Continuamos la publicación de "El Príncipe Republicano", de la que es autor Julio Merino. Hoy, tercera entrega...

 

“Señor Presidente, Señorías, la Terna que mi grupo presenta para la Regencia es la siguiente:

  • José María Aznar.

(Gran pitada de los socialistas)

  • Rodrigo Rato.
  • Y Jordi Pujol.

O sea, tres hombres de gran experiencia política y de Gobierno. Y que no protesten los señores del PSOE. José María Aznar ha sido el mejor Presidente de la Democracia y un político con inmejorables relaciones internacionales...

(Alguien interrumpe y grita: “Sí, y el de la Guerra de Irak”).

Por favor, Señorías, no hablemos de Irak, porque entonces tendríamos que hablar de Afganistán.

Apoyamos y proponemos al Honorable Jordi Pujol por su gran experiencia política y de Gobierno, como presidente de la Generalitat durante 20 años.

Y proponemos a Rodrigo Rato porque estamos convencidos de que ha sido el mejor Ministro de Economía que ha tenido España en los últimos 40 años y por su gran prestigio económico a nivel mundial. No tenemos más que decir. Gracias a todas sus Señorías.

(Aplausos de los asambleístas del PP, de Convergencia y de Coalición Canaria).

A continuación tomó la palabra el portavoz socialista y muy escuetamente se limitó a decir:

-Señor Presidente, Señorías, mi grupo propone a tres hombres de gran experiencia política. Son estos: Felipe González (grandes pitos y grandes aplausos), Javier Solana y Miguel Boyer (grandes aplausos en los escaños del PSOE). Creo que no hay que hacer defensa alguna de ninguno de ellos. Pero sí quiero decir que aquí y ahora debemos fijar el mandato temporal de la Regencia, cualquiera que sea la elegida. Mi grupo propone que la Regencia se mantenga justo hasta que se celebre el Referéndum y se proclame al Rey (si ha ganado la Monarquía) o se proclame la República (si gana la República). Aunque en este caso habría que prolongar su mandato hasta la elección de un Presidente.

Después intervino la portavoz del grupo UPyD y en este caso también del PNV y el grupo Mixto. Rosa Díez dijo: “Señor Presidente, Señorías, veo que el Partido Popular y sus aliados, así como el PSOE se han inclinado por unas Ternas muy partidistas. En nuestro caso no hemos buscado intereses de partido y hemos consensuado a las tres personas que consideramos más idóneas para ocupar la Regencia, que al fin y al cabo es la Jefatura del Estado. Esos hombres son, y los menciono por el orden de sus carnet de identidad: Javier Solana, Rodrigo Rato y José Antonio Duran i Lleida”.

(Grandes aplausos de toda la Asamblea).

-Tiene la palabra el Diputado Cayo Lara, portavoz del grupo de Izquierda Unida.

- Señor Presidente, Señorías: de entrada tengo que decir que mi grupo retira la Terna que ha presentado, porque consideramos que lo que estamos haciendo no conduce a nada. Señores miembros de la Asamblea Nacional Constituyente, aquí y ahora, lo que mi grupo propone es que sin más dilaciones proclamemos la Tercera República...

  • ¡¡¡No!!!- gritó sin ni siquiera pedir la palabra el Presidente y portavoz del P.P-. ¡Eso ni hablar! Ese no es el espíritu con el que nos hemos autoproclamado Asamblea General Constituyente. Lo que aquí nos ha unido a todos es que sea el pueblo español el que se manifieste y decida qué forma de Estado prefiere. Es verdad que nosotros somos los representantes del pueblo, pero lo es más que el verdadero dueño de la Soberanía Nacional es el pueblo español. Si hemos aceptado que la Monarquía nació en 1975 con ese pecado, no podemos caer ahora en el mismo error o en otro mayor. Ahora que comienza un Nuevo Reinado es el momento de borrar aquel pecado. Y hacer las cosas más democráticamente.
  • Señor Presidente, Señorías -dijo el portavoz socialista-: estamos de pleno acuerdo con lo que acaba de decir el Presidente interino del Gobierno. Por ello me gustaría decir algo importante. Señorías, me refiero al ritmo político. No hay que ser catedrático de Historia para saber que en España siempre se perdieron eso que llaman “ocasiones históricas” por no seguir el ritmo que la sociedad demandaba. La Primera República cayó víctima de ese pecado. Aquellos incipientes republicanos quisieron cambiar una España monárquica de siglos y una sociedad todavía anclada en el pasado en un santiamén y así les fue. En tres meses la España unida desde los Reyes Católicos saltó por los aires y surgieron los cantones de la perdición. Duró once meses.

