Pedro José Grande Sánchez es doctor en Filosofía y actualmente trabaja en un proyecto de investigación sobre la Facultad de Filosofía de la UCM y la Escuela de Madrid. Ha ejercido como profesor de educación secundaria durante quince años y siete como profesor de Hª de la Filosofía en el Grado de Humanidades de la Universidad Internacional de La Rioja. Ha sido becario de la Fundación Oriol-Urquijo y también ha realizado estudios de Teología en la Universidad de Navarra y de Humanidades en la UNIR. Su tesis doctoral se centró la filosofía de José Ortega y Gasset, pero sus investigaciones e intereses abarcan diferentes temas como no podía ser de otra manera. En esta entrevista nos habla de su último libro sobre Ramiro Ledesma. Antología falangista (SND).

¿Por qué ha decidido difundir el pensamiento de los primeros seis carnets de Falange Española?

Muchas gracias por hacerme esta pregunta, porque hay mucha gente que también me la ha hecho. Mire Javier, vivimos en una época en la que se está, por un lado, mixtificando y, por otro, censurando directamente etapas enteras de nuestra historia. En Egipto los faraones, hacían lo mismo, eliminaban el rastro de otras culturas y dejaban esculpidas en sus piedras el relato de su Historia, a su juicio, la única verdadera, para perpetuarse en el poder. Más recientemente lo hemos visto también con los talibanes. Pero lo verdaderamente preocupante es que en nuestras sociedades del siglo XXI, defensoras de la libertad y del progreso, se están reproduciendo las mismas coordenadas, el mismo guión que se ha producido en otras épocas pretéritas bajo los regímenes totalitarios que paradójicamente, o mejor dicho, hipócritamente, denuncian los mismos demócratas. Sin duda, se trata de la cuestión del poder. Lo estamos viendo a diario, censura en las redes sociales, manipulación de las noticias, persecución de los disidentes, control y corrección política de lo que tenemos o no qué pensar, de lo que podemos o no qué decir. Por todo ello, creo necesario, urgentísimo, la necesidad de recuperar todos estos textos para que las nuevas generaciones puedan conocerlos de un modo claro, riguroso y sistemático, sin pantallas, sin intermediarios, completamente limpios, antes de que la barbarie termine por derrumbar absolutamente todo y ya sea demasiado tarde.

¿Qué aportó Ramiro Ledesma al pensamiento de Falange?

Muy buena pregunta. Ramiro es el gran inspirador de la Falange. Él es el creador de las JONS, del nacionalsindicalismo, de los símbolos y de las grandes consignas revolucionarias de este movimiento. La Falange sin él habría sido otra cosa totalmente distinta. Ramiro muere muy joven, a los 31 años, asesinado al comienzo de la Guerra Civil. Pero, en muy poco tiempo, fue capaz de intuir, como nadie había hecho hasta entonces en España, la necesidad de crear un movimiento político radicalmente hispánico y original. Sin imitaciones, utilizando una categoría orteguiana, diríamos propiamente auténtico. Y para llevarlo a cabo se puso manos a la obra, literalmente, en cuerpo y alma, teoría y práctica, es decir, unidad de vida en la que no hubo complejos, ni medias tintas, ni falsedades. Militante, trabajador e intelectual, la Falange no se entiende sin Ramiro, y Ramiro no se entiende sin la Falange. No olvidemos que lleva para siempre el primer carné de la Falange. Estoy convencido de que el lector después de leer esta voluminosa obra comprenderá mejor lo que implica esta afirmación.

Fiel discípulo de Ortega y Gasset, este le llamará “una inteligencia”. ¿Cómo se ve la influencia de Ortega en su obra?

Esto es muy largo de contar. Ha sido el tema de mi tesis doctoral. Ramiro Ledesma Ramos fue alumno de José Ortega y Gasset y conoció a los principales filósofos españoles de la Escuela de Madrid. La influencia orteguiana en el pensamiento de Ramiro es, si cabe, mucho más acentuada que en José Antonio Primo de Rivera. En realidad, como ya he dicho en otras entrevistas, los seis primeros carnés recibieron el influjo directo del gran filósofo español. Precisamente, el primer artículo que abre esta edición se ocupa de un “Curso de Ortega”. El lector encontrará en esta antología todos los textos en los que se hace referencia directa al filósofo y que tuvieron una influencia decisiva en la configuración política de su pensamiento. Ramiro entendió muy pronto que el raciovitalismo de Ortega era una teoría filosófica muy novedosa y potente en la que debía apoyarse para construir los fundamentos de la nueva realidad política. Y subrayo la idea de “nueva realidad”. Esto es decisivo.

