Parece que fue ayer, pero ya han transcurrido seis meses desde que el aciago volcán Cumbre Vieja de La Palma ha vuelto a silenciarse, no sabemos más.  Ahora son otras las noticias que inundan los medios, pero el drama y desastre no solo natural siguen ahí. En la labor de no olvidar y apoyar a su gentil pueblo que intenta sacar vida de la desolación, para seguir, surge esta iniciativa editorial “A pedir de vaca”.

Un libro sabrosamente  solidario sí, elaborado con experto mimo por parte de 27 cocineros, “ahora llamados chef”, como señala Jesús Sánchez, maestro de cocina y uno de sus múltiples colaboradores junto al sello Provacuno, la Organización Interprofesional de la Carne de Vacuno Española,  sin ánimo de lucro. 

Un brillante recetario que ha querido también apoyar con  su presencia la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, junto a Eliseu Isla, presidente de la entidad cárnica y el cabildo de La Palma  Mariano Hernández  y otros muchos rostros conocidos en la singular Casa de Postas.

Con este cuidado manual, en el que aparecen grandes firmas como Martín Berasteguí. Joan Roca, Paco Pérez,  Ángel León,  Pablo Casagrande, Ricard Camarena o Diego Guerrero entro otros, se pretende ayudar a la Gastronomía y al sector del vacuno,  sus productores, industriales y comercializadores.

Y es que hablamos no de un sector cualquiera, sino de uno de los más punteros en el desarrollo económico.  “Con sus buenas prácticas en pro de la calidad. Somos la mejor carne del mundo, lo podemos decir. Solo en 2021  ha generado 31 millones de euros y  tiene en sus manos a un 25% del empleo de toda la industria”, como afirma la presidenta regional.

Un libro para no olvidar, para la recuperación de la isla dañada. Que poco a poco va volviendo a su normalidad, gracias al apoyo de todos, por eso la importancia de que se sientan arropados, aunque sea desde la distancia y compartamos así su siliente dolor en pro de una reconstrucción vital.

A través de una cocina mágica con la carne de vacuno por bandera, la que proponen estos embajadores de marca, rebosantes de estrellas y soles, artífices de esta singular andadura a través de la cual se comparte la inquietud por la vida.  La carne de vacuno juega un papel esencial no solo en la dieta, sino también en la producción y el desarrollo comercial de un pueblo, de una identidad, en el garante de la economía circular

Una apuesta por el factor humano, de juntos se puede. “Con ello depositan su granito de arena y sal”. Un recordatorio de la isla ahora tangible, donde impera el compromiso, la generosidad, la ilusión por volver a ser los que eran.

Y es que “la solidaridad  forma parte de nuestro ADN”,  reconoce el presidente de Provacuno en su alocución.  “Un  retrato de lo que somos, de nuestra industria” Y destacó la importancia del sector como conservador de nuestro sistema, fija la población y lucha por la tan temida despoblación rural.

Apoyar este sector es apoyar a la isla en toda su magnitud.  “El desastre natural ha alterado sus vidas y su organización por eso entre todos debemos ayudar a recomponerla”, más allá de que no aparezcan en las noticias. “No puede quedar todo en la memoria”, como reconoce el tres estrellas de El cenador de Amos.

Una modesta aportación para los que más lo necesitan en estos momentos.  “Con una simple visita”, como afirma el cabildo Mariano Hernández.  “Esto nos ha enseñado a luchar de nuevo.  A ser más fuetes y ver en la catástrofe una señal, una oportunidad de recuperación”.

Agradeciendo, a su vez, el sentido apoyo desde cualquier rincón por parte de todo el pueblo español.  “Allí les esperamos con los brazos abiertos.  La Isla bonita, es la isla que nadie tiene que olvida”.  Por mil razones, como reza su promocional. Ahora más que nunca, gracias a su  cálido y auténtico sabor.