Él es un artista integral, en el más amplio sentido de la palabra. En el patio interior de su alma siente el rugido de furia de la poesía, en su forma más pura, desposeída de pirotécnia, que grita que le de a luz.
Vive para la literatura, con la que mantiene una relación "casi amorosa". Esto queda patente en su último trabajo, titulado: Romance del Molino de la Noria.
Es un escritor genuino, es Calixto Torres.
 
En el terreno poético actual es un icono, y su editorial Detorres Editores forma parte del pulmón cultural de la ciudad.
 
Esta publicación es un romance en octosílabos, (que en este caso es el bastidor de su escritura), con los que el autor se bate en duelo  y pacta un juramento de sangre.
Es un viaje a la palabra, con ella construye acercamientos, graba momentos en la eternidad.
 
La estética del libro es impecable, va dedicado a la familia Laguna Crespo, dueña de la finca: El Molino de la
Noria.
 
Original es la paginación.
La portada es una bella ilustración de dicha finca.
 
Versos cargados de franqueza, autenticidad, y ración extra de emotividad. Que son un buen vehículo para acercarnos a las emociones, conexión inquebrantable con el mundo que amaga pararse, y con el reloj que nunca se detiene y que nos marca la meta de la vida.
 
Con maestría, el poeta aborda la libertad del folio en blanco, depura conceptos.
Concienzudamente busca y traza el intemporal itinerario vital, que reivindica la despoblada memoria del espejo que desvanece las heridas que caminan desnudas, que se abren en canal...
 
Con aguda inteligencia, que nace de la sabiduría innata que él posee, nos muestra un texto preñado de enjundia iluminadora.
Pudiera decirse que es un cirujano literario, que sin dolor sutura los jazmines desabrigados y el cielo semidesnudo.
Él se reafirma frente a la niebla blindada, y en el recuerdo de cada letra custodia las profundas y desvestidas huellas de la dolorida sociedad.
A base de trabajo él aprende de los demás, y de sí mismo. Capta la esencia del ser humano.
 
Nos deleita con la fertilidad de sus poemas, que tienen hondura, y la voz de los mismos se alza con contundencia.
Su escritura es coherente, elaborada.
La respuesta de sus lectores es siempre entusiasta y positiva.
 
Su poesía es visceral, nos habla desde cada renglón, con ella realiza un ejercicio de introspección, para discernir la verdad que respira en el tiempo inacabado, que con ferocidad envejece y perdura en la hemeroteca del olvido...
 
El libro está estructurado en dos partes y diferentes apartados:
-Tiempo de esperas.
"Y esa noche tan preciosa,/ tan pura e inmaculada,/ fue la noche en que los vientos/ apaciguaron su rabia/ (...).
 
-Tiempo de amor.
"La eternidad que no aturde/ al tiempo que abre el postigo/ clamando a los cuatro vientos/ de la esperanza su sitio."
 
-Tiempo de escarcha.
"La escarcha cuenta una historia,/ (...), de un niño recién nacido/ vino a sanar al herido,/ a alimentar al hambriento/ y a iluminar al perdido./ Portando alivio en su llanto,/ en su palabra, juicio."
 
-Poema a Carmen Laguna Crespo.
"Y si un momento es sublime/ y meritorio del verso,/ es ver al Niño en los brazos/ de Carmen Laguna Crespo...".
 
Magnífico, sincero y muy merecido el fragmento dedicado a nuestros mayores.
Todos son destacables.
 
En estos escritos que nos presenta bien contextualizados, la sangre descalza une lo que no puede romperse, alcanza la cima y desafía los límites del abismo.
 
"Estar contigo y estar sin ti, es la única forma que tengo de medir el tiempo". (Jorge Luis Borges).
Calixto Torres y Pilar Redondo con el libro: Romance del Molino de la Noria, que es el obsequio navideño de Calixto para sus amigos, agradecida de estar incluida.