Continuamos la publicación de "El Príncipe Republicano", de la que es autor Julio Merino. Hoy, cuarta entrega...

Y ahora pasemos al segundo punto del Orden del Día: aplazamiento de la proclamación del Príncipe de Asturias como Rey. Así que, por orden cedo la palabra a los portavoces de todos los grupos. Tiene la palabra el Presidente del Gobierno y hoy también portavoz del grupo Popular.

-Señor Presidente, Señorías, yo lo tengo muy claro. El Príncipe de Asturias no podrá ser proclamado Rey hasta que se celebre el Referéndum Nacional y elija la Forma de Estado el pueblo español. Sin embargo, creemos, que el Príncipe debe seguir manteniendo todos los honores que le corresponden como heredero legitimo a la Corona. Nada más.

  • Tiene la palabra el portavoz del grupo socialista, el diputado Señor Rubalcaba.
  • Señor Presidente, Señorías. Estoy de acuerdo con el portavoz del PP y Presidente Interino (risas en las filas socialistas) del Gobierno. Pero, discrepo en cuanto a lo de los honores. Porque es justo que siga teniendo los honores que le corresponden como Príncipe, pero no los que les corresponderían como provisional Jefe del Estado, ya que al haber una Regencia estos honores les corresponden a los miembros que aquí hemos elegido. Espero que se tome en consideración esta propuesta.

Y más o menos en los mismos términos se fueron expresando los distintos portavoces. Aunque, de nuevo, el portavoz de Izquierda Unida se destapó con una discutible opinión. En su criterio lo mejor que podía hacer el Príncipe sería tomarse unas vacaciones hasta la noche del Referéndum. La propuesta no fue ni siquiera considerada porque la mayoría acordó que esa sería una decisión que correspondería ya a la Regencia o incluso al mismo Príncipe de Asturias.

- Bien, Señorías, como en este punto hay acuerdo general y mayoritario no es necesario pasar a una votación. Así que vayamos al tercer punto del día: PODERES DE LA REGENCIA. A continuación tendrán turno de palabra todos los portavoces de los grupos y aquellos miembros de esta Asamblea Nacional (constituyente o no constituyente) (risas) que lo soliciten o tengan algo importante que decir. Sólo les pido a todos que sean lo más breves posible. Tiene la palabra el portavoz hoy del Partido Popular.

  • Señor Presidente, Señorías -arrancó diciendo el Sr. Rajoy- mi grupo y yo lo tenemos bien claro: La Regencia debe asumir la función que ha tenido el Rey desde 1978 a hoy que ha abdicado. Ni menos ni más. Los Regentes deben ser árbitros y moderadores y como Jefes de Estado tener la máxima representación de España, dentro y fuera de sus fronteras. Pero la política la debe hacer el Gobierno de la Nación, sea provisional o sea interino (como tanto le gusta decir al humorista portavoz del PSOE) (aplausos en las filas populares). El Poder Ejecutivo, aunque sea por delegación de esta Asamblea, tiene que ser el Poder Ejecutivo. Salvo que aquí se quiera también llevar el Gobierno y crear un Comité de Salud Pública, como hicieron Robespierre y los suyos, en aquella Asamblea Revolucionaria de Francia. No creo que ese sea el espíritu de esta Asamblea, aunque sea depositaria de la Soberanía Nacional. He dicho. Gracias.

-Tiene la palabra el Sr. Rubalcaba, portavoz del grupo Socialista.

  • Señor Presidente, Señorías, por una vez y sin que sirva de precedente estoy en desacuerdo con el Sr. Rajoy (grandes risas entre los socialistas). Y estoy en desacuerdo porque mi grupo y yo pensamos que la Regencia tiene que ser Ejecutiva y por tanto asumir los poderes de la Gobernación, aunque delegue en el Gobierno Interino las labores de la Administración del Estado. No hemos elegido a tres hombres valiosos y con gran experiencia política para ser sólo árbitros o moderadores. Ojo, y no estoy pidiendo para los Regentes el poder que aquel Senado de Roma concedía a los Dictadores temporales. Aquello era otra cosa, que no viene al caso ampliar aquí. Por tanto, solicito a los miembros de esta Cámara que tengan en consideración la postura Socialista.
  • Tiene la palabra su Señoría, la portavoz del grupo UPyD, Doña Rosa Díez.
  • Señor Presidente, en este punto concreto mi grupo ha preferido que sea el diputado por Salamanca, el catedrático Don Teodomiro Fuster, quien exponga nuestro criterio.
  • Tiene la palabra el diputado de UdyD, Señor Fuster.

