Es claro como el agua, no se anda con rodeos, va por la vida con el alma en la mano, parece caminar sin sombra, en ocasiones puede ser a partes iguales irresistible y pedante.
Hombre muy inteligente, ameno, divertido, desenfadado, perseverante y a veces malicioso.
Su madre le llamaba Nano, es Fernando Sánchez Dragó.
 
Su vida está unida a la de las letras desde el momento de su nacimiento. Es hijo, nieto y sobrino de directores y fundadores de periódicos y agencias de noticias.
Es licenciado en Filología Románica y Lenguas modernas, además de periodista. Ha ejercido de profesor en diferentes países.
 
A lo largo de su vida se ha posicionado en diferentes frentes políticos. Por esta cuestión en tiempos de la Dictadura le costó siete años de exilio, cinco procesos y diecisiete meses de cárcel, en la que ingresó con 19 años.
 
Viajero incombustible, dice que ha pisado cien países, colaborador de prensa, corresponsal, enviado especial, etc.
Ha trabajado en otros países como Japón o Italia.
Durante mucho tiempo trabajó para el diario El Mundo, donde tenía su columna titulada: El Lobo feroz.
 
Siempre se ha puesto "El mundo por montera" (este es el título de uno de los programas que presentó en la SER, y por  el que en 1998 le concedieron un premio Ondas.
Actualmente a sus 84 años es incansable.
 
Sus palabras anudadas a la luna entran en comunión, se beben el cielo inmortalizado en el fuego, donde el silencio contesta desde sus ojos, donde se detiene la columnata de las heridas incurables.
El agua se viste de cicatrices atemporales...
La literatura es un placer peligrosamente adictivo...
 
En cada uno de sus escritos emprende una inmersión absoluta en el mundo de las letras, tiene su lugar en el competitivo mundo de la literatura. Algunos de sus libros son: "Galgo corredor". "El libro del génesis". "Las fuentes del Nilo". "El camino al corazón". "España vertebrada". "Dios los cría...", este es muy original, son conversaciones, literatura oral, entre Fernando y Albert Boadella, en el que hablan de España, sexo, corrupción, drogas. Levantó gran revuelo y polémica por unas confesiones sobre una experiencia de caracter sexual que hace Fernando en la página 164 de las 352 que tiene. Es una coedición entre las editoriales Planeta y Altera, el impulsor de este proyecto es Javier Ruíz Portella, editor de Altera.
 
Quizá el más especial sea: "Pacto de sangre", escrito por Fernando y su hija Ayanta Barilli, es íntimo, profundo, verdadero, dos cartas cruzadas, la de una hija a su padre, y la que un padre le dedica a su hijo, que acontecen tras el nacimiento del último hijo de Fernando: Akela.
 
Al entrar en su biblioteca quedas cegado, obnubilado, con mucha probabilidad puede ser una de las bibliotecas privadas más grandes del mundo, más de 100.000 volúmenes, de ellos, 70.000 ni los ha leído y muchos ni ojeado.
Sí sólo pudiera salvar uno de ellos ese sería: Tao Teking.
Otros de los que conserva con cariño son: "Los que aprendemos de los gatos". Autora: Paloma Díaz Mas. También: "El don de la ebriedad" de Claudio Rodríguez, Fernando lo considera como el mejor poeta después de los del Siglo de Oro.
Están ordenados alfabeticamente por autores.
El primer libro que leyó fue: Las travesuras de Guillermo, también se lo llevó a prisión porque le subía la moral en los momentos bajos.
En el centro penitenciario hacian cola los internos para que les dejara libros.
No tira libros. Le gusta leer mientras come, de ahí que muchos estén manchados, distintivo característico suyo.
Lee y colecciona libros desde los 3 años. Ha trabajado 38 años presentando programas de libros.
 
Se considera un hippy, tiene su discurso propio, es hombre de conocimiento, no cree en nada, el silencio es su música favorita, tiene un sentido del humor muy particular, es culto y a veces le gusta ser chulo, radical e insolente.
Su vida se dabate entre el orden y el caos.
Con él los intercambios dialécticos son de lo más placentero.
 
Posee un amplio bagaje cultural, le subleva la incultura. Adora la pulcritud virginal de la palabra, que es la sublevación de la vida.
Él siempre ha hecho lo que ha querido y ha procurado ser feliz, le gusta arriesgar.
Es un hombre carismático, de poderosa, enigmática y atractiva personalidad, propia de una cabeza lúcida.
 
Le gustan mucho las mujeres, tiene 4 hijos de 4 madres diferentes. Fue padre por última vez con 75 años. Entre su hijo mayor y el menor, Aleka, distan 54 años.
Su hija Ayanta ha seguido sus pasos literarios.
 
Convive con 3 gatos, dedica todos los días 40 o 45 minutos a meditar.
Es un tipo muy peculiar y con la muerte "mantiene una relación abierta", la mira cara a cara. Afirma que es el momento más importante de la vida, por eso todos los días dedica un rato a pensar en ella.
En su casa tiene un ataud delante de su mesa escritorio, para recordar que la muerte es siempre la única compañera fiel.
Ya ha dicho a sus familiares y amigos que el día que él "se vaya" que no lloren, que bailen, canten, rian. Y ha dado instrucciones de las canciones que quiere que suenen cuando él esté de cuerpo presente, algunas son: "Juegos prohibidos", "Suspiros de España".
 
Tres verbos son los que sirven de punto de apoyo y sobre los que se edifica su vida: Viajar, escribir, leer.
Quiere que su epitafio sea: Fernando Sánchez Dragó, escritor y viajero.
 
"La perseverancia es la base de todas las acciones". (Lao-Tzu Laozi).