José Eugenio Fernández Barallobre, inspector y uno de los historiadores policiales más reconocidos, acerca al lector esta monumental historia, profusamente ilustrada, de la Policía Nacional. Con gran minuciosidad y erudición construye un relato que abarca desde la creación de las diferentes unidades y su trayectoria histórica hasta su uniformidad, los reglamentos o los servicios prestados. Un verdadero homenaje a esta fuerza de seguridad pública que está llamada a convertirse en el libro más importante sobre la Policía española.

¿Por qué decidió usted escribir un libro sobre la historia de la Policía Nacional?

Sin duda, la primera razón viene dada por el hecho de que, en mi calidad de Inspector de Policía, formo parte de la Policía Nacional, un Cuerpo que lleva casi dos siglos sirviendo a España y a los españoles y, todavía, sigue siendo un gran desconocido para la mayoría de nuestros compatriotas. El resto, pueden ser secundarias.

Es sin duda, junto con la Guardia Civil, una de las instituciones mejor valoradas por los españoles.

Ciertamente, lo es, por ello, tal vez sea importante que se conozca esa Institución que tanto valoran los españoles. Es importante conocer sus orígenes, sus relevantes servicios, su trabajo, la pequeña historia de los que la integramos.

Para usted ha debido ser un gozo, siendo inspector, poderse dedicar en cuerpo y alma al estudio histórico del Cuerpo.

Sin duda. Llevo años trabajando en todo esto, siempre sin abandonar mi trabajo profesional. Gracias a ello, he publicado artículos e incluso algún libro de los que soy autor. Otro hito importante en esta ámbito fue la creación del Museo Policial de La Coruña, del que me siento especialmente orgulloso, y del blog - http://cnpjefb.blogspot.com/-, en el que llevo cinco años trabajando y que se ha convertido en todo un referente para los interesados en este tema.

Ha sido una labor ardua de bucear en miles de archivos y documentos...

Por supuesto. Una tarea que me ha obligado, no solo a recurrir a lo poco que hay escrito y publicado sobre nuestra historia corporativa, sino también a archivos y hemerotecas de donde obtuve una buena fuente de información. Han sido cientos de horas de trabajo callado.

Casi 200 años de historia dan para mucho, ¿qué balance haría de estos
dos siglos de la institución?

Estoy seguro de que, a lo largo de estos casi dos siglos, el balance es positivo. Siempre hemos estado donde teníamos que estar, defendiendo los derechos y libertades de los españoles, dando cumplimiento a la legalidad vigente y acudiendo, sin demora, en ayuda de todo aquel que ha recurrido a nosotros, prescindiendo de colores políticos, raza, sexo y condición. Siempre, 365 días al año, 366 si es bisiesto, las 24 horas del día hemos estado dispuestos a acudir, con prontitud, a donde hemos sido requeridos.

¿Cuáles serían las principales curiosidades o anécdotas de todos estos años?

Sería tarea muy complicada resumir en unas líneas las muchas anécdotas surgidas a lo largo de tantos años, muchas de las cuales están en las páginas del libro. Pero le diré, desde la primera mujer policía, allá a finales del XIX y principios del XX, que ingresó en el Cuerpo como un hombre; pasando por los miembros de la Policía que trabajaron en curiosos inventos o en la investigación de sucesos paranormales; o en aquel lance de honor que le pudo haber costado la vida al escritor Blasco Ibáñez; los Policías en la División Azul; las primeras Unidades Caninas... En fin, interminable, por eso lo mejor es que compren el libro.

 

¿Hasta qué punto puede resultar interesante al lector ver como se fundaron las diferentes unidades, con sus diferentes uniformes?

Creo que para conocer algo hay que conocer su génesis y en el caso de la Policía, una Institución pluridisciplinar, cada avance, tanto técnico como de medios, surge como consecuencia de la necesidad de dar respuesta a las exigencias que plantea la evolución de la delincuencia, por tanto, el conocimiento del origen de las Unidades sirve también para conocer un poco de la realidad criminal de España.

También son importantes estudiar los diferentes reglamentos y los servicios que ha prestado el cuerpo.

Por supuesto. La Policía ha sabido ser permeable y ha ido evolucionando de acuerdo con el ritmo de los tiempos. En consecuencia, la normativa e incluso los cambios en la uniformidad y simbología constituyen la respuesta necesaria a esa adecuación a las exigencias de cada momento histórico.

¿Qué siente al considerarse ya su libro como una verdadera referencia para conocer la historia de la Policía Nacional?

Un enorme orgullo y, sobre todo, tratar de devolverle a la gloriosa Policía Española un poco de lo mucho que ella me ha dado a lo largo de mi vida profesional.

¿Qué diría a aquellas personas que, a priori, les pueda resultar un poco árido el tema?

Simplemente que más allá de Leyes, Decretos, Ordenes y Reglamentos, está la historia de miles de hombres y mujeres que, a lo largo de los años, hemos servido a España desde las filas de la Policía y una parte de ella está reflejada en los capítulos de este libro y eso lo convierte en ameno. De todas formas, que lo lean y luego me lo dicen.