La mañana del día 15 amaneció antes que otras mañanas, o al menos así lo pareció por el "ruido" que armaron los tertulianos de todas las cadenas en cuanto se pusieron delante de los micrófonos o las cámaras. Todo el mundo hablaba de lo mismo, del Golpe de Estado de Marruecos. Y es que el "notición" de la caída del Rey les había cogido a todos en bragas. Pero, como siempre todos querían saber más que todos. En general desprendían como una cierta alegría, porque todos censuraban al Monarca caído y su corrupta dictadura. Aunque con reservas en cuanto al golpe militar, porque, primero no se sabía en qué iba a desembocar aquello, y segundo, porque, como pensaban algunos, detrás de los militares podrían venir los locos de Al Qaeda (también en 1979 se festejó la caída del Sha de Persia y ya se sabe lo que es el actual Irán).

Otro tanto pasaba con las portadas de los diarios de Madrid.

"El Mundo" titulaba: ASI CAYÓ MOHAMMED VI (Golpe de Estado contra la corrupción)

"La Razón": Golpe de Estado en Marruecos. EL REY HUYÓ A EGIPTO

"El País": Estalló en Marruecos LA REVOLUCIÓN DE LAS ROSAS

y “ABC”, más radical: AL QAEDA SE ACERCA.

En conjunto un guirigay de opiniones y una gran variedad de informaciones. Porque cada corresponsal o enviado especial daba su propia versión del golpe marroquí. Tal vez la crónica más creíble y más objetiva era la de Teresa Almansa, la corresponsal de "La Razón" en Marruecos. Escribía esto:

“Bueno, pues ya sabemos más o menos lo que ha pasado este fin de semana en Marruecos. De entrada que un llamado Consejo de la Revolución se ha hecho con el Poder, se ha cargado la Monarquía y ha mandado al exilio al Rey Mohammed VI. Segundo, que el citado Consejo está integrado por cuatro jefes superiores (los generales Hammu, Bugrín, Habibi y Mustafá), seis coroneles y tres comandantes. Y tres, que todo sucedió sin dispararse un tiro y en el mayor de los secretos. El pueblo marroquí no ha sabido nada de nada hasta hoy, lunes 14 de diciembre, cuando las televisiones y las radios lanzaron el primer comunicado del Consejo de la Revolución. Tampoco supimos nada los periodistas acreditados. Sin embargo, esta corresponsal ya está en condiciones de reconstruir una película fiable de los hechos acaecidos durante las últimas 24 horas.

Según fuentes fidedignas todo comenzó en la madrugada del domingo 13, en el palacio de verano de Sjirat, donde el Rey pasaba el fin de semana con su familia y un grupo de colaboradores (entre ellos los Ministros del Interior y de Justicia, Abdelkader Hamada Selma y Mohammed Lamine Bouhail). Sobre las siete de la mañana la segunda brigada de infantería mecanizada, que oficialmente se dirigía desde Kenitra a Agadir para reemplazar a otra de las brigadas integradas en el poderoso ejército del Sur, se desvió de su ruta y en pocos minutos se apoderó del palacio real e hizo prisioneros a todos sus habitantes, incluyendo al Monarca, su mujer (la Reina Salma Bennani) y sus hijos (Moulay el Hassan y Lalla Khadija). Al parecer todo resultó tan fácil porque la Guardia Real no opuso resistencia alguna por órdenes severas del general Oufkir, el Jefe de la Casa militar del Rey y su mano derecha, que era en la sombra uno de los dirigentes de la conspiración.

Era la primera parte de la "Operación Toubkal": apoderarse del Rey y su familia (El nombre de la Operación lo habían encontrado en el monte Toubkal, el más alto del Atlas, con 4.165 metros).

La segunda parte, que llevaron a buen puerto con meticulosidad de ajedrez, fue ir citando a Palacio y en nombre del Rey a una larga lista de personajes. Los primeros, los hermanos. Los golpistas obligaron al Rey (pistola en mano) a que llamara personalmente a su hermano, el Príncipe Mulay Rachil, y a sus tres hermanas, Lala Meryen, Lalla Asma y Lalla Hasma. Naturalmente, los cuatro fueron detenidos e incomunicados en cuanto llegaron.

Después les tocó el turno a los generales más monárquicos. En este caso el rebelde general Oufkir los fue convocando en nombre del Rey para invitarles a una comida de cumpleaños (ese día cumplía Su Majestad 52 años). Y todos cayeron en la trampa. Hasta el poderoso general Mohammed Madbuh, que mandaba el Ejército del Sur (cuartel general en Agadir) y era el más temido del ejército.

Luego se fueron convocando a una larga serie de civiles relacionados con las estructuras económicas y empresariales, sospechosas de corrupciones, o dirigentes de las empresas controladas por la familia Real.

Fue la segunda parte de la "Operación Toubkal". Porque detenidos los hermanos del Monarca, los generales más monárquicos y más de cien personajes importantes del mundo económico, comenzó la tercera. Y con un sigilo de monjes de clausura los miembros del Consejo de la Revolución fueron situando a sus peones de confianza al frente de todas las unidades militares, por orden del Rey y con su firma. Hubo algún conato de resistencia por parte del general ayudante de la 3ª brigada, con sede en Tánger, el general de brigada Shelwati, pero fue rápidamente apartado del mando y trasladado a una prisión militar.

