Su vida estuvo y su obra está marcada contundentemente por la pérdida, (que es el motor de muchos de sus poemas), además de por el dolor y el amor. Él, siempre se aferraba a la parte positiva de las cosas. Sus textos alimentan nuestro recuerdo. Nació y murió libre, esto también es una forma de amor. El día 16 de febrero se ha marchado con la diosa Mnemosine. Hablo de Joan Margarit.
 
A pesar de sus 82 años era un hombre repleto de energía. Hace unos meses los médicos le comunicaron que su situación vital era irreversible. Él lo tomó con calma, siguió escribiendo los poemas que ya no verá publicados, que conforman el libro póstumo titulado: Animal de bosque. Que su amigo Chus Visor sacará a la luz en un par de semanas.
 
Él era consciente de que aquí se le agotaba el tiempo a la vez que eso le acercaba al momento del ansiado encuentro con su amadísima Joana, que era su otra mitad indivisible.
 
"Pensé que me quedaba todavía/ tiempo para entender la honda razón/ de dejar de existir. Lo comparaba/ (...). Pero estaba muy lejos de saber/ que yo no me libero./ Me libera la muerte: permite, indiferente,/ que me vaya acercando hasta alguna verdad./ Inexplicablemente, esto me ha emocionado. (Poema inédito, titulado: Conmovedora indiferencia. Forma parte del libro póstumo).
 
La disolución del presente donde los poemas parecen abandonar su propio cuerpo. Textos implacables, de gran dureza, de despedida, sin edulcorar.
Desde el ángulo ciego de la luna, Joan, como buen francotirador nos dice adiós.
"Dentro de mí hay un temporal/ de viento y lluvia/ y poco tiempo para comprender./ Comienza una defensa sin piedad./ la muerte experimenta tan sólo un sentimiento, el de la indiferencia./ (...).
(Fragmento del poema inédito: Viejo enfermo. Perteneciente al libro póstumo, bilingue, español-catalan, del que no pudo corregir las pruebas de imprenta, y que irá incluido en la colección: Palabra de Honor.
Los últimos arreglos, hasta dejar el libro correcto se los dejó encargados a sus amigos Jordi Gracia y Luis García Montero.
 
El cáncer le asestó un buen golpe, pero antes, la vida ya le había propinado dos de los que es difícil recuperarse, la muerte de dos de sus hijas, Anna, recién nacida, y Joana, con 30 años. Terrible dolor, que arañó con furia su alma hasta desangrarla...
 
Fue educado por su abuela, analfabeta, desde pequeño dominó perfectamente el castellano y el catalán, por hablar este último recibió una buena bofetada al salir del colegio, cuando tenía 5 años.
 
En sus textos conviven armoniosamente ambos idiomas, él mismo hacía las traducciones de sus escritos, de uno a otro. Aunque era un gran poeta por vocación, era arquitecto de profesión, catedrático de cálculo de estructuras en la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Barcelona. Para continuar la Sagrada Familia, la obra de Gaudí, encargaron a su estudio realizar el cálculo de estructuras.
 
Él decía que amaba España con Cataluña dentro, y que eso mismo, a veces le daba miedo. Su bálsamo para todos los males era la cultura.
Mantuvo una relación muy superficial y liviana con el independestimo, y por supuesto siempre teórica.
 
Ha fallecido sin dejar el discurso de entrega del Premio Cervantes, esto no había sucedido nunca en la historia de este premio, desde que se fundó en 1976.
En esta edición por la situación derivada de la pandemía no se pudo entregar como se suele hacer. Por eso los Reyes viajaron a barcelona, el día 21 de diciembre de 2020 para hacerle entrega del mismo en el Palauet Albéniz.
Además de este, era poseedor de otros:
En 2008: El Nacional de Poesía.
En 2019: El Reina Sofía de poesía Iberoamericana.
 
Su trayectoria literaria la avalan más de 30 libros. Todos con muy buena acogida, algunos de ellos son:
- En 1963: Cantos para la coral de un hombre solo. 8Libro con el que se dio a conocer).
- En 2002: Joana. (Un libro de gran dureza).
- En 2005: Cálculo de estructuras.
- En 2007: Casa de misericordia.(Poemario profundo, reflexiona sobre la familia y la muerte).
- En 2015: Amar es dónde.
- Editorial Austral: Para tener casa hay que ganar la guerra: (Una especie de memorias, sin llegar a serlo).
 
El triángulo sobre el que se apoyaba su vida estaba formado por: sus hijos Carles y Mónica, su esposa: Mariona Ribalta y la poesía.
 
"Bajo el porche tú y yo/ escuchamos las gotas que golpean,/ las hojas de las hiedras/ (...). Pero no era de esto de lo que deseaba/ hablar en estos versos,/ por más que pertenezca/ todo a una misma historia./ Por vez primera, como una verdad,/ he sentido que estaba acabándose mi/ tiempo. Ninguno de los dos/ ha olvidado qué mezcla tan brutal/ de alegría durísima y tristeza sin/ límites ha sido nuestra vida. (...). <Del poema inédito: Canción de patio. Incluido en el libro: Animal de bosque>.
 
Su poesía es multiforme e infinita. Cercana, sencilla, clara. Por norma, la conclusión de sus poemas suele ser potente, con sentencia. 
Versos que son condensadas partituras de sensaciones, donde el autor lucha y resiste por mantener vivo el vínculo con el después, más allá de la muerte...
Evolución constante donde se funde el volcán de la imperiosa necesidad y el viaje al fin del dolor... Porque el amor no es fácil...
 
Joan abrió el camino poético a otros escritores como Elvira Sastre, a la que le prologó su primer libro.
 
Palabras imprescindibles en su vocabulario eran: libertad, sinceridad, pasado, dolor, amor, duelo, muerte, principio, fin, etc.
 
Habitó en multitud de domicilios, de adolescente, durante cinco años cambiaba de casa cada pocos meses, más de diez viviendas. En 1975 se instaló en su casa definitiva.
 
Su escritura se alimenta de las maderas del naufragio vital, alentando al abismo que nos separa...
La banda sonora de su vida estuvo protagonizada por la ausencia, la desmemoria y la sangre vacía que confiesa...
 
"Me ha sido difícil entenderte:/ imagino tus penas, grandes, hondas,/ y tan pocas palabras. ¡Cuánto hace/ que tu silencio es parte de mí mismo!/ Tú callas y yo hablo. Nos amamos así./ También es diferente la forma en que añoramos/ los dos a nuestra hija. A veces no sabemos/ quién de los dos está en el lugar más frío./ (...). Salías de la ducha y yo he entrado,/ como siempre cogiéndome a las barras/ que por seguridad pusimos a la chica./ Bajo el agua he llorado y tú secándote,/ me has dicho con tristeza:/ No debes llorar más,/ tan viejos no podríamos cuidarla.7 (...). <Extractado del poema inédito: Mujer callada. forma parte del libro que la Editorial Visor publicara en breve>.
 
Margarit nació en Sanauja (Lleida) y ha fallecido en Sant Just Desvern (Barcelona).
 
"Siempre, la multitud bordea la violencia./ Y sin embargo es la soledad/ lo que se considera un castigo:/ (...). Muchedumbres de muertos y casas arrasadas./ (...). Qué despiadada encuentro a esta especie/ de la que formo parte. Ninguna tan malvada./ (...). Ahora ya, con las entrañas frías,/ me alejo como un animal de bosque.
* Del poema inédito: Miedo a lo que somos. Correspondiente al libro: Animal de bosque.*