Manuel Reina Olmedo, malagueño, por vocación y profesión: periodista. Comenzó su trayectoria en el Diario SUR en 1968, del que llegó a ser durante 15 años corresponsal y delegado en Rincón de la Victoria. En 1995, fundó la empresa Reina Servicios Periodísticos S.L., desde la que realizó numerosos proyectos editoriales, radiofónicos y televisivos. Entre otros, ha sido editor del periódico Vecinos (Diario SUR) y director de las revistas Tu Pueblo, Tu Barrio y, actualmente, Noticias de Mayores. Desde 1987 y hasta 2016, ha sido productor y director de programas de televisión en Procono, Canal Málaga, Popular Televisión y Málaga TV. En 1987 creó el programa ‘La Radio es Tuya’, que se ha emitido a lo largo de 30 años en Radio Vida, Radio Victoria, Onda Cero y en Onda Azul. Actualmente, es Director de la revista Nuestros Mayores, que edita la Confederación de Asociaciones Independiente de Mayores, que sufraga el Ministerio de Asuntos Sociales e Igualdad.

Su primer trabajo se publica en SUR en 1968 y se tituló «En defensa de Intelhorce». Entre sus publicaciones más destacadas figuran «El cuervo y la paloma», seleccionada para formar parte del libro «Escritores y poetas de la Axarquía». Con «Crónica de un viaje a Cazorla», obtuvo el II Premio Jaén de Periodismo. Por su entrevista a la viuda de José María Martín Carpena, asesinado en el año 2000 por ETA, le dieron el Prim00er Premio de Periodismo del Ateneo y Universidad de Málaga. Ha publicado ‘Prensa Gratuita en Málaga’, con el que ingresó en la Academia de Ciencias y Humanidades de Santo Tomás; ‘Al mal tiempo, buena cara’ y ‘Las Cartas a Maripuri’. En esta entrevista nos habla de su libro Regueros de sangre. Historia de una guerra entre hermanos (SND)

¿Por qué el título Regueros de sangre?

Porque quiero recordar la ingente cantidad de sangre que se derramó en aquella locura colectiva, como fue la Guerra Civil Española. Quisiera que nunca más volvamos a caer en un enfrentamiento entre hermanos.

Ciertamente es dolorosa una guerra entre hermanos y no se puede recordar desde el rencor y la venganza, algo que quiere hacer el nuevo Frente Popular.

Efectivamente, estos llamados 'progresistas' buscan un nuevo enfrentamiento entre españoles. Para ello, manipulan la historia, la tergiversan y hacen una lectura interesada de una época muy triste para una España decadente tras la pérdida de sus últimas colonias, y muy influenciada por las ideas del anarquismo libertario y el auge del sanguinario comunismo soviético ruso.

Comienza con el doloroso fusilamiento de su bisabuelo y cuatro hijos, algo que marcó a su familia...

Sí. Por línea directa me llega el drama vivido por mi familia materna y, basándome en testimonios directos de algunos testigos presenciales, narro lo que ocurrió en aquellos terribles días de agosto de 1936 en la barriada malagueña de Campanillas y en el pueblo de Almogía.

¿Por qué aborda las represalias que sufrieron los nacionales por parte de los republicanos?

Más que 'nacionales', yo los llamaría personas que fruto de la educación recibida eran católicas, tenían propiedades o, conociendo el estrepitoso fracaso de la I República, no eran partidarios de un sistema político similar. Por otra parte, desde que en 1931 se proclamó la II República, los radicalizados defensores del Frente Popular no dudaron en atentar contra las propiedades de la Iglesia y de particulares y, haciendo uso de sus armas, asesinaron a todos aquellos que -según ellos- podrían oponerse a sus planes revolucionarios. Esto supuso que, desde los amenazados sectores conservadores, se fueran preparando para evitar su eliminación.

Posteriormente hace un completo repaso de la historia de España desde el siglo XIX hasta la Guerra Civil ¿Por qué es importante comprender todo esto para entender la Guerra del 36?

Porque una guerra no se improvisa. Fue fruto de una deriva económica y social, que nació por el egocentrismo de aquellos que, en su momento, debieron ceder parte de sus privilegios, entre los que incluyo a la Monarquía absolutista, para no llevar a los españoles a la miseria y a la desesperación.

Hablemos de la importancia de los logros sociales del franquismo, de los que nos seguimos beneficiando ahora...

En 1939, Franco se encontró con una ruina total en España. A pesar de ella, con muchos sacrificios, cuando muere, nos dejó siendo la 8ª potencia industrial del mundo, con una clase media impresionante y un nivel de vida que hemos ido perdiendo poco a poco a lo largo de estos años de democracia. Solo quiero recordar que, en 1975, los españoles éramos dueños de RENFE, Telefónica, CAMPSA, Iberia, Altos Hornos, bancos, cajas de ahorros, redes de distribución eléctrica y de miles de empresas, que se han ido vendiendo al sector privado y a empresas extranjeras. Para colmo, en estos momentos España tiene una deuda externa que supera los 2 billones de euros.

¿Qué balance haría de la transición y de la democracia?

La transición fue modélica ya que todos renunciamos a algo para facilitar el entendimiento de los sectores enfrentados. Nació con una idea: la convivencia, la misma que esta radicalizada izquierda quiere arruinar levantando muertos y creando cortinas de humo, que evidencian su manifiesta incapacidad para solucionar los gravísimos problemas económicos y sociales que tenemos en España.

¿Por qué ha incluido en el libro el tema del Covid?

Porque el encierro obligado de la pandemia me ha servido para terminar un libro que deja claro que los sectores izquierdistas republicanos propiciaron la rebelión de aquellos que temían ser exterminados por su ideología, su posición social o sus creencias. Es de humanos que, en caso de que tu vida corra peligro, tienes derecho a defenderte. Espero que el Covid 19 termine pronto. Este mismo deseo lo quiero para el gobierno de Pedro Sánchez. A mis casi 75 años, confieso que nunca he visto a tantos ineptos juntos.