Pocas veces el refranero induce a error al estar basado en la experiencia ancestral del pueblo.

Estamos convencidos de la fiabilidad de los refranes y de los dichos populares. A través de ellos, la gente sencilla recibía las enseñanzas y consejos en casi todas las situaciones de la vida ordinaria. Hoy volvemos a recordar un par de refranes para verificar su veracidad y utilidad.

Casa mal avenida, pronto es vendida. Nos recuerda que las disputas domésticas acaban con frecuencia en los juzgados y en las inmobiliarias. Porque las parejas en permanente riña terminan por separarse y abandonarse mutuamente dejando el hogar en el que convivieron.

En un entremés de Miguel de Cervantes (El juez de los divorcios) se presentan un hombre y una mujer. Ambos quieren divorciarse por estar muy descontentos uno del otro.

Dice la mujer: porque no puedo sufrir sus impertinencias, ni estar atenta a cuidar todas sus enfermedades, que son muchas, y no me criaron mis padres para ser hospitalera y enfermera. Muy buen dote llevé al poder desta espuerta de huesos, que me tiene consumidos los días de mi vida; cuando entré en su poder me relumbraba la cara como un espejo, y agora la tengo como una vara de frisa encima (arrugada y triste). Vuesa merced, señor juez, me descanse, si no quiere que me ahorque; mire, mire los surcos que tengo por este rostro, de las lágrimas que derramo cada día, por verme casada con esta anatomía.

Su esposo también estaba muy harto; veinte y dos años ha que vivo con ella sin haber sido jamás confesor de sus insolencias, de sus voces y de sus fantasías, y ya va para dos años que cada día me va dando vaivenes y empujones hacia la sepultura, a cuyas voces me tiene medio sordo, y a puro reñir, sin juicio.

La resolución del contencioso puede conocerse con la lectura de la obra de Miguel de Cervantes.

Criados, enemigos pagados. Los criados, según esta sentencia, son los enemigos naturales de los amos y, además, es preciso pagarles. De este modo, el saber popular entiende que tener criados representa una doble desgracia: perder dinero para pagar a quien, de suyo, es un enemigo. Durante la Edad Media, los criados pertenecían a la casa, casi como los animales, los muebles u otros objetos. De forma que no era preciso pagarles un sueldo. A partir del siglo XIV, la prosperidad de las ciudades creó una oferta de criados enorme, de modo que estas personas se consideraban libres y podían servir a un amo o a otro, dependiendo del sueldo y del trabajo.

Esta palabra, amo, se ha seguido utilizando en España hasta bien entrado el siglo XX, con el significado de dueño o propietario. El paso de una sociedad medieval rural a una sociedad urbana renacentista lo muestra Fernando de Rojas (1470-1541) en su Tragicomedia de Calisto y Melibea -La Celestina-. Sempronio, un criado desvergonzado dice ante los problemas amorosos de su amo: ¿Qué dices de sirvientes? Parece por tu razón que nos puede venir a nosotros algún daño de este negocio y quemarnos con las centellas que resultan de este fuego de Calisto.

Volveremos con nuevas citas, si les place a nuestros lectores. Esta ciencia está repleta de lo que entendemos comúnmente como la Gramática Parda, la esencia de la cultura popular acumulada en el tiempo.