Pero, la atención de todos se fue a Barajas, donde a las 10 tomaría el Rey, la Reina y los Príncipes de Asturias un vuelo especial con dirección a Ginebra en un avión adaptado médicamente para cualquier emergencia que se le pudiera presentar a Su Majestad. En Barajas estaban 20 minutos antes el Presidente del Gobierno, Don Mariano Rajoy; el Ministro de Fomento, Don Alberto Ruiz Gallardón; la Presidenta de la Comunidad de Madrid, Doña Esperanza Aguirre y la Alcaldesa de Madrid, Doña Ana Botella, entre otras autoridades. También acompañaban al grupo los doctores Guinea Ramos y Marañón Gasset y otros miembros del equipo médico. Al aeropuerto había acudido un gran número de madrileños para despedir al Rey y su familia. El Rey llegó en una silla de ruedas y con una manta que le cubría las rodillas. Sin embargo su semblante era hasta risueño. Cuando el Presidente del Gobierno y las autoridades presentes se acercaron a saludarle estuvo hasta cariñoso. Pero sus últimas palabras fueron políticas:

“MARIANO, ESPAÑA, SOBRE TODO Y SOBRE TODOS. ¡ESPAÑA!”.

A la misma hora, las 10, los tres Regentes, los señores Solana, Rato y Duran i Lleida, se reunían, por primera vez en una sala de juntas del Palacio de las Cortes.

  • Bueno, majetes, aquí estamos. ¿Y ahora qué? -dijo nada más entrar el burlón de Rodrigo Rato.
  • Joder, el “embolao” que nos han metido. Todavía no me creo lo que pasó ayer y lo que está pasando -respondió Javier Solana como saludo.
  • Bueno, pues ya lo sabéis, a lo hecho pecho -dijo el catalán Duran i Lleida-. Pero, ya que estamos aquí algo tendremos que hacer. ¿Por dónde empezamos?
  • Yo creo que lo primero en que nos debemos poner de acuerdo es en la separación de poderes de nosotros mismos. No olvidaros que ahora somos un sólo Dios y tres personas -matizó el Regente Solana, entre risas. Si os parece a mí me dejáis la política Internacional, que es de lo único que sé algo. Tú, Rodrigo, como eres el que más sabes de economía, debes ocuparte de “orientar y vigilar” (¿no es ese el papel que nos han asignado nuestros tutores de la Asamblea Nacional?) al Gobierno en esos temas. Y tú José Antonio (Josep, Josep, coño, Javier), bueno, mi amigo del alma, Josep. Yo creo que tú que eres el más hábil de todos los políticos españoles, ¡fíjate si serás hábil, que hasta toreaste 20 años al dictador Pujol!, debes lidiar con la jauría que tenemos ahí fuera y con los Partidos y con los reyezuelos de las Autonomías.
  • Estamos de acuerdo -respondieron ambos.
  • Bien y ahora, hablemos de nuestra ubicación. ¿Dónde instalamos a la excelentísima Regencia? -pregunta Solana.
  • Pues, si te digo la verdad, a mi me gustaría seguir en mi casa y donde vivo. Esto es pasajero y no me gustaría cambiar mi vida -respondió Rato.
  • Pero, eso sabéis que es imposible. La Jefatura del Estado no puede estar en un piso ni en un chalecito. Nos guste o no, no vamos a tener más remedio, por el boato de la Jefatura del Estado, que ocupar uno de los Palacios de Madrid -dice Durán.
  • ¿No querrás que nos traslademos al Palacio de Oriente? ¡Eso ni hablar! -responde rápido Rato.
  • No, hombre, al Palacio de Oriente yo tampoco. Como tampoco podemos ir al Palacio de la Zarzuela.
  • O sea, que no nos queda nada más que el Pardo, ¿verdad? -dijo Solana.
  • Mira por donde -responde con humor el Regente Rato- ahora resulta que nos vamos a dormir con Franco.

(Y los tres se ríen a carcajadas)

Y así continuaron, naturalmente entrando ya en temas más serios, como la convocatoria del Referéndum, que iba a ser lo prioritario de su mandato, hasta que a las 12 en punto les pidió audiencia el Presidente del Gobierno.

Cuando entró Rajoy, que parecía que venía de una travesía del desierto y sin agua, se sentó ante los tres Regentes y sólo dijo como saludo:

-Esto es la leche. He estado en Barajas despidiendo al Rey como Presidente del Gobierno y ahora mismo no sé si lo soy o no lo soy.

-Déjate de tonterías. Mariano, tú eres el Presidente del Gobierno, y lo vas a seguir siendo, al menos hasta que haya nuevas elecciones –dijo el regente Rato.

