Convencidos de su muy real importancia, celebramos la aparición del que indudablemente consideramos “el libro católico del año”: LA HOSTIA INTERLOCUTORA (SND Editores, 2021), de Monseñor Luis Vella. Y lo hacemos homenajeando a su principal responsable y revelador: Patricio Shaw Mihanovich, filólogo y traductor argentino radicado en España, sin cuya impagable labor esta obra maestra de la literatura maltesa no habría llegado a España.

La aparición, el pasado 21 de octubre, de La Hostia interlocutora, bien puede considerarse un acontecimiento singular para las Letras Católicas en lengua española. En unos tiempos de neomodernismo galopante, de sincretismos disolventes, de imparable desintegración adulteradora, y donde las publicaciones aparecen sazonadas por las más peregrinas herejías del día “corregidas y aumentadas”, este libro excepcional brilla con cegadora intensidad en un contexto sobresaturado de publicaciones mediocres y/o prescindibles.

Obra maestra absoluta, La Hostia interlocutora es el fruto perfectísimo de veinticinco años de trabajo absorbente: viajes internacionales, visitas a bibliotecas y archivos, cotejos de manuscritos, traducciones acompasadas… y ese largo etcétera de contratiempos con los que el trabajo independiente y a la contra signa las más elevadas empresas.

Este desafiante trabajo ha sido llevado a término con inaudita aplicación por un gran hombre impasible al desaliento: don Patricio Shaw Mihanovich (Buenos Aires, 1961), buen amigo, escritor y traductor argentino, hoy radicado en Calatayud (Zaragoza), quien determinó concluir este año 2021 el colosal trabajo de traducir –del original maltés a la lengua española– los tres tomos de la imperecedera cumbre literaria de Monseñor Luis Vella (1859-1928).

Quisiera así tributar desde este medio amigo, este modesto homenaje al sobresaliente filólogo y filósofo, sin cuyo esfuerzo no tasable, las imperecederas páginas de Monseñor Luis Vella no hubieran llegado al lector, y ni siquiera a mi propio conocimiento, pues tuve noticia por primera vez de la obra de Vella gracias al propio Shaw (quien hoy se encuentra traduciendo esta misma obra al polaco).

No erraré si afirmo que aquel descubrimiento decimonónico, lo que he dado en llamar “el hallazgo Vella”, me llamó poderosamente la atención desde un principio, al tiempo que me puso al corriente de la gran injusticia que se había cometido con Monseñor Vella, apologista de primer orden y preclaro azote de la masonería triunfante (entonces no tan crecida como hoy); un autor realmente sublime Monseñor Vella, cuya pluma supera incluso a la de San Alfonso María de Ligorio en sus celebérrimas Visitas al Santísimo (!), lo que ya son palabras mayores.

Un poco de historia: don Patricio Shaw, ejerciendo las veces de altavoz divulgativo, venía realizando desde hacía años una copiosa serie de traducciones sobre el texto original en maltés. Terminada la primera traducción definitiva, ésta conoció una edición previa (aparecida en 2019 bajo el título de Diálogos Eucarísticos), pero todavía no fue totalmente satisfactoria, por lo que quedó en cuasi-borrador. Era preciso dar el remate definitivo a tan extenuante trabajo. Mi expectación ante la deriva final del trabajo de Shaw, así como mis aportaciones en materia de estilización a la traducción en cuestión –durante los meses de abril y mayo de 2021–, me llevaron a contactar con el editor y amigo Álvaro Romero Ferreiro, de SND Editores, para proponerle la posibilidad de llevar a las prensas españolas el “hallazgo Vella”; felizmente, la empresa arribaba a buen puerto.

Así, tras varias tentativas y borradores, La Hostia Interlocutora puede ver al fin ver la luz entre el público español, en su versión definitiva y bajo los más exigentes criterios de calidad filológica.

Quede ante todo constancia de este hecho: que este libro singularísimo, esplendoroso como los sermones del Crisólogo, no es una mera traducción para satisfacer otra demanda editorial cualquiera: se trata de algo mucho más comprometido y elevado, fruto de una dilatada reflexión interior, y que años de trabajo y concienzuda metodología constatan para regocijo de los intelectos receptivos.

Mi enhorabuena, en fin, a don Patricio Shaw Mihanovich, una de las inteligencias más preclaras y completas de la Catolicidad Romana actual, un intelectual extraordinario que ha dedicado los mejores años de su vida al más serio y riguroso estudio, siempre con esa intensidad renovada que, por desgracia, nuestro tiempo de mercaderías rápidas y pastiches frustrantes, no sabrá valorar en su debida medida.

No más por nuestra parte que desear vivamente que este empeño ingente –en forma de magnífico libro– sea recompensado, como en justicia merece, al tiempo que les animamos, amigos lectores, a hacerse con un ejemplar de la obra para esta Navidad... Una apuesta arriesgada del sello SND Editores que no debería caer en saco roto.

(Nota bene: ¿sería atrevido por mi parte proponer a los gestores culturales de turno que esta traducción del maltés al español fuera candidata al Premio Nacional de Traducción? He dicho.)

El libro, disponible en su librería habitual, y también aquí:

https://www.sndeditores.com/libro/la-hostia-interlocutora_132571/