La editorial SND  está realizando una apuesta importante con la publicación de libros políticamente incorrectos que tratan de aportar una visión profunda y objetiva a nuestra historia reciente y a la situación social y política contemporánea.  Sin duda un esfuerzo que merece la atención y el apoyo de los lectores y personas interesadas en encontrar una visión más realista y verdadera de los hechos históricos 

Con Cine anticomunista.  Jose Antonio Bielsa Arbiol  se inscribe en esta línea y acierta al ofrecer un recorrido visual y literario por 101 películas – cada una con su ficha correspondiente – que se inscriben en un anticomunismo más necesario que nunca en el momento actual. El libro coincide además con el imprescindible La vuelta del comunismo que ha publicado (diciembre 2020) Federico Jiménez Losantos.  La situación española con el hecho insólito en Occidente de que varios comunistas (incluso leninistas) se encuentren en el Gobierno es algo que provoca alarma y desasosiego. Uno de los instrumentos del comunismo es la manipulación y el control de la cultura, de ahí la importancia de estudios y trabajos como este Cine anticomunista que nos presenta el autor.

José Antonio Bielsa (1984)   historiador, locutor radiofónico, crítico cinematográfico, docente y escritor. ha publicado ya numerosos ensayos interesantes: Cómo sobrevivir al Nuevo Orden Mundial: Un manual de trinchera (La Tribuna Ediciones, 2019; 2ª edición ampliada: VOCE, 2020), España y sus demonios (Textos y ensayos escogidos) (Almater, 2019), El nimbo y la pluma: Grandes custodios de la doctrina católica: de San Atanasio al Aquinate (Letras Inquietas, 2020) y Satanocracia: La destrucción del Viejo Orden Cristiano (Letras Inquietas, 2020

Cine anticomunista comienza con una introducción certera en la que Bielsa explica la estructura del libro : una visión cronológica del cine anticomunista en la que se busca el equilibrio entre las distintas épocas (desde los años treinta hasta la actualidad) y las diversas cinematografías, por supuesto Hollywood a la cabeza pero también numerosas aportaciones españolas, europeas, orientales, hispanoamericanas. Tras la primera parte  encontramos las 101 fichas con los datos técnicos, la ilustración de cada película y un comentario casi siempre ajustado. De este modo con un ritmo cinematográfico de imagen y palabra vamos asistiendo a las múltiples maneras en las que el cine ha logrado crear historias, producciones, personajes en las que la amenaza comunista aparece en su tremenda dimensión .

Bielsa ofrece notables fotogramas – por así decir – en su libro , la necesaria reivindicación de Raza (Saenz de Heredia), Murio hace 15 años  y La señora de Fátima  (Rafael Gil ) , Mi hijo John (una de las grandes películas de Leo McCarey) y por supuesto las aportaciones del gran Alfred Hitchcock, sobre todo Topaz , obra que cada vez más cinéfilos han aprendido a admirar .

El tono de los comentarios no olvida los detalles antropológicos (por ejemplo en Satanas nunca duerme de McCarey  o La bella de Moscú de Mamoulian), literarios (Doctor Zhivago), históricos (Big Jim McLain , Los gritos del silencio , Katyn) o simplemente cinéfilos (Camarada X) . El resultado es una visión de amplio contenido cultural que retrata al comunismo en su trágica vertiente, en su auténtica configuración como intrínseca maldad. El muro de Berlin cayó pero los comunistas se han travestido con movimientos a los que hace décadas hubieran exterminado y han logrado ocultarse con máscaras que han vuelto a engañar a sus compañeros de viaje.

Hay películas extraordinarias en las que el comunismo no aparece de forma explicita – por eso tal vez no se incluyen en el libro – pero cuya sombra ominosa se denuncia. This day and age ( 1933 ) de Cecil B de Mille, El fugitivo (1947) de John Ford, El manantial ( 1949 ) de King Vidor, o Los ojos perdidos 1966 de Rafael García Serrano .

Echo de menos Los que vivimos (1942) de G. Alessandrini  adaptación de  de la novela de Ayn Rand , protagonizada por Alida Valli,  Alféreces provisionales (Un puente sobre el tiempo) 1964 de J.L Merino, Boinas verdes de John Wayne (1968) película emblemática del anticomunismo y en cuyo estreno los izquierdistas del momento se manifestaban para impedir su visión (fracasaron – igual que la crítica convencional porque fue un éxito ) y la apoteósica Rocky IV de Sylvester Stallone (1985) icono de los años ochenta .

Me interesó mucho la trágica historia de amor de El ángel vestido de rojo (1960) de Nunnally Johnson con una impresionante Ava Gardner y no creo que sean malas ni mucho menos John Rambo o Desaparecido en combate II, aunque ambas sean muy inferiores a  Rambo (1985 George Pan Cosmatos) y Desaparecido en combate (1984 Joseph Zito). Esta última – con Chuck Norris – contiene momentos antológicos del cine anticomunista como ese instante en el que el coronel Braddock se niega a dar a mano al general comunista o el desenlace con los prisioneros de guerra rescatados entrando en una conferencia de prensa del régimen rojo.

En cualquier caso, Cine anticomunista  de José Antonio Bielsa es un espléndido recorrido por un cine comprometido con un causa justa y que en este primer tercio del siglo XXI ha vuelto a la dolorosa actualidad aunque ahora s disfrace de falso bolivarianismo, memorias antihistóricas, minorías de todo tipo y – siempre en el fondo – odio a la civilización cristiana y a la libertad . 

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