Entrevista de Ernesto Ladrón de Guevara

Marcelo Gullo Omodeo es un profesor de amplio prestigio en el área hispanoamericana, que creó el concepto de la “Insubordinación fundante” y el de “Umbral de poder”. Una teoría basada en la biocenosis en la que se producen los intercambios de poder y subordinación entre los países, y en las correlaciones entre esas interacciones. Importante escuela de pensamiento para la interpretación de cómo se producen los cambios en las supraestructuras de poder mundial.

      Doctor en Ciencia Política y máster en Relaciones Internacionales, es un declarado y prestigioso hispanista, que considera que la Hispanidad fue fragmentada y debilitada por la eficaz acción del supremacismo inglés que jugó sus cartas para arrebatar el poder civilizatorio de la Hispanidad en el mundo, sustituyéndolo por la cosmovisión protestante del espectro anglófilo.

               Sus libros más destacados son:  

Argentina Brasil: La Gran oportunidad. Biblos.

La insubordinación fundante: Breve historia de la construcción del poder de las naciones. Biblos.

Insubordinación y Desarrollo: las claves del éxito y el fracaso de las naciones. Biblos.

La historia oculta. La lucha del pueblo argentino por su independencia del imperio inglés. Biblos.

Conversaciones con Alberto Methol Ferré. Fabro.

Haya de la Torre. La lucha por la Patria Grande (1917-1931). Editorial de la Universidad Nacional de Lanús.

Relaciones Internacionales: Una teoría crítica desde la periferia sudamericana. Biblos

Su último libro aún exhala el aroma de la rotativa. Se titula “Madre patria”. Desmontando la Leyenda Negra. Desde Bartolomé de las Casas hasta el separatismo catalán. Editado por el Grupo Planeta.

E.L de G: Doctor Gullo Omodeo. Es indudable que un libro de estas características es imprescindible en un momento en el que la idea de pertenencia a una patria común, en España, se ha debilitado hasta el punto de que hay serias dudas de que una nación acrisolada y cimentada a lo largo de los siglos tenga graves dificultades para conservarse intacta.  ¿Cómo ve usted la situación española?                                                                   

 M.G.O:    España está hoy, en peligro de muerte. Sin rodeos.                                      Sin embargo, la gran mayoría de los españoles está totalmente inconsciente de ese peligro. La mayoría de los españoles, danza despreocupadamente, en la cubierta del barco que se está hundiendo, sin saber que la Nación, ha chocado contra un iceberg. Las leyes de la política y las leyes de la demografía, han puesto a España, en el momento más difícil de su historia. Por un lado la emergencia de nacionalismos periféricos locos que, adueñándose del poder, adoctrinan a los niños en las escuelas, en el odio a España y a su lengua común. Este hecho axial hace que España cabalgue, casi inexorablemente, a su fragmentación territorial. Están sembrando odio a la nacionalidad común y, sin dudas, siembran odio, pues cosecharán tempestades. Por otro lado, España va camino a dejar de ser España  porque por las calles de Granada, Córdoba y Sevilla deambulan, recién llegados que piensan y dicen, en voz baja: “…estas ciudades fueron nuestras y volverán a ser nuestras”

    E.L de G: ¿Cuál es la idea central de su libro? 

M.G.O: Que los españoles peninsulares y los españoles americanos han creído la historia de España e Hispanoamérica escrita por su enemigo histórico. La leyenda negra de la conquista española de América, es la obra más perfecta del “marketing político británico”, la “fake news” más exitosa de la historia de la política mundial. Sin embargo, no estamos delante de un problema historiográfico. Estamos delante de un problema político. La falsa historia es el origen de la falsa política. Los dos problemas que amenazan hoy la existencia misma de España tienen su origen en la tergiversación de la historia de España que llevó a muchos españoles a creer que España fue una especie de “monstruo histórico devorador de pueblos.” La leyenda negra, es decir la falsa historia de España, ha “azonzado” a los españoles. Éste, y no otro, es el motivo por el cual no habrá una política acertada, mientras el veneno “negrolegendario” siga recorriendo las venas abiertas de España. 

 

E.L de G: Su libro deja claro que usted considera a España, “madre” y “patria” común de las “Españas”. Usted es argentino, de origen italiano. ¿Cuáles son las razones por las que usted considera a España su “Madre Patria”? 

