Sus más de 80 años de vida la hicieron ser un testigo de excepción de nuestro pasado reciente. Mujer inteligente, inconformista, con mucho sentido común y personalidad sin orillas, de la que dejaba constancia en cada palabra. Su actitud de independencia (en un periodo temporal en el que la mayoría eran sumisas) la hizo encumbrarse como un referente para las féminas de su época.
El día 28 de febrero ha sido el aniversario de su fallecimiento, y este año 2021 se conmemora el centenario de su nacimiento, (6 de septiembre de 1921), hablo de Carmen Laforet.
 
Desarrollaba su trabajo con verdadera vocación, su pasión por el estudio le hizo poseer una amplia sabiduría sobre la vida. Su nutrida biografía la convierte en espectadora y testigo de un momento primordial de la historia de España.
 
Muchos-as la llamaban "la chica rara". Profesional y personalmente su vida no fue fácil. Su autoexigencia le pasó factura.
Fue la ganadora del premio literario más antiguo de España en su primera convocatoria, en el año 1944, el Premio Nadal, con la novela: Nada. Ella tenía 22 años, fue una verdadera revolución, el libro más vendido del momento, la mejor novela contemporánea española. Esto prestigió a la autora y al premio.
Junto con: El Quijote, y, La familia de Pascual Duarte, son las tres novelas españolas más traducidas.
 
Mucha información de sus comienzos se ha perdido.
Carmen Martín Gaite decía que quería ser como ella.
 
Carmen era una lectora voraz, esa fértil semilla la sembró en ella su madre, maestra de profesión, aunque nunca ejerció. Murió el día que cumplió 33 años.
Esa sensación de orfandad marcará su obra.
 
Encontró el germen de "Nada" en la casa de sus abuelos en la calla Aribau, donde nació, allí hay una placa que lo indica.
La protagonista es Andrea, una universitaria, mediante ella refleja su propio descubrimiento de la libertad.
En la calle Pardinas está situada la casa de su tía Carmen, le dejó para ella en exclusiva la mesa del comedor, para que cada vez que fuera se pusiera allí a escribir.
 
A Carmen la acompañaba siempre su cuaderno de notas, escribía en cualquier sitio, en la calle, en El Ateneo, en un bar...
Los padres de la escritora Carmen Riera fueron compañeros de Carmen en la Universidad de Barcelona.
 
Para la Historia Carmen Laforet sera la autora de "Nada", por ello recibió elogios de todos los grandes: Azorín, Juan Ramón Jiménez, etc.
Pero ella también escribió otros libros, algunos de ellos son: Al volver la esquina. La mujer nueva. La insolación. Puedo contar contigo. Correspondencia, Carmen Laforet y Ramón J. Sender.
 
Como un luminoso rayo de admirable magisterio dio lo mejor de sí misma.
 
Con motivo del centenario de su nacimiento y del aniversario de su muerte, acontecida el día 28 de febrero del año 2004, Blanca Ripoll y Ana Cabello, Doctoras en Filología, han puesto en el mercado el libro: Puntos de vista de una mujer. El prólogo lo firma: Ines Martín Rodrigo, que también escribe en ABC.
Ellas la denominan: El ángel del hogar.
 
Es un libro de artículos, concretamente 131, recogidos de la Revista Destino, donde Carmen tenía una sección semanal. Temática: Humanidades. 416 páginas, Colección Áncora & Delfín. Editorial Destino.
Su columna se llamaba: El punto de vista de una mujer. El título ya es revelador de lo que se van a encontrar en sus escritos. Son una reivindicación  del tiempo y el espacio.
Artículos para hombres y mujeres. Recogidos desde el año 1948 a 1953. El primero está fechado el 13 de noviembre de 1948.
Uno muy interesante es el titulado: El mapa íntimo.
Versaban sobre: Cómo escribir cartas de amor, como encender un cigarrillo, el secreto de la escritura, etc.
Páginas repletas de humanidad, para no perder la memoria.
Este libro nos ayuda a acercarnos al pasado.
 
En esto, como en otras tanta cosas Carmen fue pionera, muy moderna. Habla de unos temas en una época y siendo mujer, y la libertad que tanto ansiaba. Embajadora de los derechos de la mujer.
Manejaba muy bien el silencio y la ironía.
 
En ocasiones luchaba por superar el miedo de la página en blanco, y pasaba tiempo sin escribir.
 
El cisne sobrevive a varias vidas. Doblega racimos de lágrimas que miden distancias. Hilvanar la enervante escarcha abotonada al espinoso cielo que no se refleja en el Leteo...
 
"Si uno es escritor, escribe siempre, aunque no quiera hacerlo,  aunque trate de escapar a esa dudosa gloria y a ese sufrimiento real que se merece por seguir una vocación." (Carmen Laforet).