Vicente Barba Colmenero. Doctor en Patrimonio y Arqueología por la Universidad de Jaén y el Instituto Francés de Arqueología Oriental en El Cairo. Experto en arqueología del Mundo Antiguo en el Mediterráneo Oriental y en el sur de la península ibérica Alberto Fernández Ordóñez: Arqueólogo e investigador, ha participado en más de un centenar de intervenciones arqueológicas. Se ha centrado en el uso de las nuevas tecnologías aplicadas al patrimonio. Es autor de numerosos artículos científicos.

En esta ocasión le entrevistamos sobre su libro El Imperio Romano, en el que ha contado con la colaboración de diferentes profesionales (abogados, expertos en estrategia militar, historiadores, arqueólogos...).

¿Por qué decidió escribir un libro sobre el Imperio romano?

Mi formación es la de arqueólogo del mundo clásico, fundamentalmente del período ibérico y romano. Es la formación que he tenido en la universidad y es la época que más me apasiona junto con la etapa egipcia, no la faraónica, sino la del período romano y bizantino. Decidí escribir este libro junto a otros colegas y colaboradores de distintas materias porque aunque se ha escrito mucho sobre Roma, siempre hay cosas nuevas que contar. Hay temas nuevos a debate, investigaciones que se llevan a cabo y he querido, a través de este libro, dar una visión moderna del Imperio romano.

¿Es difícil añadir algo nuevo a lo que se haya escrito?

No es difícil añadir nada nuevo, todo lo contrario porque hay muchísimo por investigar del Imperio romano y desde muchísimas perspectivas distintas, ya sea desde cualquier rincón del Imperio, desde el sur de la península ibérica, desde la provincia de Jaen, desde un territorio concreto o desde la otra punta del Imperio romano, como el valle del Nilo en Egipto, que también fue provincia romana. No es difícil añadir algo nuevo porque siempre hay algo que contar. En las excavaciones arqueológicas siempre aparecen cosas nuevas que hace que investiguemos y que pongamos sobre la mesa nuevas teorías que rebatan las anteriores.

¿Desde que perspectiva analiza el Imperio en el libro?

Pues desde la perspectiva de lo cotidiano y de la actualidad. Por ejemplo tenemos un capítulo dedicado a los números romanos. ¿Por qué aún existen en la actualidad los números romanos? ¿Por qué los usamos para enumerar determinadas cosas como por ejemplo los reyes? ¿Por qué nuestras carreteras, la nacional I, la nacional IV... se enumeran con números romanos? ¿Por qué en el Derecho actual se siguen usando términos romanos? Hemos querido analizar el Imperio romano desde la actualidad. Hay otro capítulo en el que hablo de la vida cotidiana de los romanos en la ciudad, en la gran urbe que fue Roma. Respondo a que se dedicaban, si pagaban el alquiler, si compraban, si cocinaban, donde dormían, como era su casa, su forma de vestir, como se enterraban...No hemos querido abordar el tema solo desde la perspectiva de los grandes emperadores sino desde la vida cotidiana del ciudadano normal y corriente, de la gente humilde que vivía en Roma y que hizo que el Imperio fuera importante.

¿Cómo le ha ayudado ser doctor en Patrimonio y Arqueología para profundizar en la civilización romana?

Soy doctor en Patrimonio y Arqueología y en con la tesis doctoral me especialicé en el mundo bizantino, en el sur de Egipto. También he escrito artículos sobre Arqueología romana en el sur de la península ibérica. Mis conocimientos me ayudaron a profundizar en esa civilización romana, a investigar el período concreto de cuando llegan los romanos al valle del Nilo y se encuentran esas grandes obras faraónicas y les quieren dar continuidad. Incluso los emperadores romanos quisieron coronarse al estilo egipcio. Profundizar en el estudio doctoral que tuve que realizar sobre la civilización bizantina en el sur de Egipto me ha llevado a comprender un poco más las diferentes perspectivas de la civilización romana en distintas partes del mediterráneo. Aunque hay una gran civilización romana en todo el mediterráneo y sigue los cánones del gran Imperio romano que marcaba Roma, en cada región, en cada provincia, en cada sitio concreto, en cada pequeño territorio, vamos a encontrar una idiosincrasia muy diferente.

Si analizamos los períodos iniciales del Imperio romano veremos que por ejemplo en la península ibérica estaban los iberos en el siglo III antes de Cristo y hasta el siglo I después de Cristo la civilización romana se estuvo adaptando a la civilización que había en la península ibérica. Tardaron varios siglos en cambiar la civilización y cada región se adaptó a una determinada manera de comprender el Imperio romano.

¿Qué circunstancias se dieron para que una pequeña villa como Roma se fuera convirtiendo poco a poco en un gran Imperio?