-Señor Presidente, Señorías. Se está discutiendo aquí los Poderes que debe tener la Regencia y por lo que ya hemos oído hay dos versiones dispares. El grupo Popular pide que la Regencia no sea ejecutiva, como lo ha sido el Rey. El grupo Socialista propone que la Regencia sea ejecutiva. Bien, nosotros, mi grupo de UPyD también tiene una propuesta que hacer. Pero antes me van a permitir que sintetice lo que han sido las Regencias en la moderna Historia de España. No en vano es mi especialidad universitaria y sobre ese tema hice mi Tesis doctoral. Miren ustedes, Señorías, en España ha habido dos tipos de Regencias: una, la que se elegía o designaba mientras el Rey era menor de edad y otra, cuando el Rey se ausentaba del país, casi siempre por guerra en el exterior. Aunque también habría que analizar las Regencias que se nombraron durante la Guerra de la Independencia en la España no dominada por los franceses, pues aquellas Regencias, que se elegían para ocupar la Jefatura del Estado, vacante por la ausencia del Rey Fernando VII, secuestrado por Napoleón en Francia, también tenían una dependencia rotunda de las Cortes de Cádiz.

Entre las primeras hay que destacar la del cardenal Cisneros, que fue Regente desde enero de 1516 hasta septiembre de 1517 cuando llega a España el nuevo Rey, Carlos I. Cisneros había sido designado Regente por designio del Rey Católico, Fernando II de Aragón, en su testamento. Pero, Cisneros fue más que un Regente, con terminología de hoy diríamos que un Dictador, ya que aquel hombre de Iglesia gobernó las Españas con mano férrea y hasta se metió en la guerra del Norte de África y tomó la ciudad de Orán.

Entre las segundas hay que destacar las dos del siglo XIX: la primera la de la Reina María Cristina de Borbón-Dos Sicilias, que fue Regente desde septiembre de 1833, cuando muere su marido Fernando VII, hasta octubre de 1840, cuando es apartada de la Regencia por sus líos amorosos. Entonces le sustituyó en la Regencia el General Espartero, que lo fue hasta la mayoría de edad de la Reina Isabel II. Años más tarde ocupó la Regencia otra mujer, María Cristina de Habsburgo-Lorena, desde la muerte de su marido Alfonso XII en 1885 hasta mayo de 1902, cuando su hijo, Alfonso XIII, alcanzó la mayoría de edad y fue proclamado Rey. Estas dos Regencias fueron de carácter representativo, ya que el poder Ejecutivo siempre estuvo en manos de los Gobiernos.

En total hubo unos 50 Regentes.

Dicho esto quiere decir que nos encontramos con dos posibilidades: o elegimos una Regencia con poder ejecutivo, como solicita el grupo Socialista, o elegimos una Regencia representativa y moderadora, como solicita el grupo del Partido Popular.

En nuestro criterio hay una tercera vía que es la que nosotros presentamos ante esta Asamblea. La Regencia debe ser representativa, en cuanto ocupa la Jefatura del Estado, pero sería injusto, ciertamente, que perdiéramos la gran experiencia política de los tres Regentes que hemos elegido, los Señores Solana, Rato y Duran i Lleida. Tampoco sería inteligente que al mismo tiempo que Jefes del Estado fuesen Jefes del Gobierno. Por tanto sugerimos que la Regencia, además de la representatividad, tenga los derechos de orientación, convocatoria de elecciones y Referéndum e incluso un derecho al veto de las propuestas que le presente el Gobierno. También tendrían el derecho a presidir los consejos de Ministros, si así lo consideran.

El Gobierno, con su Presidente al frente sería el encargado de gobernar...

