Como ya hemos visto, Czesław Miłosz fue un cronista certero de la época que le tocó vivir. Pero, aparte de su testimonio como testigo directo del totalitarismo, llama la atención su carácter visionario y su capacidad para aventurar, de forma extraordinariamente precisa, el porvenir.

Por ejemplo, cuando afirmó: “Sin duda alguna, el mayor éxito del Centro consistiría en instalar en el Vaticano un papa fiel a la línea del Partido”[1]. Apuntando así una tesis que inspiraría más tarde –en plena Guerra Fría– al australiano Morris West en su novela “Las sandalias del pescador” (1963); y que sería la base para la película homónima dirigida por Michael Anderson; gran éxito cinematográfico protagonizado por Anthony Quinn en 1968. Pero no sólo. Hay quien sospecha –y no sin argumentos–, que el Papa Bergoglio encarna aquel viejo proyecto, y, si no es un agente infiltrado, desde luego a menudo lo parece.

Por otra parte, Miłosz fue capaz de anticipar de forma clarividente el perfeccionamiento de los mecanismos de control social, hallando cierto alivio en no haber alcanzado todavía el desarrollo tecnológico suficiente que hiciera posible la pesadilla que hoy se nos antoja mucho más próxima: “Los aparatos de televisión que registren el comportamiento de los ciudadanos en sus departamentos privados son todavía cosa del porvenir”[2]. Algo que por desgracia ya es una realidad en China y, en gran medida, también en Occidente debido al control de datos y seguimiento de actividad en Internet.

Afirmaba el escritor polaco-lituano que: “Hasta el siglo XX nunca hubo tal esclavización mediante la conciencia como la que hoy existe […] La lucha de las democracias populares es para lograr la dominación del espíritu humano”[3]. Y, sin duda, cuando escribió estas palabras poniendo el foco en el “control de la conciencia” daba en el clavo. En nuestro presente, viendo cómo se impone el lenguaje políticamente “correcto” en la escuela, a través de la televisión, la prensa y demás medios de comunicación, desde las plataformas y redes sociales, en la universidad, o por la vía del entretenimiento, el deporte y la “cultura”, o cómo incluso se ha puesto fecha al pensamiento único en 2030 según una agenda que nadie ha votado, está claro que poco ha cambiado. El objetivo es el mismo: dominar las conciencias, y merced a los avances técnicos, cada vez parece más próximo el control absoluto, el totalitarismo perfecto. Tan sólo, cabría actualizar la frase: “Hasta el siglo XXI nunca hubo tal esclavización como la que hoy existe”. Aunque quizá el sujeto opresor ha cambiado y son los líderes del llamado Globalismo los que dirigen las superestructuras que nos gobiernan. O, tal vez, ese sujeto no haya variado tanto y sean los mismos que Miłosz identificaba por boca de un sacerdote: “Habría que estar ciego para no ver el origen de todo esto. […] la alianza de los plutócratas americanos con los bolcheviques”[4].

¿Qué es el llamado Globalismo sino la alianza del liberal-capitalismo y el socialismo? ¿Qué fondos apoyaron el Foro de Sao Paulo (1990) para resucitar el comunismo en Sudamérica tras la caída del muro en 1989? ¿Quién financia el Grupo de Puebla, ese sucesor del Foro que hoy está cerca de alcanzar sus sueños más ambiciosos en todo el continente hispanoamericano? Como Solzhenitsin[5], Miłosz advertía de la expansión progresiva del Comunismo: “En el edificio del Comité Central, los estrategas mueven sobre el plano las banderitas de la batalla por la dominación de las almas. Los éxitos son cada vez mayores, el color rojo se difunde cada vez más; ese color que al comienzo –en 1944 y 1945– se limitaba al pequeño grupo de fieles llegados del Este”[6]. Hoy, el avance de las “democracias populares” en América del Sur, se produce en paralelo con una agenda globalista que destruye a las personas, las familias y las naciones, sometiéndolas bajo la tiranía de un nuevo internacionalismo.

¿A nadie le extraña la sintonía de Fidel Castro y David Rockefeller[7]? ¿O la cercanía entre el socialista P. Sánchez y los supercapitalistas George Soros[8] y Bill Gates[9]? ¿Por qué la Open Society Fundation, la Fundación Ford y grandes compañías[10] como Nike, Coca-Cola, Airbnb, Unilever, o las “big tech” (Microsoft, Google, Apple, Amazon, Facebook, Twitter, Intel, Nintendo, etc.) respaldan ONG’s y otras organizaciones comunistas como Black Lives Matter? ¿Por qué los dos responsables de la “Secretaría de Estado para la Agenda 2030” en España han sido la actual Secretaria General del partido comunista Podemos, Ione Belarra (de 2020 a 2021), y, tras ella, el Secretario General del Partido Comunista de España, Enrique Santiago?

Preguntas todas ellas que puede responderse el lector si, lejos de abandonarse a lo que le cuenten o lo que el destino le depare, mantiene la cabeza fría y atiende a la frase con la que Cesław Miłosz cerraba su libro El poder cambia de manos: “[…] la única norma importante: mantenernos libres de tristeza y de indiferencia”[11].

 

[1] El pensamiento cautivo, ediciones Orbis, Barcelona, 1985, p. 249.

[2] Ibíd., p. 96.

[3] Ibíd., p. 229.

[4] El poder cambia de manos, Ediciones Orbis, Barcelona, 1983, p.71.

[5] Alerta a Occidente, Ediciones Acervo, Barcelona, 1978.

[6] El pensamiento cautivo, Ediciones Orbis, Barcelona, 1985, p. 260.

[7] ¿Por qué David Rockefeller, encabezando una delegación del Centro de Política Internacional de Washington, mantuvo una reunión de ¡5 horas! con Fidel Castro en la Habana en 2001?

[8] https://okdiario.com/espana/sanchez-reune-secreto-moncloa-mayor-especulador-del-mundo-george-soros-2484178

[9] https://www.libremercado.com/2022-05-27/bill-gates-se-reune-con-pedro-sanchez-para-acelerar-la-agenda-2030-6901341/

[10] https://www.cnet.com/culture/companies-donating-black-lives-matter/

https://www.lavanguardia.com/de-moda/moda/20200605/481603969175/rihanna-firmas-moda-donaciones-economicas-black-lives-matter.html

 

[11] Op., cit, p. 237.