Porque, Señorías, cuando no se sigue el ritmo adecuado se corren tres riesgos y los tres son peligrosos: una convulsión nacional, una Revolución, o lo que todavía es peor, una Guerra Civil. Pues, otro tanto le pasó a la Segunda República. Aquellos republicanos de 1931 pretendieron cambiarlo todo nada más llegar al poder y alocadamente se enfrentaron al Ejército, a la Iglesia, a los terratenientes, al poder económico, a los monárquicos y a todos lo que fueran Derechas... ¿Y qué pasó? Lo que todos sabemos: una espantosa Guerra Civil y un millón de muertos. ¡¡¡No!!! Señor Cayo Lara. Nosotros no debemos perder el ritmo que corresponde a este momento y no lo vamos a perder. Hagamos, pues, las cosas sin locuras o sueños revolucionarios, que ya ve cómo terminaron los sueños de la Revolución Francesa. ¡Con Napoleón de dictador! He dicho, señor Presidente. Nada más.

(Grandes aplausos de todos los grupos)

Y en el mismo sentido se fueron pronunciando los demás portavoces e incluso gran parte de los asambleístas. Por cierto, que fue muy aplaudida también la intervención del diputado popular por Córdoba, el catedrático de Derecho Político, Don Ramón Cabello Sánchez. El catedrático se manifestó en estos términos:

-Señor Presidente, Señorías, creo que antes de seguir adelante conviene aclarar algo importante. Nos hemos autotitulado Asamblea Nacional Constituyente y yo creo que no es correcto. Esta Asamblea no puede ser Constituyente, porque nosotros somos representantes del pueblo y depositarios de la soberanía Nacional, pero no somos Delegados del pueblo. ¿Y qué diferencia hay entre ser Representante o ser Delegado? Muy sencillo. El Representante representa al pueblo, pero sólo para aquello para lo que fue elegido en una Elecciones Generales normales, por tanto la soberanía sigue siendo del pueblo. Sin embargo, para que el pueblo pueda delegar esa soberanía tienen que haberse convocado unas Elecciones Generales Constituyentes. La Asamblea Nacional puede asumir todas las funciones del Estado (los tres poderes famosos de Montesquieu: el ejecutivo, el legislativo y el judicial) y estas Cortes Generales, hoy ya Asamblea, las ha asumido. Todas, menos una que no puede asumir, al menos si se quiere mantener la “pulcritud democrática” que aquí deseamos: el hacer una nueva Constitución. Puede suspender la Constitución vigente, pero no hacer una nueva. Sólo se podrá hacer una Constitución nueva tras unas elecciones generales especialmente convocadas como Constituyentes. Y ese fue, también, otro de los errores que se cometieron en la Transición. Las Cortes que hicieron las Constitución de 1978 no fueron elegidas como Constituyentes y por tanto la Constitución citada también nació con un pecado original, como el Rey. Así que si no queremos cometer un nuevo pecado tenemos que aceptar que esta Asamblea Nacional no puede ser Constituyente. Salvo que como sucedió en mayo de 1789, cuando en Versalles (Francia) se reunieron los representantes de la nobleza, el clero y el estado llano (o 3º estado) y aquellos representantes se erigieron en Asamblea Constituyente vía revolucionaria hagamos lo mismo. Aquello fue una Revolución, pero creo que este no es nuestro caso, ni estos tiempos son aquellos. Nada más y muchas gracias, señor Presidente por concederme la palabra.

  • Bien, acepto y acato el sentir de la mayoría – dijo desde su escaño el portavoz de Izquierda Unida, diputado Cayo Lara- Pero al mismo tiempo solicito que las palabras que he pronunciado antes figuren en el Diario de Sesiones, aunque sólo sea para la Historia.
  • Bien, Señorías -habla el Presidente de la Asamblea- no hay inconveniente en que figuren las palabras del portavoz de IU en el Diario de Sesiones. Así que vayamos a las votaciones. En mi criterio y en el de esta Mesa se deben votar las tres Ternas por separado y resultará vencedora la que más votos obtenga. Por ello denominamos como A, la presentada por el PP; como B la presentada por el PSOE y como C la presentada por UPyD. Procedamos, pues ¿Quiénes están a favor o en contra de la Terna A? Ya pueden votar.

Y la pantalla de votaciones se iluminó en tres segundos, con este resultado: Votos a favor 302; votos en contra 207; 81 abstenciones y 10 en blanco.

  • Pasemos a la segunda Terna. La B. Voten sus Señorías.

Y de nuevo volvió a encenderse la pantalla, con estos resultados: votos a favor 280; votos en contra 250; abstenciones 60 y votos en blanco 10.