No es fácil contestar. Se tuvo que dar el eclipse total por así decirlo, la conjunción perfecta de todos los planetas para que eso ocurriera. Ocurrió en Roma y en otras civilizaciones como en Egipto por ejemplo (ahora mismo estoy aquí). En Egipto la antigua Tebas que era una aldeíta también se convirtió en la cuna de la religión egipcia y de la civilización de todos los emperadores que quisieron que Tebas fuese la capital y enterrarse en el valle de los reyes. En Roma ocurrió que era un lugar estratégico perfecto, tenía los recursos naturales suficientes como para poder producirlo. El territorio estaba situado perfectamente y encontró a la gente perfecta. En resumen: estrategia, recursos naturales, la cercanía de un puerto y una gente que de repente se puso de acuerdo, igual sin querer al principio, pero lo cierto es que eso prosperó en una gran civilización.

El factor decisivo fue la gente, no solo los emperadores, sino toda la gente que habitó en el Imperio. Era un gran Imperio, que abarcaba todo el Mediterráneo, un engranaje perfecto que hacía que funcionase todo muy bien, con sus pros y sus contras, con sus problemas y grandes defectos. La gente de cada rincón del Imperio hacía que funcionase perfectamente durante siglos y siglos.

¿Cómo lograron conquistar y civilizar a sus enemigos?

Pues muchas veces luchando, imponiendo la fuerza. Otras veces pactando con ellos, llegando a pactos importantes. Aunque algunas veces fue aniquilándolos por completo. En el sur de la península ibérica tenemos ejemplos de acabar por completo con algunos poblados ibéricos y darles un gran escarmiento para crear una propaganda a favor de la fuerza del Imperio. No existían las redes sociales, pero ellos tenían sus medios de propaganda. Por ejemplo tras arrasar un poblado por completo, (como Iliturgi por ejemplo) sin dejar vivo a nadie, pasando a todo la población a cuchillo, esa terrible noticia se fue pasando poblado a poblado y las nuevas poblaciones se fueron rindiendo para no correr la misma suerte. Cerca de Iliturgi estaba la gran ciudad ibero romana de Cástulo, una ciudad romana muy difícil de conquistar. Pero con este escarmiento de Iliturgi sus habitantes se asustaron de tal manera que se rindieron a través de un pacto. Aprovechaban también los períodos de crisis de otros territorios para entrar allí. Las Galias les costó muchos conquistarlas. Estuvieron mucho tiempo guerreando con los galos.

¿Por qué se derrumbó el Imperio y cómo se hubiera podido mantener?

También es complicado contestar a esto. Como todos los grandes imperios tienen ciclos de auge y de crisis. La época de esplendor es difícil mantenerla. Ahora por ejemplo estamos viviendo un período de crisis, con la pandemia, con la guerra, con la crisis de los últimos años, crisis del ladrillo, crisis económica....

Los ciclos son así. Puedes pasar de estar muy bien, muy bien, a muy mal, muy mal. El Imperio romano llegó a tener un éxito increíble. Fue una gran empresa en todos los aspectos, con un gran engranaje. Llegó a tener un gran esplendor económico y social, pero llega un momento en el que se puede subir más y toca descender. Esto ocurrió con Roma, con la civilización egipcia, con la civilización maya...con todas las grandes civilizaciones. Los sistemas cambian y el paradigma social de una civilización cambia por distintas circunstancias. En Roma hubo una profunda crisis de varios siglos acumulada, hubo gente que lo hizo mal y gente que se aprovechó. Se fueron desmembrando varias zonas lo que hizo que el Imperio se derrumbara y fuera cayendo poco a poco. No cayó de la noche a la mañana. En el siglo III ya se produjo un gran declive y, aunque hubo pequeños repuntes, no se pudo mantener. Cambia la religión y la forma de pensar. La religión cristiana aniquila las creencias romanas (la religión pagana).

¿Qué aportó Roma a nuestra civilización actual?

Grandes éxitos. Tenemos todas las obras hidráulicas que nos dejaron, sin contar sus monumentos, carreteras, conocimientos de Ingeniería...Somos los herederos de ese Imperio romano y seguimos disfrutando de su Derecho, de sus ingenierías, de su forma de entender el mundo, de su forma de cocinar...Tengamos en cuenta que la dieta mediterránea es la dieta romana. Nos trajeron el olivo a la península ibérica y nos enseñaron a cultivarlo. La península ibérica fue el almacén de Roma, con el trigo, el vino...

El legado de Roma es enorme. Por ejemplo nuestro idioma castellano procede íntegramente del latín. Nuestros números y calendarios están basados en el calendario romano. Nuestra civilización mediterránea está basada por completo en la civilización romana.

¿Qué es lo que más le atrae del Imperio romano?

La gente anónima. Las vidas de los cientos de miles de personas que fueron construyendo el Imperio romano. Obviamente son importantes también los grandes emperadores de los que tenemos muchas cosas escritas, de ellos y de sus hazañas. Pero el Imperio se forjó con miles y miles de personas anónimas, de las que encontramos, al excavar una casa, sus enseres, sus objetos, sus cerámicas, los utensilios que utilizaban en su día a día...Eso es lo que a mí realmente me interesa. Estas gentes sencillas nos dejaron sus huellas y nosotros, a través de la Arqueología, vamos reconstruyendo los distintos procesos históricos.