Graciano Palomo es Licenciado por la Universidad de Navarra y ha obtenido media docena de premios periodísticos. Ha tenido siempre el dardo en la palabra, y quienes hemos compartido micrófono con él sabemos que es rápido, agudo e ingenioso, y que nunca se deja un adjetivo sin decir (aunque a veces termine sus escabechinas verbales con un inquietante "y ahí me quedo"). Considerado el periodista que mejor conoce la historia y las tripas del Partido Popular, después de su último éxito editorial ("La larga marcha"), firma ahora, también en La Esfera de los Libros, "Siete días de furia y puñales". Un relato trepidante, con su buena pluma (literaria) de siempre, donde da todas las claves para entender el desconcertante y hasta surrealista cambio de liderazgo ocurrido hace un par de meses en el PP.
 
 
 
Lo primero, enhorabuena por este libro. Vd. hace un análisis bastante completo de la personalidad de Pablo Casado y de las causas profundas de su caída en desgracia. ¿Podemos decir que era un líder demasiado débil?
 

Pablo Casado llegó a la jefatura del Partido Popular en un momento de gran crisis del partido cuando la moción de censura (1 de junio 2018) de Pedro Sánchez contra Mariano Rajoy y su gobierno triunfó al socaire de la sentencia Gürtel. Tenía 36 años, aunque bastante experiencia política dentro del PP. Lo hizo mediante un procedimiento democrático interno. Aprovechó el enfrentamiento a muerte entre la ex vicepresidenta Soraya Saénz de Santamaría y la secretaria general y ministra de Defensa, María Dolores de Cospedal, para ganar el congreso extraordinario. Encontró un PP deshecho, desarbolado y desmoralizado. Lo primero que hizo fue intentar acabar con la corrupción –parece que lo consiguió- y poner en pie una otrora gran formación de centro derecha. Cometió errores, pero lo sustancial es que no "tiraba" electoralmente y tras las últimas elecciones catalanas empezó la conjura entre los dirigentes porque no veían un líder capaz de derrotar a Sánchez. Lo de Ayuso fue la espoleta, pero antes se había producido un mar de fondo en el sentido que le indico.

 
 
El enfrentamiento de G.Egea con Díaz Ayuso sirve de factor precipitante del fin de Casado. ¿Fue la rutilante victoria del 4-M lo que avivó los celos de Casado hacia la lideresa, dando luego crédito al famoso anónimo sobre su hermano Tomás?
 

Sí, Ayuso y Almeida fueron cooptados directamente por Pablo Casado contra la opinión de todo el mundo. Se entendía que en Madrid (capital y Comunidad), el PP debía colocar a candidatos más potentes y más conocidos, por ejemplo, ex ministros. El triunfo rutilante de Díaz Ayuso encendió los celos de Pablo, azuzado por el secretario general García Egea que también se había enfrentado a otros barones como Fernández Mañueco, Moreno, etc...El desenlace final, con ataques televisados en directo, fue el puñal que decidió la suerte de Casado y todo su equipo. Se ha visto ahora que la Justicia ha dado carpetazo al caso del hermano de Ayuso, el inmenso error cometido. Eso enfureció a la militancia, a los dirigentes locales, provinciales y a los barones. Todos le abandonaron en masa, incluso los que eran sus amigos personales.

 
¿Qué opinión política tiene Vd. de Díaz Ayuso? ¿Podría llegar a ser la presidenta del PP en unos años?
 

Bueno, Ayuso se ha mostrado como una líder muy potente. Es joven y nunca se sabe. Sin embargo, ahora está Alberto Núñez Feijòo y no veo ninguna intención de hacerle precisamente "la cama" en ese sentido, entre otras cosas, porque no puede. Creo que su intención es revalidar sus resultados (extraordinarios) en Madrid dentro de unos meses, y luego Dios dirá. Lo que quiere es desalojar a Sánchez de La Moncloa, después de todas las trapecerías que le ha hecho durante la pandemia y continúa. La izquierda no la soporta y ella tampoco a la izquierda; creo que les ha tomado la medida.

 
Aunque Vd. aporta amplia información sobre MAR, no está claro qué importancia real tuvo a la hora de que los barones regionales apoyasen la opción Feijoo (que favorecía los intereses de Ayuso). ¿Fue un papel preponderante o secundario?
 

MAR ha tenido un rol determinante en la carrera de Isabel Díaz Ayuso. Muy importante. En mi libro explico el porqué, las razones. Ayuso siempre admiró a Rodríguez desde su época de joven militante de Nuevas Generaciones y éste se ha entregado totalmente a su causa. Ha comprado el "Rodriguez style", es decir, que la mejor defensa es un buen ataque y a la izquierda hay que enfrentarla, no amilanarse. Es parte del éxito de la lideresa madrileña.

 
"Feijoo no es igual que Rajoy pero es muy distinto a Casado",  ésta es una frase de alguien que lo conoce bien. ¿Cuáles son a su juicio las principales diferencias?
 

Son estilos parecidos, pero diferentes, en efecto. Gente seria, un poco aburrida como líderes, que funcionan con papeles, datos y cifras. Y partidarios de grandes acuerdos de Estado con la izquierda moderada, si es que existe actualmente izquierda moderada. Feijoo cree más en los equipos que Rajoy y es menos reservón que el ex presidente.

 
Vox llegó a ser una obsesión para Casado, como se pudo ver en la famosa moción de censura a Sánchez. ¿Cree que Feijoo tiene claro cómo superar a Vox en las urnas? ¿Esa estrategia pasa necesariamente por apostar por el centro?
 

Sí. Feijoo acordará con VOX si no tiene más remedio, obviamente. Pero le gustaría estar en la posición de la que actualmente disfruta su amigo "el Califa", Moreno Bonilla. Feijoo viene de la izquierda y en mi libro explico la evolución. Fue cooptado para el PP gallego por un hombre conservador y del Opus Dei, José Manuel Romay Beccaría, y hoy es un dirigente asentado en el centro derecha europeísta. VOX está muy contento con él, mucho más que con Pablo Casado.

 
A Feijoo le costó dar el paso definitivo hacia la presidencia del partido. Sólo lo hizo cuando supo que sería el candidato único. ¿Qué podría ocurrir si pierde las elecciones en su primer intento contra Sánchez? ¿Hay una sólida unidad en torno a Feijoo?
 

Al día de hoy, sí. Feijoo ha conseguido en unos meses pasar de la muerte súbita del PP, su desaparición, a colocarlo a las puertas de La Moncloa. Dependerá de los resultados. Si pierde por un puñado de escaños, seguirá. Si pierde por goleada, se irá. Ya quiso irse antes de su victoria última por mayoría absoluta. La familia tira, tiene un hijo de corta edad porque fue padre muy tarde.

Feijòo ha insuflado una gran moral de victoria en muy poco tiempo y es respetado por empresarios, sindicatos, y hasta el Papa Francisco con el que mantiene una fluída relación.