Lo cierto es que no recuerdo cómo llegó a mis manos este libro. Ni siquiera recuerdo de qué época es, pero lo sitúo en la etapa en que, como director de EJE y Secretario Nacional de Prensa de Juntas Españolas, intenté recabar apoyos para publicar un libro en homenaje de Rafael García Serrano en el segundo aniversario de su muerte. Eso me llevó a tomar contacto con algunos personajes de las letras y el periodismo, y entre ellos con Ángel Palomino, que fue uno de los más generosos y rápidos en su respuesta.

Esto situaría Bosnios para un nuevo Guernica -mejor dicho, su adquisición por mi- en 1990 más o menos, y su fecha de publicación debía ser reciente, dado que en la portada no aparece número de ediciones vendidas.

A primera vista -lectura- esta novela de Ángel Palomino parece una cosa fresca, de fácil lectura -algo normal con una prosa tan magnífica- y ligera. Pero en el fondo hay un gran análisis del terrorismo etarra, la complicidad peneuvista, el miedo de la población vascongada del momento, y también ofrece una forma clara, divertida y posible para solucionar todo eso.

Ángel Palomino con este libro, junto a los artículos de Rafael García Serrano en El Alcázar, y de mi Coronel Luis Tapia Aguirrebengoa -primero en El Alcázar y luego en EJE-, me proporcionaron los conocimientos sobre el terrorismo separatista en Vascongadas que -al menos durante un tiempo- me dieron cierta fama entre los que me leían de ser un experto en el tema. Estaba muy lejos de ello, ciertamente; pero sin duda los maestros de los que aprendí fueron los mejores.

Esta novela de Ángel Palomino tiene, como dije, un estilo fresco, alegre, desenfadado. Como si tratara de algo menos importante que la muerte, la soledad, la amenaza constante sobre los que no fueran separatistas y terroristas en las Vascongadas de la época. Más o menos como ahora, si no nos dejamos engañar por la hipocresía y el cinismo que arroja la realidad a las últimas páginas de los periódicos del sistema.

Pero es, precisamente, esa forma casi juguetona, casi de tomárselo a risa, lo que hace esta novela tan instructiva.

BOSNIOS_PARA_UN_NUEVO_GUERNICA