  • Vamos a ver, Mariano, esta tarde vamos a proponer que siga el Gobierno actual y a lo más que podemos llegar es a que quedéis como Gobierno Provisional. Eso da igual – dijo Javier Solana.
  • Creo que lo que tenemos que acordar nosotros es un “modus vivendi” para hacer compatible el lío que aquí se ha armado -intervino Duran i Lleida -. En mi criterio tenemos que concretar cómo resolvemos el mandato que ha acordado la Asamblea Nacional Constituyente (y no os riáis, porque a mi también me puede dar la risa). La Asamblea acordó anoche que la Regencia fuese mixta, parte representativa y parte ejecutiva, y que fuésemos algo así como orientadores y supervisores del Gobierno. Pues, eso vamos a hacer. Tú como Presidente y tu gobierno vais a seguir gobernando, que además lo estáis haciendo muy bien -dijo el catalán Durán-, pero para guardar las formas tendremos que estar en contacto permanente y dividirnos las funciones.
  • Pues, yo creo, -dijo Rato- que lo primero que hay que hacer es darle trabajo a la jauría que tenemos ahí fuera. Así que propongo desde ya crear unas cuantas Comisiones para que se entretengan los miembros de la Asamblea. La primera, una Comisión que estudie y organice el Referéndum. Un referéndum que nosotros consideramos que tiene que celebrarse cuanto antes y ya proponemos que sea el domingo 13 de diciembre. Que sean los miembros de la Comisión los que estudien el cómo y el qué se pregunta y que sean ellos los que supervisen la labor de la Junta Central Electoral. La segunda, debe ponerse a trabajar rápidamente sobre una nueva Ley Electoral y otra que estudie, con más tiempo, el estado de las Autonomías para ir avanzando en un tema que tanta influencia está teniendo en la marcha de la economía de España. Tanto si en el referéndum sale Monarquía o República el Estado de las Autonomías tendrá que ser modificado en su estructura actual.
  • Bien, pero ahora mismo nos urge –puntualizó el regente Solana- tranquilizar a los gobiernos de la Unión Europea y de los países que más nos afectan. Por tanto, y además de las gestiones que haga tu gobierno, hemos pensado convocar a todos los embajadores acreditados en Madrid para informarles de lo que ha pasado, está pasando y va a pasar en España. Naturalmente, tú como Presidente del Gobierno serás el encargado de organizar esa reunión. Lo cual no quita para que yo mismo haga unas cuantas visitas a Bruselas, París, Londres y Berlín para explicar la situación y tranquilizar a nuestros socios.
  • Yo he pensado algo parecido -dijo Rato- con respecto a las autoridades del Fondo Monetario Internacional y de los Bancos Centrales de la Unión Europea y de Estados Unidos. Porque considero que es importante no perder la confianza de los Mercados Económicos.

Y así siguieron durante dos horas más. ¡Eran tantos los problemas y problemitas a resolver! Principalmente se habló del protocolo y la seguridad de los señores Regentes. Se habló de la Residencia oficial (en este asunto concluyeron que lo mejor era que se ubicaran en el Palacio del Pardo y que, sin embargo, las recepciones a los visitantes ilustres fuesen en el Palacio Real) y de las relaciones en el día a día con el Presidente del Gobierno o alguno de sus Ministros. En este sentido los cuatro viejos zorros acordaron que un día despachara con el Regente señor Solana, los asuntos de la política internacional; otro día con el Regente señor Rato, la política económica y otro día con el Regente señor Duran i Lleida, los temas de la Política interior. También acordaron celebrar en el Palacio de Oriente, cuanto antes, una cena de gala con el Cuerpo Diplomático acreditado en España, no sólo para la presentación oficial de la Regencia sino también para explicar a los Embajadores lo que estaba sucediendo y después, otro día, una recepción a las personalidades de la política, de la cultura, del mundo empresarial, del periodismo, de las Iglesias y hasta del Deporte y los Toros.

En un momento dado reclamaron la presencia del Presidente de la Asamblea Nacional y con él fijaron el orden del día de la sesión de la tarde, que estaba anunciada para las 16 h.

El orden del día fijado fue éste:

  1. La permanencia o no del Gobierno y su denominación. En este punto los cinco presentes estuvieron de acuerdo en que se le nombrase como “Gobierno Provisional”, que se mantendría al menos hasta conocer el resultado del Referéndum o de las Elecciones Generales Constituyentes.
  2. La ubicación física de la Regencia.
  3. El mecanismo de intervenciones de los diputados miembros de la Asamblea. Aquí se acordó dar libertad a los parlamentarios, pero con una norma: que en nombre de los Partidos sólo podían hablar los Portavoces oficiales. Los demás que pidiesen la palabra lo tenían que hacer indicando que era a título personal.
  4. Creación de Comisiones. Al final concretaron que fueran estas: 1 Comisión de estudio y organización del Referéndum. 2 Comisión para estudiar una nueva Ley Electoral. 3 Comisión para un estudio serio del Estado de las Autonomías. Y 4. En este punto en realidad serían dos: una que fuese estudiando la posibilidad de que en el Referéndum ganase la Monarquía y otra para estudiar el supuesto de que ganase la República.

