Ahora que ya está oficialmente instalado el verano, y que las medidas sanitarias lo permiten, lo primero que acude a nuestra mente es disfrutar de las vacaciones. A la hora de preparar la maleta es imprescindible no olvidar los libros. Y es que la lectura es uno de los viajes más placenteros que podemos realizar, al menos, para mí lo es.
Porque se puede viajar a bordo de la palabra, de la imaginación, del silencio, del recuerdo, de la soledad...
Los españoles tenemos la suerte de vivir en un país en el que hasta en la aldea más recóndita podemos encontrar rincones sublimes.
 
La lectura es algo más que un entretenimiento, nos acerca y conecta con la belleza.
Aunque cualquier libro se puede leer en cualquier lugar, yo quiero hacer un ejercicio de asociaciones.
 
* Valladolid derrocha majestuosidad, fue Ciudad de la Corte desde 1601 a 1606, vio nacer a Felipe II, en el inmueble en el que actualmente se encuentra la Diputación, y fue bautizado en la imponente iglesia de San Pablo. Hijos célebres de esta población castellana son: Miguel Delibes y José Zorrilla.
La catedral de Nuestra Señora de la Asunción tiene una historia muy interesante. En principio fue un templo colegial adjunto a la diócesis de Palencia, en su segunda etapa como colegiata. En 1595 obtuvo la categoría de catedral. A 70 metros de altura desde el mirador de su torre las vistas son impresionantes.
Aquí se fundó en 1854 el periódico: "El Norte de Castilla". De este diario fue director Delibes, el penúltimo ha sido el gran poeta: Carlos Aganzo.
 
Creo que es el lugar perfecto para disfrutar de cualquiera de los libros de Rocío Biedma:
- El vértigo de la libélula.
- Cerezas en invierno.
- Lactancia seca.
Porque ella y su literatura son majestuosas.
Sus poemas son el espejo de la luna, la memoria del tiempo, crepúsculo de cielo. Sus versos anudan los latidos del alma a la sed, en ellos la vida nace y muere. Su lenguaje tiene musicalidad.
Y no exagero, puesto que hablo con propiedad, creo que conozco bien su obra, ya que he compartido con ella bastantes actividades, he presentado sus libros en Córdoba y he escrito artículos sobre ellos.
Son la lectura ideal para la temporada estival.
 
* Fue casa real del califa Adb al-Rahman III. Capital de al-Andalus. No existía en Europa en el año 1.000 una ciudad más fascinante, hablo de la inigualable Madinat al-Zahra.
Lugar de contrastes, mágico. Su espectacular belleza se constataba a distancia. El enclave perfecto para disfrutar de la llamada de la naturaleza.
 
Rocío Biedma y Pilar Redondo en Valladolid, de camino a una actividad a la casa de José Zorrilla.
- Cual Azahara, aquí coloco a María Piña y a su último libro titulado: Susurros al oído. Puedo decir que este es mi hijo adoptivo, ya que he tenido el gran honor de haber escrito el prólogo, de que en la solapa trasera vaya una breve reseña de mi autoría y de haber sido la presentadora, claro está que la madre biológica es María Piña.
Cada uno de estos poemas son un cráter de volcán del que fluye candente magma. Versos incandescentes, escritos, en ocasiones, desde la cicatriz, susurros en la tormenta. Palabras encendidas sobre el mástil de la noche que se coloca el cilicio, y el desnudo lenguaje del ciempiés.
Grabado en la piel de cada letra está el emblema del erotismo que se deshace como azúcar en champangne.
Ver a María en un escenario recitando, actuando, es morir a plazos...
 
* Madrid, donde confluyen el ayer y el hoy, puedes entregarte a una experiencia única, recorriendo cada milímetro de su bella "morfología".
 
Juan Carlos Delgado (músico), Pilar Redondo (escritora), María Piña (escritora), Nati Peña (editora de Libros Cajón de Sastre), día 24 de junio en la presentación del libro de María Piña. 
 
- En la Capital de España situo a MariPaz Cerrejón. Y lo hago porque en esta ciudad hemos compartido actividades culturales, compartimos editorial, y porque su último libro se titula: Doce poemas para doce cuadros del Museo del Prado. Y del que puedo decir que fue un placer ejercer de presentadora en Córdoba.
El vigoroso virtuosismo con que utiliza el lenguaje profundamente emocional, generador de vida, palabras que viven, que respiran, selladas en el brazo izquierdo de la madrugada. Hornea con mimo cada metáfora. Su mente siempre está a pleno rendimiento.
 
MariPaz Cerrejón y Pilar Redondo en Córdoba, antes de la presentación del libro: Doce poemas para doce cuadros del Museo del Prado.
* En la ciudad de La Giralda, de La Torre del Oro y del Guadalquivir. Con su alegría y su luz ubico a Mabel Zaves.
Versos que colonizan el silencio exhumado y las luciérnagas desterradas en el desierto. Ella injerta belleza a la poesía que entabla diálogo con el código binario.
Su último poemario, titulado: "La danza del eco", es aún un neonato, he tenido el gusto de escribirle el epílogo.
 
Mabel Zaves y Pilar Redondo en Sevilla, cenando y hablando del libro de Mabel: La danza del eco. 
Un libro es donde:
"Anduvimos de puntillas, fervientes/ por los campanarios./ Tuvimos propósitos,/ quisimos ser cómplices,/ nos miramos de frente sin sospechar/ que también los iris dejan cicatrices./ Fuimos dos alas de libélula/ que el viento detuvo,/ reflejando la lluvia/ en la arcada de un poema/ enejenado e incompleto." (Poema titulado: Alas de Libélula". Autora: Rocío Biedma)