(Entonces se oye una voz potente que grita: “¡Eso sería un gobierno tutelado!”)

...Pues, si, Señoría, un Gobierno tutelado. Pero no se olvide que en una Democracia verdaderamente democrática todas las instituciones deben estar tuteladas. También esta Asamblea Nacional estará siempre tutelada por quien tiene la Soberanía Nacional, y ese no es otro que el pueblo español.

Nada más. Gracias Señor Presidente.

(Las palabras del diputado de UPyD provocan un gran aplauso).

Y así fueron interviniendo los distintos portavoces y hasta que el hoy Senador por Murcia, Carlos Montemayor, intervino para pedir que la Asamblea Nacional tuviese un eslogan, como aquel de la Revolución Francesa de Libertad, Igualdad y Fraternidad, y propuso que fuese este: Bienestar, Trabajo, Orden y Libertad. (Grandes risas).

  • Pues bien- dijo el Presidente de la Asamblea- ya hemos escuchado las tres versiones que han ofrecido los grupos. Ahora, y si así lo desea la Cámara, podemos votar, aunque por separado. Será la A la fórmula de Regencia representativa, que propone el Partido Popular. Será la B, la fórmula de Regencia ejecutiva, que propone el grupo Socialista, y será la C, la fórmula de Regencia Mixta, vamos a llamarla así, que propone UPyD y otros grupos. Así que a votar.

Fórmula A. (y las pantallas de votaciones se encendieron una vez más y dieron este resultado): a favor 292; en contra 200 y abstenciones 98.

Ahora pasemos a la B. Votemos: a favor 289; en contra 230 y abstenciones 71.

Y ahora la C. Votemos: A favor = 410. En contra = 102. Abstenciones = 78

-Bien, Señorías, por lo que se ve la mayoría de esta Cámara prefiere una Regencia Mixta. Pues así será.

Señorías, en estos momentos me comunican que ya están en mi despacho los Señores Regentes. Solicito la aprobación de la Cámara para hacerlos pasar a este Hemiciclo.

(La mayoría de los Asambleístas se ponen de pie y aprueban y de pie permanecen hasta que hacen su entrada los señores Solana, Rato y Durán y Lleida. En ese momento se produce un gran y prolongado aplauso).

Y así fue como los tres Regentes ocuparon los lugares preferentes en la mesa presidencial.

  • Señorías, vamos a proceder ahora a la jura o promesa de los cargos, con un texto que han consensuado los tres y que me han pedido que se lea ante la Cámara antes de pronunciarse. Señor secretario, lea usted este texto (y le pasa un folio).

Lee el Secretario: “PROMETO, COMO MIEMBRO DE LA REGENCIA, CUMPLIR Y HACER CUMPLIR, Y POR EL TIEMPO QUE SE FIJE, LAS DIRECTRICES QUE SE APRUEBEN EN ESTA ASAMBLEA NACIONAL”.

(A continuación los tres Regentes cumplimentaron la promesa ante una Biblia abierta, que ninguno de ellos juró el cargo, entre los aplausos de sus Señorías, y con los tres personajes y toda la Mesa aplaudiendo también).

Los tres Regentes abandonaron el Hemiciclo y continuó la sesión. Aunque no había pasado ni un minuto cuando el Presidente tomó la palabra y anunció:

“Señorías, en este momento me pasan un comunicado que me envía su Alteza el Príncipe de Asturias, con el ruego de que le de traslado a esta Asamblea. Señor Secretario, lea su contenido”:

“Excmo. Señor Presidente de la Asamblea Nacional Constituyente: Llegado este momento crucial para España me va a permitir y lo mismo pido a los miembros de esta Asamblea tres cosas: 1. Como Príncipe de Asturias y Heredero de la Corona y como Jefe de la Casa Real, por la abdicación de mi Padre, el Rey Don Juan Carlos I, no puedo renunciar a ninguno de mis Derechos y espero y deseo que algún día pueda ser proclamado Rey.

  1. Pero, como español que soy, un español más, acepto y acato la voluntad de los representantes del pueblo español y de las Cortes Generales, ahora ya Asamblea Nacional por decisión unánime de los Diputados y Senadores. Por tanto esperaré a que el pueblo se manifieste en el Referéndum ya anunciado.