                   

                     M.G.O: Porque la lengua en la que pienso, amo - y a veces odio - es el español. ¿Hay algún egipcio que no se considere árabe? ¿Hay algún sirio que no se considere árabe? Desde Marruecos a Irak, pasando por Sudan y Arabia Saudita, independientemente del color de la piel y de los distintos orígenes étnicos, todos los que hablan árabe, se consideran árabes e integrantes de una gran nación árabe inconclusa, dividida artificialmente, en distintos estados. Entonces, ¿por qué nosotros, los argentinos, los chilenos, los mexicanos… no nos consideramos españoles?  Entonces,                     ¿por qué los españoles peninsulares no consideran a los ecuatorianos, a los uruguayos a los colombianos, independientemente del color de la piel y de los distintos orígenes étnicos, como españoles? Fíjese usted que, el mismísimo Fidel Castro, durante su visita a Galicia, en 1992, evidentemente emocionado, en un rapto de sinceridad, sacándose la máscara negrolegendaria, dijo “…somos parte del alma de España.               Siento, como afirmaba la legendaria Evita, que nosotros los hispanoamericanos,  independientemente del origen étnico,  somos “…pues, no solo hijos legítimos de los conquistadores, sino herederos directos de su gesta y de la llama de eternidad que ellos transportaron sobre los mares.” y esto es así porque España, afirma Eva Perón, “…nos dio su ser y nos legó su espiritualidad”. Así como no hay ningún marroquí, ni ningún egipcio que reniegue de la conquista árabe del África  cristiana, no debería haber ningún  argentino o mexicano que reniegue de la conquista española de la América pagana, en donde antes de la llegada de España, reinaba la guerra permanente, el terror político, el canibalismo, la antropofagia. 

E.L de G: Es indudable que los españoles, desde hace tres siglos al menos fueron perdiendo los elementos más característicos de su identidad, abandonando progresivamente su sentido de pertenencia. ¿Tan fuerte fue la penetración de la Leyenda Negra en su cosmovisión colectiva? ¿Cómo fue posible que una cultura tan fuertemente consolidada como la que venía de siglos atrás, con el legado cristiano católico, es decir ecuménico, la herencia romana, visigótica y finalmente el paso de ocho siglos de combate para restaurar el cristianismo desplazando a los ocupantes islámicos, perdieran esos elementos estructurales, antropológicos, para sumirse en el caos?

M.G.O: Imagínese que usted está en un bar con su primo y que, luego de unas copas, salen a la calle y de pronto, alguien les da un palazo en la cabeza. Un palazo tal que les hace perder a los dos, la memoria. Perderla por completo. Imagínese, además, que ese mismo sujeto, el que les dio el palazo, le cuenta a su primo que usted, le violó a su madre y a su hermana y que, por si lo anterior fuese poco, usted le robó, también, su herencia dejándolo en la miseria más absoluta.  Su primo, el receptor de ese falso relato,  inventado por el atacante, comenzaría, casi automáticamente, a odiarlo. Usted, que también perdió la memoria y está tan atontado como su primo, creería que, en ese pasado que olvidó - a causa del  golpe tremendo que ha sufrido - fue un monstruo espantoso. Realmente, Ud. sufriría un sentimiento de culpa que terminaría por destruirlo psicológicamente. Así, con la propagación de la Leyenda negra, Inglaterra nos dio un mazazo por la cabeza. Luego, Estados Unidos e incluso la Unión Soviética, a través de Cuba, se dieron cuenta que la propagación de la Leyenda negra, era “funcional” a sus intereses geopolíticos y entonces, no dudaron: continuaron la obra de Gran Bretaña. Es decir continuaron dándonos golpes por la cabeza, escribiendo libros pseudo científicos, artículos académicos, realizando películas y series televisivas para denigrar lo obra de España en América, para falsificar la historia y al final, de tantos golpes recibidos, terminamos por perder la memoria por completo y  pasamos a creer en el relato que, sobre nosotros. escribieron nuestros adversarios en la arena internacional. 

E.L de G: ¿Todo eso, después de una nueva proeza sin parangón en la historia de la humanidad, como lo es la creación de un nuevo mundo, una civilización; la que ha dado forma, al ser colectivo de Occidente? 

