Son una fiesta para la imaginación, los hay que son todo luz, otros poblados de silencios. Están los que nos sumergen con fuerza en el averno, los que abren fuego a quemarropa, los que actúan como una coctelera de emociones, los procelosos. Algunos nos proponen el deseo como reto que en sí mismo es una herida que se abre paso en la memoria que reescribe el olvido.
Todos son encendidos faros de sabiduría... Ellos son los libros...
 
Forman parte de nuestra construcción personal. En muchas ocasiones nos posicionan frente a dilemas de los cuales aún desconocemos la respuesta, nos constituyen como sujetos. Muchos son un pulso narrativo entre el lector y el escritor.
También los que son una trepanación psicológica. Un ejercicio de introspección.  
 
El día 1 de octubre Madrid ha vuelto a celebrar: La Noche de los Libros. Es la XVI edición, el lema ha sido: Madrid a la vanguardia, han participado 81 municipios, 95 bibliotecas, 204 instituciones, 600 autores, 111 librerías, programadas más de 400 actividades. Es una de las fiestas de la literatura. 
 
Se homenajearan a los escritores conocidos como ultraístas, algunos de ellos: Guillermo de Torre, César A. Comet, Xavier Bóveda.
Los escenarios elegidos son de gran relevancia, entre ellos: Real Casa de Correos, Biblioteca Nacional, Círculo de Bellas Artes, Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, Museo Nacional del Prado, Museo Nacional Thyssen-Bornesmiza, Casa de América, Real Academia Española, Instituto Cervantes, La Casa Encendida.
 
Es importante que los creadores nos reunamos y rememos juntos, para avanzar, en pos del conocimiento y la creación cultural.
Un libro es un proyecto enriquecedor, nos involucramos en sus historias, llegando en ocasiones ha hacerlas nuestras. Hay algunos con los que conectamos tan profundamente que logramos mimetizarnos con la intimidad de los protagonistas. 
 
Han participado escritores del prestigio de: Elvira Lindo, Irene Vallejo, Luis Antonio de Villena, Antonio Muñoz Molina, Lorenzo Silva, Ana Rossetti, Antonio Lucas, o (el Premio de Asturias 2004 y reconocido novelista: Jhon Banville.
También hubo un espacio para el público infantil que tan importante es, ya que serán los lectores del futuro, la actividad: Chu cu chú. Un tren de cuentos.
 
Igualmente estuvo presente el humor, encarnado en los cómicos Ernesto Sevilla y Joaquín Reyes.
Además de performances, escenas dramatizadas, cuentacuentos, etc.
De igual modo se recordó al actor Fernando Fernán Gómez, del que este año se conmemora el centenario de su nacimiento.
Se homenajeó a Carmen Laforet en el centenario de su nacimiento con una ruta titulada: Mujeres modernas: escritoras de los años cuarenta y cincuenta.
Ofrenda para el artista Ginés Liébana en la Plaza de Barajas, a cargo de Fernando Vacas y Soleá Morente.
 
Se desarrolló otra ruta a través de algunas galerías madrileñas.
Gran éxito tuvo la intervención de Luz Casal.
 
Cada libro es una bandera blanca, indestructible, transmisor de conocimiento, un idioma dentro de otros idiomas, afila su voz y nos muestra su perfil más confesional e íntimo.
 
Agradecer a la Comunidad de Madrid y a la organización que apuesten por los libros y la cultura en general, porque esta nos libera, nos expande el alma.
Los libros paran el tiempo...
 
"El libro es fuerza, es valor, es alimento, antorcha del pensamiento y manantial del amor". (Rubén Darío).
 
Madrid, Noche de los libros, actividad: encuentro con autores