En la literatura fue una voz muy personal, inigualable, su proyecto literario es sugerente y sólido, constituido con la materia prima de la que está hecha la vida, aunque en ocasiones capaz de zarandear al lector, en algunos pasajes retrata su particular historia.
Me refiero a Mario Benedetti, del que el día 14 de septiembre se cumple el centenario de su nacimiento.
 
Parece que sus padres ya tuvieron una premonición y de tercer nombre le pusieron Hamlet.
 
Admirable fue su actitud ante la vida. Sus ideales siempre fueron la justicia, la solidaridad y la libertad.
Marcada personalidad. Combatibo.
Siempre lo tendremos presente porque él es parte de sus textos.
Fue un periodista comprometido, un político luchador y un trabajador minucioso de las letras.
 
Casi todos los escritores tienen "un antes" de su vida literaria, y él trabajó entre otras labores en una empresa de repuestos de automóviles, esto fue en 1935. Aunque al no sentirse realizado en nada que no fuera la escritura luchaba para escalar y acercarse a lo que de verdad estaba destinado, como hemos podido comprobar, ya que auna una ingente cantidad de obra narrativa, teatral y periodística, y durante décadas estuvo considerado como uno de los poetas más importantes del mundo.
 
Atesora textos de diversa índole. La progresión de su escritura en sus diferentes periodos nos ofrecen una visión completa y ceñida de la veracidad de su figura.
 
Autor arriesgado e innovador, huellas de vida que sucumben, impresiones que se desnudan integralmente, joyas literarias.
Su poderosa prosa al servicio del estilo y de la conversación, parece estar hablando cara a cara con el lector.
Domina magistralmente la narración, prestando atención a los detalles, muy particular es la mirada que nos ofrece del envés de su propia historia. Visión insobornable y ecuánime es su percepción sobre la realidad.
 
Diferentes materiales se congregan en su escritura regidos siempre por la humanidad, reflexiona en profundidad sobre diferentes temas.
 
Fue en la poesía donde alcanzó un reconocimiento difícil de superar. Escribió 36 poemarios, el primero publicado en 1945, titulado: La víspera indelebre. El último vió la luz en 2008: Testigo de uno mismo. Pasando por: Poemas de la oficina. (1956).
Clara es la línea estilística, que remite a esa doble visión de la existencia, la vida corriente, y la verdaderamente importante, la interior, que da vehementes zancadas en forma de versos.
Deliciosas delicatessen literarias.

Acertado y excelente, minúscula máquina del tiempo mediante la que intenta reivindicar el diálogo. A veces cuestiona el sentido crítico de la sociedad. Consumado estilista de la palabra.

Lenguaje libre, en ocasiones arrebatado, verdad poética indiscutible que da un paso hacia la vida atrapada en el ayer, que reescribe su historia.
Almas resucitadas de mil héroes silenciosos, que perdonan y dan asilo a la palabra engendrada, despoblada, deseada, encontrada.
 
El poema como un estilete que abre en dos la palabra en estado naciente.
Nos presenta propuestas de alto nivel literario. Uno de los más valiosos narradores hispanoamericano que con riesgo y pasión afronta, los recuerdos, decisiones, deseos, arrepentimientos.
 
A mediados de la década de los años 40 entra a trabajar en la redacción del semanario "Marcha", del que en 1954 llegó a ser director literario durante 20 años, hasta que el Gobierno clausuró la publicación.
 
Dirigió el departamento de literatura hispanoamericana de la Universidad de Cuba.
En 1982 comienza a escribir en la sección  de "opinión" del diario El País.
Residió en Mallorca y en Madrid.
 
Parte de su obra está traducida a más de veinte idiomas.
 
Muy reconocidos son sus libros de relatos: "Esta mañana y otros cuentos" (1949).
"Montevideanos" (1959).
Especialmente significativo por la situación en que se encontraba el autor es el ensayo: "El escritor latinoamericano y la revolución posible" (1974).
Estudios como: "Peripecia y novela" (1946). y "Marcel Proust y otros ensayos" (1951).
Novelas, "Quién de nosotros". (1953). Y la que personalmente me fascinó y que he leído en varias ocasiones: "La tregua", que fue llevada al cine, y candidata al Oscar en 1974 como mejor película extranjera.
 
Notable es: "Buzón de tiempo", (Alfaguara), son un conjunto de cuentos que habitan en el núcleo del corazón.
También "Despistes y franquezas", uno de los volúmenes más curiosos de su producción literaria, compuesto de una amalgama de diferentes géneros: grafittis, viñetas de humor, parodias, etc. Señal de libertad creadora por la que siempre luchó.
Protagonizado por el humor y la ironía.
 
"El desexilio". 18-4-1983. El País. Madrid. Artículo que debe ser leído.           
 
Los escritos de Benedetti se acunan en mis manos. De los más de 80 libros que publicó, algunos tienen títulos tan originales como: Primavera con ua esquina rota. (1982). La borra del café. (1992). Andamios. (1996).
 
Siempre valoró mucho el contacto con el lector, haciendo especial énfasis en los jóvenes.
Otro trabajo reconocido: "Insomnios y duermevelas", poemario, algunos de los poemas más sobresalientes de este volumen: Asamblea, papel en blanco, cuerpo y alma, mientras el tiempo diga todavía, infancia.
 
Vuelve a su país en 1983, iniciando lo que el denominaría "desexilio", (palabra importante para él). Argumentado queda en "El desexilio y otras conjeturas" (1984).
Dejó de publicar en la prensa española el día 30 de octubre de 1984, lo comunicó a través de las páginas del periódico El País, dos meses después se publicaría: El desexilio y otras conjeturas.
En 1985 Joan Manuel Serrat pone música a algunos de sus poemas, queda patente en el disco: El sur también existe", esto catapultaría a Benedetti a la inmortalidad.
 
Como creador polifacético que era, fue protagonista de un importante documental. Incluso, puntualmente ejerce de actor que apela a sus poemas, "El lado oscuro del corazón" (1992), el protagonista es un vagabundo rico; rico porque tenía el don de amar la poesía.
 
"Cuando creíamos que teníamos todas las respuestas de pronto cambiaron todas las preguntas". (Mario Benedetti).
 
Pilar Redondo.