En cualquier caso, el mensaje directo que le dieron al Presidente de la Asamblea es que habrá que tener entretenidos, lo más posible, a los señores Diputados, con el fin de que no se entrometieran mucho en los asuntos de Gobierno. O sea, darle micrófono a los vanidosos para que desahoguen sus apetencias dialécticas, ¡que ya se sabe, que cada parlamentario español se cree un Castelar!

También se habló de la fecha posible de celebración del Referéndum y los cinco estuvieron de acuerdo en que tenía que ser cuanto antes, ya que mientras no se supiese si los españoles preferían la Monarquía o la República no se podría hacer nada en firme. Así, que decidieron que con diez días de campaña era suficiente. Por tanto, fijaron el domingo día 13 como la fecha ideal. En cualquier caso debería ser la Comisión del Referéndum la que estudiase los pormenores del mismo, aunque sólo tenían tres días para presentar su informe.

Fueron unos días intensivos y de máximo ajetreo, porque era comenzar de nuevo. El Regente Solana inició el día 26, con honores de Jefe de Estado, un periplo que le llevaría primero a Bruselas y después a París, Berlín y Londres. También habría que resaltar la reunión que tuvieron el Regente Rato y el Presidente Rajoy, ya que a solas le dieron un exhaustivo repaso a la situación económica. Y Rato reconoció que la labor que había hecho el Gobierno en los últimos tres años bien podía considerarse como un “Milagro español”, dado que en un tiempo tan corto había conseguido no sólo frenar el paro sino crear 500.000 nuevos puestos de trabajo; había reducido el déficit público un 30% y la Económica crecía a un ritmo del 3%. Sin embargo, estuvieron de acuerdo en que el problema más grave que tenía España era el de las Autonomías.

  • Mariano, tú sabes muy bien que mientras no resolvamos ese problema la economía estará siempre hipotecada -dijo Rato.
  • Y tú sabes muy bien, Rodrigo, que en ese sentido yo he reducido todo lo que estaba en mis manos, y sabes muy bien que mientras no se encuentre una formula ni mi Gobierno ni el que venga podrá ir más lejos de donde yo he ido -respondió el Presidente del Gobierno.
  • Ya lo sé, ya sé que estamos en un callejón sin salida, pero también pienso que esta situación que estamos viviendo desde hace dos días puede servir para buscar esa fórmula. Un Gobierno fuerte, amparado por las Cortes y la Constitución (la que hagamos tras unas elecciones Generales Constituyentes) podrá rehacer ese “café para todos” que se inventó el nefasto Presidente Suárez -dijo Rato.
  • ¿Y tú crees que después de cuarenta y tantos años podremos dar marcha atrás sin grandes traumas regionales? -preguntó Rajoy.
  • Mira, Mariano. Sé que ese es el problema más grave con el que ha de enfrentarse España antes o después. Pero, estoy convencido de que antes o después habrá que hacer algo. Este país no puede soportar 17 Gobiernos, 17 Parlamentos y 17 Administraciones. ¡Eso es una ruina, la ruina! Bueno, algo, y muy importante, has conseguido, recuperar el crédito de los mercados internacionales, cosa fundamental para la buena marcha de la economía. En Europa y Estados Unidos se nos respeta de nuevo.
  • Oye, Rodrigo, he venido pensando que tal vez no estaría mal que tú y yo convocásemos a los 17 Presidentes Autonómicos y hablásemos con ellos a cara de perro.
  • Me parece bien, Mariano. Monta ya la reunión en cuanto se pueda. Nos vendrá bien recabar su ayuda incluso para el Referéndum que vamos a celebrar.

Y ahí terminó la reunión de los dos viejos amigos y Ministros de Aznar.

El viernes día 28 la comisión Pro-Referéndum presentó a la Asamblea el informe con los detalles acordados y aprobados por todos los Grupos. En síntesis eran estos:

  1. El Referéndum oficialmente será presentado como “Referéndum para la elección de la Forma del Estado”.
  2. El Referéndum se celebrará el domingo 13 de diciembre.
  3. En el Referéndum podrán votar todos los españoles mayores de 18 años, residentes en territorio nacional o en el extranjero (voto por correo) que figuren en el censo.
  4. Sólo habrá dos papeletas posibles y las dos y los sobres del mismo color:

-Una que dirá escuetamente “Yo voto por la Monarquía como Forma del Estado”.

-Dos: “Yo voto por la República como Forma del Estado”.

