Seguimos incorporando nuevos autores de forma periódica, algunos de ellos ya habían colaborado con nosotros. El objetivo es seguir dando la batalla cultural y que el medio contribuya a la buena formación de los lectores. Emilio Domínguez Díaz es doctor Europeus en Humanidades y licenciado en Filología Inglesa. 
 
¿Como valora la labor de El Correo de España?
 
Fundamentalmente, considero que realiza un trabajo difícil en los tiempos que corren, tiempos marcados por la imposición en tantos aspectos, incluidos el cultural e histórico, y es ahí donde, desde El Correo de España u otros medios, se ha de plantear batalla, dirimir luchas y defender cuestiones que, desde otra perspectiva, han de ser parte de la pluralidad democrática de nuestra nación.
 
¿Qué supone colaborar en este medio? 
 
Como con otros medios en los que colaboro, simple y llanamente supone que tu voz o pensamiento, de igual forma que el de muchísimas personas del entorno diverso en el que te mueves, pueden llegar a más gente a través de un medio que te ofrece cobertura para, vía redes sociales, difundir tu propósito en forma de opinión o artículo.
 
¿Por qué es tan importante, hoy más que nunca, dar la batalla cultural?
 
Decía William Blake que si no hay enemigos, no hay progreso. Una batalla tiene opuestos, muchos frentes; la cultural, también. Y, por este motivo, hay que presentarse a esa vanguardia sin complejos cuando el rival utiliza armas, los medios antagónicos, que sistemáticamente apoyan y secundan mensajes que niegan, contradicen o tergiversan tu pensamiento e ideas.Es vital estar ahí y, sobre todo, obviar la tibieza que refuerza esos complejos que se puedan tener.
 
Y batallar contra la censura y el bloqueo en las redes...
 
Es evidente. Al otro contendiente no le gusta que le rebatan su estrategia, sus actuaciones, sus hechos. Así ocurre en cualquier ámbito de nuestras vidas, no sólo en el aspecto cultural que nos ocupa. Hay vecinos, amigos, familiares, médicos, colegas de profesión que pueden tener un parecer diferente al que tú estimas idóneo o correcto. Es una cuestión de diversidad, de pluralidad, que ha de admitirse siempre y cuando el respeto y la tolerancia estén presentes a pesar de los obstáculos que aparecen en un camino no exento de dificultades.
 
Y no solo en prensa sino en el ámbito universitario y editorial.
 
La batalla cultural, la censura, los bloqueos, etc. son ingredientes prácticos, herramientas al uso, de los gestores de la imposición. Por eso, como una sólida roca, hemos de mantenernos firmes en nuestro propósito, en las convicciones, en la determinación que nos conduzca a ser faro y guía de puntos de vista contrarios a lo que quieren imponer. Ámbitos, hay muchos; ocasiones para presentar batalla, también. Ahora bien, criterio y corrección han de ser tus aliados para, de manera general, tener más garantías no sólo entre los de tu bando, sino ante los que están al otro lado de la trinchera.
 
¿Qué tipo de textos espera aportar?
 
Como me considero un todoterreno en tantos aspectos de mi vida, suelo escribir artículos de opinión en un intento de plasmar percepciones particulares y aquellas que capto entre la gente que me rodea y expresa el malestar actual en tantas versiones. Escucho mucho y, además, me encanta prestar atención y mentalmente tomar nota de lo que la gente quiere trasladar para que el eco de sus quejas, críticas o pensamientos alcance mayor difusión.
 
Por otro lado, Literatura e Historia han acompañado mi estudio y lecturas a nivel académico y, luego, profesional; principalmente, en lengua inglesa. Por este motivo, me gusta escribir sobre temas relacionados con autores como Tolkien, Chesterton, Orwell o Roy Campbell, literariamente hablando, referentes en mi vida.
 
¿Como ha enriquecido su vida estudiar a importantes autores como Chesterton, Campbell etc?
 
Son muchas las consideraciones a valorar cuando te sumerges e inviertes tiempo en vidas y obras tan profundas como las de los autores antes citados. Hay una gran riqueza en lo que te aportan en aspectos literarios, sociales, históricos o filosóficos. Sin embargo, pretendo ir más allá a través del trasfondo de muchas de sus obras y las razones, momentos o situaciones vitales que les condujeron a plasmar por escrito lo que, en momentos puntuales, pasaba por su mente.
 
Todas sus experiencias son aplicables en nuestra cotidianidad a pesar de las décadas transcurridas desde la aparición de sus obras. En muchos casos, de hecho, bien parecen el resultado de sus visiones, la concreción de sus textos, la culminación del relato de sus trabajos, la realidad de sus vaticinios.