Igualmente era un gran apasionado de Heidegger, ¿Hasta que punto le influyó el existencialismo de este?

Apasionado. Gracias por utilizar esta expresión. Si hay una constante que mejor define a Ramiro sería precisamente esta: la pasión, la voluntad. No se paró nunca ante nada y ante nadie. No olvidemos que el lema que quiso imprimir en su semanario La Conquista del Estado: “¡No parar hasta conquistar!”, encaja perfectamente con su personalidad. Ramiro es movimiento. Pues bien, Martin Heidegger es uno de los más grandes filósofos de la historia, ¿cómo no iba a influir en Ramiro, si influyó hasta en su maestro Ortega y Gasset? En este libro, el lector podrá encontrar el trabajo que mejor traduce esta inspiración: “Filosofía, disciplina imperial”. Además, una de las novedades de esta Antología afecta precisamente a este texto. He corregido de forma documentada algunos errores que se han ido repitiendo en él a lo largo de los años. Confío en que esta nueva edición pueda ser útil y contribuir a su mejor entendimiento.

¿Cómo se conjugan estas ideas con el catolicismo de José Antonio?

Esta es la pregunta del millón que no supo o, mejor dicho, no quiso responder el nacionalcatolicismo. Yo definiría a Ramiro como un ateo católico. En las notas que acompañan a los textos de esta Antología falangista explico la relación de Ramiro con el catolicismo. Relación crítica, sin duda, como podrá comprobar el lector, pero no irreconciliable. Te voy a contestar con las palabras que el propio Ramiro utilizó para explicar su posición al respecto: “¿Cómo no vamos a ser católicos?... La historia de la fe católica en Occidente, su esplendor y sus fatigas, se ha realizado con alma misma de España; es la Historia de España”. No hay más que decir.

Sin embargo sus ideas se fusionarían con las de José Antonio en Falange...

A mí me gusta decir en clave nietzscheana que Ramiro Ledesma Ramos es la perspectiva dionisíaca de la Falange y, José Antonio, por su parte, representa la vía apolínea. Ambas personalidades constituyen las dos caras de un mismo movimiento político, rico y complejo, como sus fundadores, y sin los cuales, como ya dije antes, no se puede entender la historia de la Falange Española de las JONS.

¿Cómo es la opción revolucionaria que plantea Ramiro?

Más allá de las consignas revolucionarias acuñadas en su tiempo por el propio Ramiro: ¡Por la Patria, el Pan y la Justicia!, incluso la famosa: ¡España, Una, Grande y Libre! La palabra revolución es, sin duda, la voz más usada por Ramiro junto a la de España. Es raro encontrarse en esta Antología con una página que no contenga ambas palabras. La opción revolucionaria, a diferencia, de otros carnés falangistas, estuvo desde el primer momento presente en su cosmovisión política. Ramiro es sinónimo de revolución, además, por supuesto, de otras muchísimas más cosas. Pero, desde luego, su trayectoria tanto vital como política así lo corroboran. Baste recordar como ejemplos el primer y el último semanario que Ramiro fundó y dirigió: La Conquista del Estado, denominado “Semanario de lucha y de información política” que apareció el 14 de marzo de 1931; y Nuestra Revolución, del que sólo apareció un único número el 11 de julio de 1936. Ambos incluidos también en esta Antología. Para Ramiro el patriotismo o era revolucionario, o no era patriotismo. Y esto significaba entonces, como por fuerza debería significar ahora también, ser combativo y contar con el componente social.

¿Tiene algo que ver con el concepto revolucionaria de la izquierda o es algo totalmente diferente?

Hay que tener en cuenta que la Falange no es de izquierdas, ni tampoco de derechas. El propio Ramiro afirmaba que la revolución no tenía que ser blanca, ni roja, sino simplemente hispánica. Yo comprendo que a muchas personas, la palabra revolución les asusta, y que rápidamente la asocian con los movimientos de izquierdas porque son los que más la han utilizado a lo largo de la historia como arma política. Pero para Ramiro la revolución no era un fin, sino sólo un medio. Todavía hoy su grito: “¡Viva la Revolución Nacional Española!”, sigue desconcertando a tirios y troyanos, a pesar de que algunas de sus frases más emblemáticas como, por ejemplo, la de “sólo los ricos pueden permitirse el lujo de no tener Patria”, sigue siendo utilizada por ciertos partidos políticos de derechas.