  1. Los Colegios de votación se abrirán a las 9:00 h. y se cerrarán a las 20:00 h.
  2. Según los últimos datos del Ministerio del Interior (Subsecretaría Dirección General de Política Interior) la población española actual es de 47.200.737 habitantes. Tienen derecho a voto 36.867.077.

-Censo residentes en España 35.255.77.

-Censo residentes extranjeros 1.612.000.

  1. Vencerá la oposición que tenga mayoría, aunque sea por un voto.
  2. El Referéndum lo instrumentará el Ministerio del Interior, pero lo orientarán y supervisarán la Junta Central Electoral y la Comisión Pro-Referéndum de la Asamblea Nacional.
  3. Serán declarados “votos nulos” los que no se ajusten en todo a estas normas.

Esto en cuanto al modo operativo. Pero la Comisión también sugería estas cosas:

  1. La obligatoriedad de las Televisiones públicas (nacionales o autonómicas) de dedicarles al menos dos horas diarias (una por la mañana y otra en horas de “prime time”).
  2. Los Partidos deberían dar a sus militantes, cuadros ejecutivos y diputados miembros de la Asamblea Nacional, libertad de opinión y de voto.
  3. El Gobierno, como tal, debe mantener una rigurosa neutralidad.
  4. El Gobierno debe solicitar a los Organismos Internacionales (ONU y UE especialmente) la presencia de Observadores oficiales con plena libertad de supervisión.
  5. Los Príncipes de Asturias pueden participar en la campaña si así lo desean.
  6. Los medios de Comunicación privados tendrán libertad total de defender su opción preferida, con las limitaciones legales y el respeto al honor de las personas.

Al margen de estas cosas la Comisión hacía una recomendación a la Asamblea y a la Regencia: que la proclamación de la Forma de Estado que saliese elegida por el pueblo fuese al día siguiente en un acto grandioso en el Palacio de las Cortes y en un Pleno especial de la Asamblea Nacional. (Todo fue aprobado por los asambleístas puestos de pie y aplaudiendo).

Pero, aquel fin de semana pasaron más cosas, muchas más cosas. Por ejemplo, el mitin multitudinario de Córdoba. Fue increíble. Un pequeño acto que había convocado I.U., como homenaje a Julio Anguita por su 74 cumpleaños se transformó en la mayor concentración política que se había conocido en la ciudad califal. Sin que nadie convocara, sin publicidad ni propaganda la plaza de la Corredera se llenó hasta la bandera y más de 100.000 personas llenaban las calles adyacentes y la muchedumbre llegaba casi hasta las Tendillas. Claudio Marcelo era un hervidero.

Anguita, sorprendido, dijo unas palabras muy improvisadas:

“Cordobeses, paisanos todos, os juro que no me esperaba un cumpleaños tan numeroso. Sé que no habéis venido por mí, sino porque ya oléis lo que viene. Durante años he clamado en el desierto por lo que ahora estamos viviendo y vamos a vivir en los próximos días. Un Referéndum para elegir entre Monarquía y República. El sueño de mi vida. El objetivo número 1 de toda mi actuación política. ¡Ha llegado el momento!...

¡Yo no tengo nada contra los Reyes ni contra los Príncipes! Pero, sí lo tengo todo a favor de las Repúblicas. ¿Y sabéis por qué? Porque las Repúblicas son igualdad, libertad y democracia...Y las Monarquías son desigualdad, corrupción y servilismos.

Nací republicano y me moriré republicano.

A mis 32 años me hice comunista y os aseguro que me moriré siendo comunista.

El capitalismo es la negación del ser humano y para mí, por encima de todo, está la persona. El hombre es mucho más que un consumidor... pero, perdonadme, no puedo seguir. Ya noto que mi corazón se está emocionando y eso es un peligro. Ya sabéis que tengo un corazón caprichoso y débil...

Así que seguid vuestra fiesta y celebrad ya lo que está en el horizonte ¡Viva la República!”.

También en Madrid, Valencia, Barcelona, Bilbao, Sevilla hubo manifestaciones espontáneas, España entera despertaba con los nuevos vientos renovadores. Las banderas republicanas comenzaban a salir de los armarios y de las viejas arcas de las casas viejas. Sin embargo, hubo dos cosas más llamativas que las manifestaciones: la portada del ABC del domingo (29-11-2015) y el artículo de página entera que se publicaba en “El Mundo” con la firma de Rosa Díez, la Secretaria General de UPyD.

La portada del ABC era como un grito de guerra. En letras enormes sobre una foto del Príncipe de Asturias se leía:

¡ESPAÑOLES!

ESPAÑA ES MONARQUÍA

Hay que proclamar Rey

al Príncipe de Asturias.

¡A partir de hoy a la calle

y mañana a las urnas!

Continuará...