M.G.O: En efecto. Como afirmaba el tres veces presidente constitucional de la Argentina, Juan Domingo Perón, la  obra civilizadora de España no tiene paragón en la historia de la humanidad y constituye un rosario de heroísmo, sacrificios y renunciamientos. “España levantó templos, edificó universidades, difundió la cultura, formó hombres, e hizo mucho más; fundió y confundió su sangre con América y signó a sus hijas con un sello que las hace, si bien distintas a la madre en su forma y apariencia, iguales a ella, en su esencia y naturaleza.” Esta frase de Perón lo dice todo. 

E.L de G: ¿Es posible recomponer lo que ha sido destruido? 

M.G.O: ¡Perfectamente posible! No hay realidad que no pueda transformarse si uno está dispuesto a trabajar sobre ella para hacerlo. Todavía estamos a tiempo. Pero, para eso, tenemos que desterrar del corazón y la mente de los españoles americanos y de los españoles peninsulares, el mito de la Leyenda negra. Esa es la razón por la que me decidí a escribir “Madre Patria”. De que realicemos esa tarea de recomposición a que refiere, empezando por erradicar de la mente y el corazón de los pueblos, esa nefasta falacia que es La Leyenda negra, que nos inmoviliza y nos lleva a elegir políticas erróneas, políticas que nos perjudican y desangran,  depende nuestra existencia histórica misma. De esa lucha depende que España siga siendo España y que, tanto España como las repúblicas hispanoamericanas, no sufran un terrible proceso de fragmentación territorial.   

E.L. de G.: El Foro Sao Paulo tiene entre sus objetivos extender el neo marxismo a lo largo de Iberoamérica. Su estrategia es puramente gramsciana, cambiando los elementos culturales y cognitivos de las masas. ¿Está ganando la partida? ¿Tiene algo que ver con esa pérdida de identidad colectivo de lo hispano? 

M.G.O: El Foro de San Pablo, detrás del cual está el “imperialismo internacional del dinero”, aunque se valga de un discurso neo marxista. Predica el fundamentalismo indigenista” porque tiene como objetivo inconfeso, provocar una nueva balcanización de las repúblicas hispanoamericanas, haciendo aparecer un estado mapuche, un estado quechua o un estado aimara… Así, nuevamente divididos, seremos aún más impotentes en el concierto de las naciones y, por ende, más subdesarrollados. Porque nosotros no estamos divididos porque somos subdesarrollados, sino que somos subdesarrollados, porque estamos divididos.

 

E.L.de G: ¿Hay solución en la línea del desiderátum reflejado en su importante libro? 

 

M.G.O: Por el momento, solo por el momento, la Leyenda negra, parece haber ganado la batalla cultural, determinando  conciencias, costumbres y prejuicios. Pero los tiempos están maduros para la restauración de la verdad. 

 

E.L.de G: Si tuviera un deseo, un propósito, una petición, al pueblo español para cambiar la deriva en la que está inmerso… ¿Cuál sería?

 

                   M.G.O: Que recuerde quiénes es, que recuerde que España fue y es, un “estar-siendo” entre el imperialismo islámico y el imperialismo anglosajón. Que recuerde que ningún hispanoamericano, indio, negro o criollo, es extranjero en la tierra de Isabel y de Fernando

 

                   E.L.de G: Un grupo de personas, recogiendo el pensamiento de Ramiro de Maeztu, asesinado vilmente en la Guerra incivil española, hemos constituido una asociación que se llama “Unidad Hispanista”. ¿Cree usted posible establecer una unidad de acción entre diferentes asociaciones de aquí y de ultramar para configurar el germen de una alianza?

 

                   M.G.O: ¡Debe ser posible! ¡Será posible! La Hispanidad no es ni de derecha, ni de izquierda. La Hispanidad está más allá de las ideologías. En la primera mitad del siglo XX el más grande hispanista argentino fue el socialista Manuel Ugarte. La Hispanidad es nuestra “Dulcinea”. La Hispanidad, desde los Pirineos al Pacífico, y desde el Rio Grande a la Tierra del Fuego, es una nación inconclusa. La Hispanidad no es el pasado, la Hispanidad es el futuro. Como soy argentino, y he nacido en la misma ciudad que Messi, permítame usted terminar con una metáfora futbolística: No somos espectadores, no somos árbitros, ni comentaristas, sino jugadores y ¡vamos a salir a ganar el partido! ¡vamos a salir, nuevamente, campeones del mundo! 

 

E.L.de G: Le agradezco mucho la generosidad que ha tenido para ofrecernos al público español estas luminarias de su pensamiento que puedan guiar un restablecimiento de lo que fuimos y podemos seguir siendo. Nuestro reconocimiento.