  • Pasemos a la tercera, la Terna C que han propuesto los grupos de UPyd, el PNV y el grupo Mixto. Ya pueden votar. El resultado de esta tercera votación fue el siguiente: Votos a favor: 492. Votos en contra: 55. Abstenciones: 43. Votos en blancos: 10

Y entonces se produjo un gran y prolongado aplauso con todos los miembros de la Asamblea puestos en pie.

Tomó la palabra el Presidente y dijo:

- Señores Asambleístas, pues ya lo ven, ya lo hemos visto. La Terna C, presentada por UPyD y otros grupos ha vencido por una gran mayoría. Así que quedan proclamados como Regentes del Reino los Señores: Don Javier Solana Madariaga, Don Rodrigo Rato Figaredo y Don José Antonio Duran i Lleida.

Ruego, por tanto, al señor Presidente del Gobierno se encargue de hacer llegar a esta Asamblea Nacional a los tres señores que hemos mencionado con los honores que les corresponden, para que esta misma noche juren el cargo.

Fue el detonante que encendió a las tertulias de la radio y la televisión. Porque en cuanto se supieron los nombres de los tres regentes las biografías con fotos incluidas de Solana (1), Rato (2) y Duran i Lleida (3) llenaron todas las pantallas de todas las televisiones. Aunque en general hubo consenso positivo por los elegidos.

 

BIOGRAFÍAS REGENTES

  • FRANCISCO JAVIER SOLANA DE MADARIAGA, (Madrid 14 de julio de 1942) es un político, físico y diplomático español. Ha sido ministro de Asuntos Exteriores (1992-1995), de Educación (1988-1992), de Cultura (1982-1988), Portavoz del Gobierno (1985-1988), Secretario General de la OTAN (1995-1999), Alto representante del Consejo para la Política Exterior y de Seguridad común de la Unión europea (1999-2009) y Comandante en Jefe de la EUFOR (1999-2009). Es nieto del pedagogo Ezequiel Solana y sobrino segundo del político y escritor Salvador de Madariaga. Está casado con Concepción Jiménez Díaz-Oyuelos y tiene dos hijos. Desde 1975 es catedrático de Física del Estado Sólido en la Universidad Complutense de Madrid. Actualmente trabaja en ESADE, impartiendo la Cátedra de Liderazgo y Gobernanza Democrática.
  • RODRIGO DE RATO Y FIGAREDO , (Madrid, 18 de marzo de 1949) es un político y economista español. Fue vicepresidente del gobierno y ministro de Economía durante los ocho años de gobierno del Partido Popular en España. Fue el noveno director gerente del Fondo Monetario Internacional hasta su dimisión el 19 de junio de 2007. Sucedió en este cargo a Horst Köhler, quien renunció el 4 de marzo de 2004, y permaneció en el mismo hasta el 31 de octubre de 2007, tras lo cual fue sucedido por Dominique Strauss-Kahn. Actualmente es el presidente de Caja Madrid.
  • JOSEP ANTONI DURÁN I LLEIDA (n. Huesca, 27 de marzo de 1952) es un político español, está casado y tiene tres hijas. Licenciado en derecho y abogado. Comenzó su carrera política siendo elegido como diputado en las elecciones generales de 1979 y ejerciendo el cargo de Teniente de Alcalde del Ayuntamiento de Lérida. Al año siguiente dejó este cargo para ser nombrado Director General de Asuntos Interdepartamentales de la Generalidad de Cataluña. En 1982 fue elegido, de nuevo, diputado nacional y nombrado delegado Territorial de la Generalidad en Lérida. En 1986 fue reelegido, por tercera vez, como diputado. Durante 1986 y 1987 fue eurodiputado. En 1999 fue elegido como diputado al parlamento de Cataluña siendo nombrado consejero de Gobernación de la Generalidad (cargo que ejerció hasta 2001). Actualmente es diputado por Barcelona elegido en las elecciones generales de 2008 y portavoz del Grupo Parlamentario catalán (CiU) (GC-CiU). Es además, Presidente del Comité de Gobierno de Unión Democrática de Catalunya (UDC), cargo que desempeñó en el periodo 1982-1984 y desde 1987 hasta la actualidad, y, desde 2001, Secretario General de Convergencia i Unió (CiU). En 2004 fue elegido Presidente de la Comisión permanente de Asuntos Exteriores del Congreso de los Diputados, cargo que repitió en 2008. Hay que reseñar que fue vicepresidente de la Internacional Demócrata Cristiana y que ocupa la Presidencia de Honor de la Cámara de Comercio de Chile en Barcelona. Es además, de manera habitual, el político mejor valorado por el conjunto de los españoles.