Y 3. Al mismo tiempo solicito permiso a la Asamblea Nacional para ausentarme de España, dado mi deseo de acompañar a mis padres, los Reyes, en los momentos difíciles que atraviesa la familia. Y con la tranquilidad de saber que la Jefatura del Estado está ya cubierta con la Regencia.

Un saludo para todos de vuestro Príncipe de Asturias.

Firmado: Felipe de Borbón y Grecia”.

Terminada la lectura se produce un gran aplauso, aunque también algunos silbidos, y se oye una voz que grita: “Sí, sí, ¡que se vaya!”.

  • Bien, Señorías -habla el Presidente-, estaréis de acuerdo conmigo que las palabras del Príncipe Don Felipe son las palabras de un Gran Español y de un Gran Demócrata. Y si la Cámara no se opone así se lo haré llegar a Su Alteza inmediatamente.

Y ahora, Señorías nos quedaba el último punto del Orden del Día, en el que se iba a debatir sobre la continuidad o no del Gobierno actual. Pero, los Señores Regentes me han pedido que si la Cámara no se opone este tema quede aplazado al menos 24 horas.

Y antes de cerrar esta Sesión me van a permitir que diga unas palabras muy personales: Todavía me dura la emoción que he sentido esta tarde noche cuando me habéis otorgado el honor de ser el primer Presiente de la Asamblea Nacional Constituyente y por ello os estaré agradecido de por vida. Sé que los momentos que estamos viviendo ya son una pagina importante de nuestra Historia. Porque hoy y aquí, en este viejo Palacio, que tantas cosas habrá visto en su ya larga vida hemos dado un paso de gigantes a favor de la Democracia por la que tanto hemos luchado los españoles. Estoy convencido de que este camino que hoy hemos iniciado nos llevará al lugar que le corresponde a esta gran Nación. ¡Ah, se me olvidaba darles una buena noticia! Don Manuel Fraga ha superado el infarto y según el equipo médico de esta no morirá. Gracias a todos. (Grandes aplausos de toda la sala).

Se cierra la Sesión. La siguiente se abrirá mañana martes, a las 12:00 h, 24 de noviembre de 2015.

Y los asambleístas comienzan a abandonar el Hemiciclo entre abrazos, alegrías y cierto cansancio.

Pero, la noche no había terminado ni en las calles ni en las emisoras de radio ni en las televisiones. Todas las tertulias siguieron comentando los acontecimientos de la jornada con opiniones muy encontradas. Buruaga, en la COPE dijo que según sus fuentes el comunicado del Príncipe de Asturias al Presidente de la Asamblea Nacional había sido redactado, de su puño y letra por la Princesa Doña Letizia y que ambos habían discutido con la Reina Doña Sofía, pues esta se oponía a que lo enviasen. En Antena 3 mostraron en pantalla las portadas de los cuatro periódicos madrileños:

“EL MUNDO” titulaba: BOMBAS POLÍTICAS

(Un titular enorme y otros cuatro más pequeños que decían:

  1. Abdica el Rey.
  2. Las Cortes se transforman en Asamblea Nacional.
  3. Se elige una Regencia.
  4. Se aplaza la proclamación del Príncipe como Rey).

“ABC” : GOLPE DE ESTADO DEMOCRÁTICO.

“LA RAZÓN”: TERREMOTO POLÍTICO.

“EL PAÍS”: ¿MONARQUÍA O REPÚBLICA?.

Eran ya las 3:30 h. de la madrugada del día 24 de noviembre.

A esa misma hora en la “ Residencia San Isidoro”, de León, (para recuperación de enfermos mentales) un hombre todavía joven que padecía, además de otras enfermedades, un insomnio total, sentado en su habitación de la planta segunda ante un televisor con imagen pero sin sonido, sólo sabía decir y repetir una vez y otra: ¡No hay crisis!, ¡no hay crisis!... ¡Soy ZP!, ¡soy ZP!... ¡No hay crisis!, ¡no hay crisis!... ¡Soy ZP!, ¡soy ZP!...