¿Qué importancia tuvieron sus Discursos a las Juventudes de España y ¿Fascismo en España?, como dos de los más representativos?

Se trata de los dos últimos libros que publicó Ramiro en 1935. Ambos recogidos íntegramente en esta Antología. Por supuesto, son los trabajos más conocidos de su autor y los que han tenido mayor difusión. Quiero destacar que ambos fueron realizados en muy poco tiempo, lo cual nos hace ver una vez más, la capacidad titánica de este joven muchacho que se sacrificó y dio su vida por España y por la revolución nacional de la que antes hablábamos. Precisamente, en estos trabajos quiso transmitir a las juventudes ese mismo espíritu de trabajo y sacrificio que él mismo encarnó. Fueron redactados en una época en la que el aburguesamiento, el liberalismo, el materialismo, el individualismo y la indisciplina, problemas que se encuentran hoy más que nunca instalados en nuestras sociedades, estaban corrompiendo lo mejor de nuestra civilización.

El líder falangista nos dejaba como testamento un discurso lleno de optimismo y de esperanza. “España -decía Ramiro- camina por la historia con cierta dificultad, con pena y sin gloria”, pero “bástenos saber que sobre España no pesa maldición alguna, y que los españoles no somos un pueblo incapacitado y mediocre. No hay en nosotros limitación, ni tope, ni cadenas de ningún género que nos impidan incrustar de nuevo a España en la Historia universal. Para ello es suficiente el esfuerzo de una generación”. Y terminaba diciendo, “bastan, pues, quince o veinte años”.

A propósito de esto, la pregunta que estamos obligados a hacernos hoy los españoles no es ya cuánto tiempo falta para conseguirlo, porque esto supondría aceptar a priori que tenemos una generación preparada y dispuesta a sacrificarse y, por supuesto, que se encuentra convencida de que hay una unidad destino en lo universal. La pregunta que más bien deberíamos hacernos hoy es si las generaciones actuales se encontrarían dispuestas a contraer el riesgo que significa, en estos momentos, defender con su esfuerzo y sacrificio que España es poseedora de un destino histórico en lo universal. Esta es la cuestión.

¿Qué es lo que aporta al lector el libro y por qué recomendaría leerlo?

Ramiro Ledesma Ramos es uno de los más grandes políticos que ha dado la historia de España. Pero también es cierto que podría haber sido lo que le hubiera dado la gana, porque tuvo la capacidad para ello como demostró antes de iniciar su viaje de no retorno por la causa nacional. Filósofo, matemático, ensayista, escritor, traductor, y, sin embargo, quiso gastar su vida entera por España. Fíjese lo que le digo: no vivir del cuento, ni del cargo. Esto ya es mucho decir. Ramiro perdió todo, para ganarlo todo. Creo que esto se ve muy claro en esta Antología pues acercará a lector a la vida y obra, como decía Ortega, de un “entendimiento”, pero también, no lo olvidemos, de una “voluntad”.

A mí me gusta llamar a este hijo mío la “Biblia de Ramiro”, y no sólo por las casi 900 páginas de las que consta este trabajo, sino porque es la edición más completa que se ha hecho hasta la fecha de sus escritos. En un solo volumen he recogido sus dos libros y más de cien artículos de toda su etapa política, lo cual hace de este libro ramiriano una obra enciclopédica. Por supuesto, todos los trabajos vienen rigurosamente ordenados de forma cronológica para así poder seguir inteligiblemente su trayectoria y evolución ideológica. También hablamos antes de la revisión de los textos, pero es que además esta antología cuenta no sólo con una introducción para comprender su pensamiento, sino también con notas que ayudarán a entender o aclarar algunos conceptos. Algo que tampoco se encuentra en ninguna otra edición. Por último, y no menos importante, el lector encontrará al final de libro un índice cronológico, otro de publicaciones, y, por supuesto, otro analítico y onomástico para buscar los nombres, palabras y materias que ayudarán a hacer de este trabajo, un libro de estudio crítico y sistemático de toda la obra de Ramiro Ledesma Ramos para las futuras generaciones.

En definitiva, espero que este trabajo pueda servir no sólo para conocer mejor la historia de España, sino también para que las juventudes del siglo XXI, puedan hacer posible ese futuro soñado por Ramiro Ledesma Ramos, por Ortega y Gasset y por tantísimos otros españoles, de hacer que España vuelva de nuevo a incrustarse en la Historia Universal. Pero para ello, es necesario que conozcamos bien nuestro pasado sin prejuicios y sin miedo, para poder así sacar nuestras propias conclusiones. Muchas gracias por la entrevista.