Los libros de historia no siempre cuentan la verdad y a veces presentan los acontecimientos manipulados y al servicio de intereses espurios. Esa manipulación es propiciada por la casta política que en todo tiempo miente a los ciudadanos para justificar su incompetencia, errores y traiciones al pueblo al que en teoría deberían defender. El caso del desastre del 98 es paradigmático de esta realidad. Jamás en la historia de España se ha mentido y manipulado tanto para engañar a las generaciones coetáneas y futuras.

Federico Miguel Santaella Pascual. Capitán de Sanidad Militar. Licenciado en Geografía e Historia con la especialidad de Historia Antigua y Arqueología por la Universidad de Murcia. Graduado en Paleoantropología por la Universidad de Murcia. Profesor de Tecnología Sanitaria. Ponente en diversos congresos de Arqueología. Conferenciante en distintos foros sobre temas de historia y arqueología. Colaborador y autor de artículos en revistas de historia, prensa, radio y televisión. En 2001 publica su primer libro La artillería en la defensa de Cartagena y su Base Naval, la obra más completa sobre Artillería de Costa.

¿Por qué los libros de historia no siempre cuentan la verdad?

El poder a lo largo de la historia ha utilizado siempre todos los recursos propagandísticos para justificar sus decisiones políticas, recurriendo a la retórica y a la historiografía como instrumentos de propaganda ideológica. Desde la antigüedad clásica, los historiadores panegiristas (Polibio, Tito Livio, Dion Casio…) se ocuparon de subvertir los acontecimientos históricos narrando historias truculentas para transformar las verdades reales en verdades oficiales y, en la mayoría de los casos, para servir a los intereses de quienes les pagaban.

Esta realidad es recurrente a través de los tiempos, y en ese sentido la Leyenda Negra antiespañola es paradigmática de esta afirmación.

En el caso del desastre español en Cuba se ha mentido mucho. ¿Por qué?

Se ha mentido porque nos dijeron que el Ejército estadounidense era muy superior al español y no es cierto; se ha mentido porque nos dijeron que los barcos españoles eran “viejos cascarones de madera” y tampoco es cierto; se ha mentido porque la conducción estratégica y táctica de la guerra llevó a las fuerzas españolas hacia una derrota inevitable, y se ha mentido porque si el pueblo español hubiese conocido la verdad, el régimen corrupto de la Restauración se hubiese tenido que enfrentar a un estallido social que hubiese puesto en tela de juicio su continuidad.

Su tesis es que España pactó la derrota. ¿Con qué objetivo?

Desde las secesiones hispanoamericanas, donde los instigadores de las mismas fueron los propios políticos y militares españoles, y, hasta el día de hoy, en la mayoría de los casos, España ha estado gobernada por traidores. La traición tenía y tiene como principal objetivo la desmembración de España y su amortización como Estado-Nación.

La misma Sociedad Secreta que había facilitado los llamados procesos de independencia en América seguía conspirando en España a finales del siglo XlX. No es una casualidad que tanto el presidente de los Estados Unidos como el presidente de España fuesen maestros masones del grado 33, y ya se sabe que esta secta política de obediencia británica siempre ha estado al servicio de los intereses anglosajones. Nuestros gobernantes, aun a costa del aislamiento internacional, se conformaban con perpetuar en nuestra nación el sistema turnista de la España de los caciques.

Fue una parodia de guerra pero España tuvo muchas bajas…

Es cierto que hubo muchas bajas pero no por efecto de los combates. El noventa por ciento de las víctimas fue por causa de las enfermedades tropicales, la desnutrición y las miserables condiciones de vida que tuvieron que soportar los soldados españoles.

¿Cómo puede demostrar todo esto?

Cuando se investiga la Historia como una disciplina científica, se tienen los elementos metodológicos, tanto deductivos como inductivos, para llegar al conocimiento de la verdad objetiva. La elaboración de este trabajo ha sido fruto de largos años de lecturas, deducciones, consulta de documentos y visitas a los archivos que podían proporcionar información fiable y sin filtros de los acontecimientos que se narran en el libro.

¿Teme ataques por atreverse a contradecir la historia oficial? ¿Qué aporta su libro de novedoso?

El temor es sinónimo de miedo y si tuviese miedo no habría publicado este libro. Puedo entender que haya opiniones discrepantes, pero eso forma parte del debate intelectual que por lo que a mí respecta no voy a eludir en ningún momento.

La principal novedad que aporta este libro va en la línea del enunciado de su pregunta: contradecir la historia oficial para tratar de narrar la historia real.