Mañana sin hoy, peregrinación al efímero futuro de la nieve. Viajar a través del lenguaje, la palabra esclava de la poesía crea mundos y te invita a visitarlos, entre lo profano y lo divino.
El hábito se lleva la madrugada borrando la luna, vacía por dentro...
 
Aunque ni siquiera nació allí sino en Cuenca, parte de su alma esta indisociablemente unida para siempre a ese templo del saber que es la Universidad de Salamanca. Lo atestigua la impresionante escultura de bronce que preside la fachada plateresca. Es Fray Luis de León.
En 1576 el día 7 de diciembre llega de Madrid la sentencia absolutoria del Proceso Inquisistorial por el que fue acusado, parece ser que el día 10 quedó todo resuelto, estuvo privado de libertad desde marzo de 1572 a diciembre de 1576.
 
Está considerado como el icono de la poesía clásica española. Se le engloba en el movimiento cultural que abarca la segunda mitad del siglo XVl, conocido como Segundo Renacimiento.
 
Hombre de fuerte carácter, lo que unido a su ascendencia judía le ocasionó algunos problemas.
Además de ser catedrático de la Universidad de Salamanca es uno de los más prestigiosos traductores de obras clásicas, mayormente de Virgilio, Horacio y bíblicas.
 
En sus textos corrige y vuelve a corregir intentando encontrar la perfección en estado puro. Fue de los pocos que supo reunir la esencia de la poesía sagrada en el cáliz de las formas clásicas.
Como consecuencia de traducir La Biblia al lenguaje común, es decir, al castellano, (para la accesibilidad de todos los fieles), el Santo Oficio le denunció y tuvo que entrar en prisión, igual que también le ocurrió a otros humanistas y filósofos de la época. Como, San Juan de la Cruz, Alonso de Ercilla, Fernando de Herrera.
 
Pretendía hacer una poesía que pudiera compararse con la magnífica poesía moral romana.
La poesía horaciana, conocida también como escuela salmantina, encuentra en Fray Luis su eje vertebrador.
 
En cada palabra indomable se reconstruye a sí mismo. Vida y obra en una sola pieza.
La poesía como un buen sastre le confecciona un traje a medida a su alma desnuda...
Discurso existencial, en el que plasma el auténtico y ardoroso elixir del amor, que a veces hasta impide respirar...
Invisible dentro de lo invisible. Invitación al Paraíso. La castidad levanta a pulso al deseo que bombea sangre...
 
Las odas, en las que se aprecia el influjo del poeta Horacio, son las que le reservan un lugar de honor en la Historia de la Literatura Española.
En estas composiciones la estrofa utilizada es la lira (inventada por Garcilaso) de versos endecasílabos y heptasílabos, la rima es aBabB y consonante.
Algunas de ellas:
-ODA l: Vida Retirada.
-ODA Vl: De la Magdalena.
-ODA Vll: Profecía del Tajo.
-ODA: Noche serena.
-ODA: A Francisco Salinas.
 
Escritos lúcidos, serenos, hermosos...
Su poesía es plenamente cristiana.Toda su obra poética esta compuesta en metros italianos.
Para ser místico se le consideraba demasiado intelectual. Y aún así le adjudican el tercer puesto, después de Santa Teresa y San Juan de la Cruz.
 
Hacía 1561 había escrito el comentario romance al Cantar de los Cantares, (para su prima, la monja Isabel Osorio) apartado por La Inquisición (y que no vería la luz hasta 1798).
 
Al poco tiempo entrega a la imprenta su primera e importante obra (en prosa), en español: De los nombres de Cristo. Una de las más sobresalientes del Renacimiento.
Nos muestra una conversación donde hablan tres frailes agustinos: Juliano, Sabino y Marcelo (Fray Luis), dialogan sobre los múltiples nombres que Las Sagradas Escrituras dan a Cristo.
 
Es el volumen en prosa más extenso del autor, está dedicado a la sucesora de Santa Teresa al frente de las Carmelitas Descalzas, la madre Ana de Jesús. Es: La exposición del libro de Job.
 
Otro de sus trabajos más elaborados es: La perfecta casada. Concebida como una epístola, es, (podríamos llamar) un manual de esposas, la mujer con su conducta impecable. Trata la comportamiento femenino, auna hechos y consejos cotidianos. Dedicado a su sobrina María Valera Osorio, como obsequio por su enlace matrimonial. 
 
Aunque el nombre de este religioso está encadenada a la universidad de la ciudad del Tormes, estudió y trabajó en otras como las de: Madrid, Valladolid, Alcalá de Henares, Toledo.
 
Ingresó en la Orden de San Agustín, en la que profesó en 1544.
Su último año de vida, 1591, lo pasó casi todo en Madrid.
En el convento de San Agustín falleció el día 23 de agosto. Sus restos mortales fueron trasladados a Salamanca, donde llegaron al día siguiente por la noche.
 
Palabras importantes para él fueron: mentira y envidia. y las denominadas como: palabras de fórmula escolar: Dicebamus hesterna die, (Decíamos ayer...)
 
"¡Ay! ¿Qué podrá ofrecerte/ quien todo lo perdió? aquestas manos/ osadas de ofenderte/ aquestos ojos vanos/ te ofrezco, y estos labios tan profanos. (Fray Luis de León). ODA Vl, De la Magdalena.
< En ella compara a La Magdalena, mujer arrepentida, con Elisa, mujer mundana>.