Él es directo, claro, habla sin ambages, en muchas ocasiones políticamente incorrecto, hombre de gran inteligencia. Conoce como nadie la frase que da título a este artículo, porque durante veintiún años vivió en la línea de fuego... en ese tiempo cubrió dieciocho conflictos armados, de ellos, siete guerras civiles en Europa, América, África, y lo hizo en calidad de corresponsal de RTVE. Hablo de Arturo Pérez-Reverte Gutierrez.
 
Está curtido en conflictos bélicos. Como reportero ha vivido aventuras heróicas, y conoce muy bien la condición humana... También, mejor que nadie el horror de las trincheras, reconoce perfectamente el silbido de una bala, distingue los aviones de un bando y de otro, las armas de fuego, de todo tipo...
Sabe lo que es luchar por la supervivencia, porque la muerte no da tregua...
 
Dio sus primeros pasos literarios en el Diario Pueblo, compartiendo despacho y a las órdenes de una leyenda viva del periodismo: Julio Merino, que desde el primer momento supo que Arturo llegaría a lo más alto en el mundo de las letras, y no se equivocó.
 
Considerado como uno de los mejores novelistas del momento. Desde 2003 es miembro de la Real Academia Española.
 
La guerra está muy presente en sus textos porque forma parte de su memoria. En sus escritos le gusta unir leyenda, aventura e historia, vuelca experiencias y vida.
Narra con pasión, incluso las adversidades y las imágenes descarnadas. Por eso te reconoces y sientes el dolor, la caricia, la ausencia, la soledad, las sombras, la luz...
 
Recuerda perfectamente, porque mantiene vivos en la memoria muchos momentos, como en medio del desastre recalaba en la mirada de algunos de aquellos hombres que se jugaban la vida, y como de sus pupilas se desprendía la esencia del sufrimiento, del desconcierto, la barbarie, y hasta de la muerte...¡sobrecogedor!
Es un hombre de ideas claras. Su vocabulario de edifica sobre tres palabras, un tridente innegociable: lealtad, dignidad, solidaridad.
 
Él se considera un contador de historias. Es un lector voraz. Entre sus escritores predilectos están: Proust, Dostoyesvski, etc. La música también le sirve de inspiración.
 
Su bibliografía es muy amplia, algunas de sus novelas: "Una Historia de España". "El asedio". "El pintor de batallas". "La Reina del Sur".
Su último libro es: "Línea de fuego". De forma fascinante narra la historia de una de las batallas más crueles de la contienda, en la que murieron más de 20.000 personas: La Batalla del Ebro.
 
"La tabla de Flandes", y "La piel del tambor" las leí durante mi estancia en La India.
 
La primera novela de las siete de "Las aventuras del capitán Alatriste" fue adaptada al cómic, por dos grandes de esta disciplina, Joan Mundet y Carlos Giménez.
 
También ha hecho incursión en la literatura infantil, en la colección "Mi primer". Magistralmente le descubre la historia a los más pequeños, en este les muestra la batalla de las termópilas. Y como testigo de lo que allí ocurre, un niño. El título: El pequeño hoplita.
 
Le gusta viajar, en Tanger ha situado varias de sus novelas, una de ellas es :Eva.
Tiene varias sagas: la trilogía de Falcó. Y, Las aventuras del capitán Alatriste.
Casi todas sus novelas han sido adaptadas cinematográficamente.
Entre otras muchas colaboraciones escribe en la revista XL Semanal.
Su hija Carlota es una de sus más incondicionales lectoras.
 
El miedo navega a ciegas, traspasa el límite impreciso de la realidad sin poder cambiar el rumbo marcado.
Las heridas intemporales son lugares de los que nunca se vuelve...
 
"Yo he visto arder muchas bibliotecas, muchas ciudades bombardeadas, y he visto mundos enteros irse al carajo con apretar un botón. Eso me ha liberado de incertidumbres y me ha dado seguridad".
(Arturo Pérez Reverte)