El día 18 de febrero hubiera cumplido 97 años. Tocó casi todos los géneros literarios con gran acierto, aunque su corazón estaba rendido a la poesía. Búsqueda permanente del saber. Era uno de los puntales más sobresalientes de la Generación del 45.
Como un linotipista colocaba cada palabra, por las que sentía predilección, en el lugar idóneo.
Se llamaba Ledo Ivo.
 
Sobre la piel del cielo de pétalos tatuaba letras repletas de vivacidad, cada una era una armadura.
Las lápidas adornan las tumbas de la reconciliación y del  poema ciego.
Recuperado el soneto de sus heridas sin rostro, ahoga la sensación de irrealidad y pierde el alma.
 
Estudió Derecho aunque nunca ejerció.
 
Sus textos están traducidos a varios idiomas.
Analizó en profundidad la poesía francesa e inglesa.
La suya tiene múltiples tonalidades, en ella buscaba la oculta desnudez del tiempo que olvida. Era su forma de vivir, él era poesía.
 
En el apartado infantil destaca: "A historia da Tartaruga" y "O menino da noite".
En Córdoba, participó en la edición de 2011 de Cosmopoética, el sábado 9 de abril en la Fundación Gala. Pudimos disfrutar de su poema "Cavalo morto", y de la magnífica interpretación que hizo del mismo Juan Carlos Mestre, acompañado de su acordeón.
 
Tenía tres hijos, María de Graca, Patricia, Gonçalo. Le gustaba mucho pasear por Sevilla, ciudad en la que murió. Sus últimos momentos los compartió con su hijo Goncalo, que es artista plástico, sus nietos Antonia y Leonardo y su nuera Denyse.
 
Era irónico, divertido, sagaz, disfrutaba con una sabrosa comida, una interesante tertulia y una buena lectura, que era uno de sus mayores placeres. Desde muy temprana edad leía autores españoles, Lope de Vega, Gonzalo de Berceo, aunque le gustaban especialmente los textos del autor de "Campos de Castilla".
 
En la Real Academia Brasileña de las letras ocupó el asiento número 10.
En sus escritos hace un detallado análisis de la condición humana.
Su obra: "Réquien" obtuvo en 2009 el Premio Casa de las Américas en la categoría de literatura brasileña.
Ha obtenido destacados reconocimientos, algunos son:
- Mención de Ciudadano Honorario de Penedas (Alagoas).
-Premio Olavo Bilac.
-Premio Rosalía de Castro, en el año 2010.
 
Los versos con hambre atrasada incendian el desdibujado y polinizado caudal que vacía las lágrimas que piden clemencia.
La sangre descalza precinta al silencio amortajado que me convence.
 
Algunos de sus libros son:
- La muerte de Brasil.
- Nido de serpientes. (nos muestra mediante una satírica mirada la dureza de una dictadura).
- Isla de mí. (Se despoja de vestiduras innecesarias).
- Réquien. (Se puede considerar el vértice de su obra).
- Estación final. (Antología 1940-2011).
 
Le gustaba viajar. El "último viaje" lo emprendió el día 23 de diciembre de 2012.
 
"El oficio de quien ama es ver/ un sol oscuro sobre el lecho,/ y en el frío, nacer el fuego/ de un verano que no dice su nombre./ Es ver, constelaciones de pétalos./ La nieve caer sobre la tierra,/ algodón del cielo, aire del silencio/ que nace entre dos espaldas./ Es morir claro y secreto,/ cerca de las tierras absolutas,/ del amor que mueve las estrellas/ y encierra a los amantes en un cuarto. (El sol de los mantes). del libro: Oda y Elegía. .