El atardecer ciego anida en el tiempo que inventa cicatrices para sus llagas. La luna desterrada en sus manos muestras las vísceras almidonadas.
La sangre llama a la puerta del olvido, lucha titánica contra el pasado que huye de sí mismo y por poder sobrevivir.
Trazar en el invertebrado infinito el itinerario de la herida y llamarlo por tu nombre...
 
Esto podía ser la sinopsis del libro de Arístides Naranjo, que lleva este interesante título: Itinerario de la herida. 
Tengo que confesar que aún no lo he leído, estoy deseando, pero sí he leído el prólogo que para el mismo ha escrito Rocío Biedma, y me ha dado una idea aproximada de la dimensión del libro, que es grande y advierto que puede ser profundo el itinerario de la herida...
 
En el prólogo late una verdad humana que brilla con intensidad, y consigue que se tambaleen los muros de contención del alma. Es un viaje a la interioridad de las entrañas, se puede leer en clave de resistencia.
Al leer el prólogo te implicas emocionalmente con el libro y el autor.
La escritura de Rocío Biedma es contundente, es un sentido homenaje de una gran poeta a otro grande. Ella, como mujer inteligente que es, sabe darle al protagonista el espacio que se merece.
Este prólogo es un recorrido sobre la identidad que nos instituye como personas, es un balance de vida.
Cuenta una historia de sentimientos que siguen buscando respuestas...
 
Ella lo ha titulado: Entre el suspiro y la luz, y lleva esta cita: De mi sangre podéis seguir el hilo, por donde voy sangrando es la vereda. (Miguel de Unamuno).
 
"Un día luminoso de junio, cuando la mañana es amplia y serena, mientras el mundo fuera es confuso e intento ordenar tanta distopía, me adentro descalza en este itinerario, dispuesta a ungir con todo mi cariño su Herida y descubro emocionada, muy emocionada, que tiene alas, que mana vida, que estoy ante un universo poético acrisolado de desbordante hermosura, compromiso, honestidad, entelequia, sutileza y amor, mucho amor. Y recuerdo irremediablemente a Juan Gelman cuando nos dijo: Cuando un se posa sobre el mundo lo desplaza." (Comienzo del prólogo).
 
"Pues, existe toda una constelación simbólica y terrenal en esta bellísima y selecta singladura lacerada, que invita a quedarse a vivir dentro de sus páginas. Casi podría decirse que contiene irremisiblemente, una vida entera." (Extractado del prólogo).
 
"La poesía no es, se es poesía. Y Arístides Naranjo la lleva cosida junto a sus demás artes, a sus venas, a su piel, al trayecto que nos lleva directos hasta su corazón." (Fragmento del prólogo).
 
Rocío que con la palabra es escrupulosa como un forense, hace un hueco a medida del silencio que irrumpe y se desnuda donde finaliza la memoria...
 
Algunos de los versos de Arístides Naranjo que Rocío a resaltado son:
* ...Transparencias de mil cosmos bajo órbitas profundas.
 
* Víbrame fuerte/ -cometa de rocas-.
 
* Se diluvio ante el céfiro más fuerte,/ hasta el postrero aliento.
 
* A veces me cuelgo de la luna e invoco su regazo./ Un soplo de plata me inunda y no deseo nada:/ simplemente, soy.
 
* Toca sacudir la herida tras sumergirse en la grieta más puntiaguda del corazón.
 
*¡Que absurdo ataúd para guardar un pájaro!
 
* No necesito sirenas/ ni otras alas que estas pestañas despegadas de la tierra.
 
* En ti mi cuerpo expresa sus beldades: poesía traduciendo vocablos,/ nitidez si se pierde el movimiento y flota el alma.
 
*Porque en tu herida caben todas las penas del mundo.
 
*Déjenme, allí, floreciendo con asombro por la vida. 
 
El ángel acunado en el regazo del presente con la noche brillándole en la mirada, muestra la inmortalidad los besos tatuados en la tregua, en mitad de la lucha...
El agua con los tobillos atados no culpa a nadie ni pide perdón...
 
Este libro se presentará en Madrid los días 8 y 9 de septiembre al las 20.00 horas en el CAFE del MONAGUILLO. La presentadora será Rocío Biedma.
 
El primer libro de Arístides es: Fiebre vital.
 
En Bilbao, en el acto organizado en La Alhóndiga con motivo del inicio de curso, mi ponencia a versado sobre la literatura y como eje vertebrador este prólogo de Rocío Biedma.
 
"Tus manos son como pájaros,/ templos que encienden,/ preludio de amapolas/ que aletean inquebrantables/ los arcanos que el aire anilla./ Tus dedos asemejan libélulas/ de las que hienden versos,/ latidos que se tornan encaje,/ amapolas y besos en hilera,/ alas batientes que zigzaguean/ como un soplo de risa revoltosa,/ deidad de ángel tangible,/ melaza de los bosques milenarios,/ arroyo cantarín,/ alquimia al calor de la tinta/ que rubrica el verso más febril/ en mi corazón." (Autora: Rocío Biedma. Este poema va en la contraportada del libro, y la jienense se lo dedica a Arístides. Se titula: Ángel tangible.
Va precedido por una cita de Pedro Salinas: La vida es lo que tú tocas.)