Y ya a las 19 horas, dominada la situación y controladas todas las unidades militares (un ejército de 200.000 hombres, equipado con el armamento más moderno y sofisticado), cuando los golpistas se plantearon la cuestión más difícil: ¿qué hacer con el Rey? Y ahí hubo sus más y sus menos. Porque los más radicales pedían su ejecución inmediata y recordaban lo que había hecho Hassan II, el padre del Rey, tras el fallido golpe de 1971, fusilar a todos los sublevados sin ni siquiera un juicio. Otros plantearon su encarcelamiento para posteriormente juzgarle por sus corrupciones y su enriquecimiento a costa del pueblo. Pero, a la postre se impuso la opinión del coronel Ababú, que había sido el cerebro "director" del golpe y era en la práctica el nuevo dueño de Marruecos. "Al Rey no se le toca un pelo. Ni a él ni a su mujer y sus hijos. Nosotros no somos unos asesinos. Los metemos a todos en un avión y los largamos. Ya se enterará el mundo de lo que ha sido el Marruecos de Mohammed VI cuando levantemos las alfombras. Así que disponedlo todo para llevarlos al aeropuerto. Y además que sea Su Majestad quien diga a qué país quiere que le llevemos".

A las 22 horas un F-16 de la "Force Arienne Royale Marrocaine" despegaba del aeropuerto de Rabat con destino El Cairo. En su interior iban un hombre hundido, (Rey absoluto y Príncipe de los Creyentes durante 16 años), una Reina desolada y dos principitos asustados.

Pero, esto por lo que se ve no ha hecho más que comenzar.

Al parecer el objetivo número 1 de los sublevados es acabar con la corrupción y limpiar el país de las mafias creadas en torno a la familia Real. De momento el pueblo marroquí ya celebra en las calles la caída del monarca alauita.”

A las 10 en punto de la mañana el Presidente de la Asamblea abrió la sesión e inmediatamente le dio la palabra al Presidente del Gobierno a petición de éste.

“Señorías, como saben todos en Marruecos han pasado y siguen pasando cosas. No me voy a detener en detalles porque sus Señorías ya los conocerán por la Prensa. Pero, si es mi obligación informar a esta Cámara de algo que ha sucedido esta misma mañana y que es importante. A muy primera hora el embajador de Marruecos, Muhammar Ben Barkar, solicitó a través del Ministro de Exteriores una audiencia urgente con el Presidente del Gobierno. Le he recibido a las 9 de la mañana y su urgencia venia motivada para pedirle al Gobierno Español el Reconocimiento del Nuevo Gobierno de Rabat. Al mismo tiempo me adelantaba que los Gobiernos de Francia y Estados Unidos ya lo habían hecho...

  • ¡Y de los Saharaui ¿qué?!

...Señor Romero, no sea usted impaciente, que eso viene ahora. Señorías, el señor embajador sólo ha podido adelantarme tres cosas: 1- Que él de momento ha sido confirmado. 2- Que el Consejo de la Revolución se ha tomado 6 meses para normalizar la vida política, social y económica de Marruecos antes de decidir la forma de Estado definitiva. Y 3- que entre sus deseos está el de conceder el Referéndum del Derecho a la Autodeterminación a la República Saharaui en cuanto esté normalizada la situación. Según el embajador el pueblo Saharaui será libre de unirse a Marruecos (si del Referéndum se deduce así) como Estado Federado o declararse Estado Independiente.

Señorías, le he prometido al embajador darle una respuesta en cuanto se manifieste al respecto esta Asamblea Nacional. Así que decidamos aquí si reconocemos hoy mismo o esperamos a ver qué hacen otros Gobiernos en los próximos días. Nada más y gracias señor Presidente.

  • Bueno- dijo el Presidente de la Asamblea- pues los portavoces de los grupos de esta Cámara tienen un turno para expresar su opinión.

Y, naturalmente, se abrió un gran debate. Porque, mientras unos pedían el reconocimiento inmediato otros defendieron que un Estado Democrático jamás debe darle el visto bueno a un Golpe Militar. Pero la sangre no llegó al río y al final se aprobó por mayoría, y pensando en el futuro, que el Gobierno reconociera al Consejo de la Revolución e incluso que mantuviera las mejores relaciones de vecindad. Marruecos y España se necesitarán siempre y todavía están ahí Ceuta y Melilla.

Cerrado este asunto habló el Presidente de la Asamblea:

  • Bien, Señorías, ahora entremos en los puntos previstos en el orden del día. Ayer tarde el Presidente de la Comisión Pro República presentó ante esta Cámara varias propuestas sobre las elecciones a la Presidencia de la República y para las Cortes Constituyentes. Si les parece debatimos el primer punto. Por tanto tiene la palabra la portavoz del Partido Popular.

Soraya Sáenz de Santamaría se levantó, y desde su propio escaño dijo estas palabras:

  • Señor Presidente, Señorías, mi grupo está en casi todo de acuerdo con la propuesta de la Comisión. Pero creo que tendríamos que aclarar algo ciertamente importante: si el Presidente tendrá o no poderes o algún poder ejecutivo y cuáles. También, qué duración tiene que tener su mandato (recuerdo a sus Señorías que el Presidente francés tenía 7 años y desde el 2002 sólo tiene 5 y que los Presidentes americanos sólo tienen 4). También queremos que fijemos si la elección se hace a una sola vuelta o a dos o sale vencedor el que más votos obtenga en las urnas. Sí estamos de acuerdo en que el Presidente sea elegido directamente y no por las Cortes, como se hacía en las dos Repúblicas españolas. Y de momento nada más. Gracias señor Presidente.

Tiene la palabra el portavoz del Partido Socialista....