: desde los ideales más nobles o la búsqueda de un ideal artístico o literario hasta la ambición o el afán de poder.

¿Todo vale en el amor?

Yo creo que no. Bajo la excusa de ser amor se esconde muchas veces el afán de poseer al otro o de anularse a si mismo en favor de la pareja. El amor, cuando es auténtico, debe reducirse a dos individualidades que caminan juntas pero que no conforman un único ser. Debe haber comunión de almas y de cuerpos pero sin perder de vista que son dos personas distintas, dos personalidades diferentes que se relacionan siempre en términos de igualdad y respeto.

¿Hace una distinción entre amores lícitos y amores prohibidos?

En este caso, el libro gira en torno a parejas consolidadas y públicas. Pero creo que el único amor que podría calificarse de ilícito es aquel en el que una de las partes queda anulada por el otro o sometido a un poder irracional y absorbente.