Paco Álvarez. Madrileño de 1965; investigador, geógrafo e historiador, además de publicista, presentador de TV y padre de familia. Fue escolta de 1984 al 86 de un principal amenazado por ETA y después se dedicó a la Publicidad antes de escribir. Ha trabajado en quince países de dos continentes en Comunicación para compañías como Airbus, Banco Santander, Benetton, Cartier, Chivas Regal, Colgate, Peugeot, Philips, Repsol, Telefónica, Vuitton, etc. En distintos proyectos culturales ha colaborado con Milos Forman, Kerry Kennedy, Yvonne Blake, Pérez-Reverte…, también con instituciones como la Armada Española, Junta de Castilla y León, Junta de Andalucía, Diputación de Cuenca, Ayuntamiento de Madrid, Ayuntamiento de El Ejido, Ayuntamiento de Alcalá de Henares… es colaborador de Discovery Channel, La 2 de RTVE, National Geographic Channel, BBC, Canal 7 Castilla y León, El Toro TV, Radio Inter y la COPE, además de Academia Play, Clío Historia, Muy Historia, etc. Nombrado Amigo de la Infantería de Marina, es también miembro de las Asociaciones: Antiqua Clío, Divulgadores de Historia, Bona Dea, Círculo Cultural Hispanista, Día de la Romanidad y Mos Religiosus.

Es conferenciante habitual en la Universidad Complutense de Alcalá de Henares, el CEU, Ateneo Escurialense, varios museos, colegios y ayuntamientos, etc. Recientemente ha publicado los libros Somos Romanos, Estamos Locos estos romanos, Romanos de Aquí y Mitomorfosis, trabajos en los que compara de manera amena y entretenida nuestra civilización moderna con la antigua Roma, reivindicando nuestra Historia Antigua. Tiene un espacio semanal en el programa Vamos a Ver de Castilla y León Tv, quincenal en Fin de Semana COPE con Cristina L. Schlichting y mensual en la Revista Clío, hablando de Roma. Además colabora semanalmente en El Barómetro de Albert Castillón y en Redacción Abierta, de El Toro TV sobre temas de actualidad.

¿Por qué un libro titulado Somos romanos, descubre el romano que hay en ti?

Porque me he ido dando cuenta durante todos estos años, cuanto más estudiaba Roma, más parecidos hallaba. Muchas veces he tenido que escuchar que somos muy árabes, pero no es cierto, basta con comparar el interior de una Mezquita con el interior de cualquier Iglesia española, especialmente las andaluzas. Las mezquitas están vacías. Las Iglesias están pobladas de imaginería. Además, en nuestro Derecho, Arte y Religión, entre otras muchas cosas, no hemos cambiado mucho en dos mil años. Somos Romanos.

¿Qué es lo que determina realmente lo que somos?

Yo creo que son muchas cosas, pero si tuviera que elegir una, serían las leyes. Nuestras leyes están diseñadas para que bajo ellas, seamos libres. Que seamos inocentes salvo que se demuestre lo contrario, que tengamos derecho a un abogado, etc. seamos hombres o mujeres. En otras civilizaciones no se puede ser tan libre.

¿En qué medida es interesante reivindicar la romanidad para conocer quienes somos y de dónde venimos?

En la medida en que España en su Historia repitió la romanización en América y esa es la seña de nuestra identidad. Nosotros no construimos un imperio del más fuerte, sino que llevamos nuestras leyes al otro lado del mundo, nos mezclamos con los indígenas y nos convertimos, todos, en "españoles de ambos hemisferios". Eso no sería posible sin Roma. Habríamos sido exterminadores, como las colonizaciones inglesas.

Están saliendo varios libros relacionados con diferentes aspectos del Imperio romano. ¿Se puede decir que Roma está en cierta manera de moda?

Roma está siempre de moda. Millones y millones de libros, comics, películas, series... hablan de Roma o de una Roma ideal. Aprender o leer de Roma es leer sobre una parte de la Historia que siempre, desde el Renacimiento, Neoclasicismo, Ilustración, etc. hemos querido recuperar, al menos idealmente.

¿Hasta que punto es consciente el ciudadano medio de todo lo que hay de romano en nuestras calles, casas, vida cotidiana, costumbres...?

No somos conscientes de que desde los días de la semana, los nombres de los meses, la duración del año, las leyes, los pasos de cebra, el tomar el aperitivo o dormir la siesta, lo llevamos haciendo desde que vestíamos toga...

¿Por qué el libro no quiere incidir tanto en la clásica herencia latina, sino en los aspectos mencionados antes?

Porque el Acueducto, el Derecho romano o la Filología son más obvios que los árboles romanos que no nos dejan ver el bosque clásico. Por ejemplo, algo tan español como la siesta viene de que para los romanos la hora sexta era el mediodía, tras el almuerzo al mediodía solían echarse, si podían, la sexta, es decir la siesta, igual que nosotros. Parece una tontería, pero nuestro día a día está lleno de ejemplos similares. Incluso los refranes clásicos españoles, suelen ser romanos, In crastinum nulla differas, es decir, no dejes para mañana lo que puedas hacer hoy, ya se escribió en el siglo I a.C. por Publilio Siro.

¿Por qué busca de manera pedagógica mediante citas, canciones, películas etc...plasmar la grandes similitudes entre la antigua Roma y nuestra época?

Porque creo que Roma está tan vigente, que no hay ni que excavar para encontrarla. Está en las películas, aunque no sean de romanos, o en la música, como en la canción de U-2 One, donde dicen: Tú dices que /El amor es un templo /Tú dices que /El amor es la máxima ley. Que se parece bastante a lo que escribió Boecio (480-525), el filósofo conocido como «el último romano y el primer escolástico», quien en su época dijo: «¿Quién le dará una ley a los que aman? El amor en sí mismo es la máxima ley».

¿En qué medida el cristianismo, la cristiandad, sublimó y perfeccionó las costumbres romanas?

Yo creo que las hizo evolucionar. En algunos aspectos las perfeccionó, pero en otros las cambió tanto que provocó algunas rupturas. Desde luego somos cristianos porque somos romanos. No se puede entender el cristianismo sin la idea unitaria de la ecúmene romana.

Por Javier Navascués