Álex N. Lachhein habla de su libro Peste Roja y caso abierto, lo que no quieren que sepas del coronavirus.

Entre finales de 2019 y principios de 2020 estalló una epidemia que ha afectado, en mayor o menor medida, a todas las regiones del orbe. Para mitigar sus efectos, los gobiernos adoptaron una serie de medidas restrictivas que han ido alterando nuestro modo de vida como nunca lo habríamos imaginado. Meses después, muchas de las preguntas que todos nos planteábamos en los albores de la pandemia, allá por marzo de 2020, siguen vigentes: ¿cuál es el origen del COVID 19? ¿Recuperaremos alguna vez la vieja normalidad que tanto añoramos? ¿Serán eficaces las vacunas?

En el presente libro, el divulgador científico Álex N. Lachhein, colaborador habitual de Mediaset y El Toro TV, procura arrojar luz sobre algunos de estos interrogantes. Así, examina detenidamente el origen de la pandemia, la conveniencia de ciertas decisiones políticas y sanitarias, el oscuro papel desempeñado por China y por la OMS, y la posible eficacia de unas vacunas cuyos períodos de fabricación se han abreviado más de lo que podría parecer sensato.

¿Por qué un libro en formato entrevista?

Verá usted: cómo imagino sabrá, soy uno de los integrantes del equipo del periodista Íker Jiménez en sus distintos programas. En marzo del año pasado, confinados como estábamos todos, y nosotros, sin poder emitir «Cuarto Milenio» (fuimos los primeros en encerrarnos, quince días antes del “estado de alarma”), intentamos salir al aire con el programa pero con cada uno desde su casa. Claro, fue imposible lograr la misma calidad que en plató, motivo por el cual se desechó la idea, dada la gran calidad y factura de un producto como «Cuarto Milenio». Así pues, Íker, decidió crear su conocido programa de YouTube «La Estirpe de los Libres», para el que me pidió que investigara, como naturalista que soy, todo el asunto del murciélago, del pangolín y resto de fauna infecciosa del planeta. Fui tirando del hilo, y lo que me fui encontrando fue un pozo de mierda y dos laboratorios. Mierda de murciélago más concretamente, esto es, de guano cavernario, y varios mineros infectados por neumonía severa, así como también varios infectados en ambos laboratorios. Esas claves y datos fueron en parte dadas a conocer en primicia a los españoles por Íker Jimenez en su programa de YouTube, y, posteriormente, me puse a redactar con todo ese material, un extenso artículo titulado «Los bulos del Mercado de Wuhan», que se publicó primero en el desaparecido digital ElDebate.es, y, posteriormente, sobre el mes de junio, actualizado y ampliado en la veterana revista «Razón Española». Se ve que tuvo mucho éxito. Yo lo desconocía, la verdad, pero según me enteré después, parece ser que mi artículo se había convertido en toda una referencia digamos… cronológica, para entender el desarrollo de la pandemia. Tanto debió ser así que, mi editor, se puso en contacto conmigo para, siguiendo la misma estructura del artículo, entrevistarme más extensamente, y convertir todo ello en un libro divulgativo accesible a todos los públicos. Acepté, y así hicimos. Por ello «Wuhan, peste roja y caso abierto», es en formato entrevista y no un ensayo científico.

¿Cómo surge la idea de publicar esa entrevista con Julio Llorente?

D. Julio Llorente, con el cual ya había coincidido alguna vez en algún medio de comunicación, aceptó también el reto de mi editor, y se prestó durante siete largas entrevistas en mi despacho, de casi dos horas cada una (a entrevista por capítulo), a intentar capturar al vuelo y no sin dificultad, todas mis respuestas a sus preguntas, que como ya le he comentado antes, seguían básicamente, la estructura del artículo original.

¿Qué supone que el libro sea prologado por Fernando Paz?

Un soplo de aire fresco y todo un canto a la libertad. Que Fernando Paz, el historiador y cronista de la realidad con la cabeza mejor amueblada de cuantos conozco, accediera a poner negro sobre blanco el prólogo de mi libro, es algo que, cuando leí sus palabras, dieron en la diana de mi corazón emocionándome hasta el infinito. No puedo ocultar que Fernando me honra con su amistad desde hace tiempo. Sin embargo, quien le pidió ese prólogo no fui yo, sino el editor. Pero tengo que decir que, de no haberlo hecho él, yo se lo hubiera pedido igualmente porque, si hay alguien que se la haya jugado en este país, dando voz pública a todos aquellos profesionales y científicos discrepantes con la verdad única oficial impuesta por el establishment globalista, ese es sin duda Fernando Paz. Y no puedo más que estarle eternamente agradecido por un prólogo que, a mi modo de ver, vale más que todo mi libro junto.

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Ya en el titular habla de Peste Roja... ¿Está claro para todos el origen comunista del virus?

El título es en sí, toda una declaración de intenciones. Y lo impuse yo. Quería diferenciarme de la verdad única impuesta por casi todos los medios. Ante una corrección política que nos obliga a todos a no poder decir “virus chino”, “cepa británica” o “variante brasileña”, yo quise reivindicar la libertad y el derecho a llamar a las cosas por su nombre. «La peste roja de Wuhan», es una manera de no doblar la rodilla ni la cerviz ante un puñado de globalistas que se creen vencedores por tener a los medios de su parte mediante subvenciones. El virus vino de China, y salió de Wuhan. Esa, es una realidad indiscutible. Y el color de la bandera del PCCh, responsable último de la propagación internacional del virus, es el rojo. Así pues, nada de que avergonzarse por el título sino todo lo contrario. Servidor, orgullosísimo de hablar la lengua de Cervantes en toda su maravillosa plenitud, y sin un miserable eufemismo. Siempre he defendido la libertad de prensa y abanderado la lucha contra la censura. El mayor pecado que puede cometer un periodista, es la auto-censura. Así pues, pelos en la lengua, ninguno. Al pan, pan, y al vino… vino.

En uno de los primeros capítulos relacionan el mercado de Wuhan con el mercado negro... ¿Por qué?

El mercado húmedo de Huanan, fue falsamente acusado desde el principio de traficar con todo tipo de especies, algunas protegidas o en peligro de extinción. Se llegó a decir que entre sus paredes se vendían zorros, lobos, mapaches, monos, murciélagos, pangolines… ¡hasta camellos! Criaturas todos ellas, supuestamente obtenidas mediante el tráfico ilegal de animales en el mercado negro. Y claro, resulta que dicho mercado, tenía toda su documentación en regla, había pasado hacía muy poco su última inspección sanitaria, y era un mercado de peces y mariscos vivos (de ahí lo de húmedo). Nada más. Y ningún medio de comunicación occidental fue capaz de decir la verdad sino todo lo contrario. Aún hoy, vergonzosamente, algunos incluso siguen hablando de la famosa sopa de murciélago.

Igualmente la OMS está bajo sospecha...y todo apunta a que con razón... Llama la atención que ha tenido un impacto en todo el mundo y que las medidas tomadas representan un cambio de paradigma a nivel mundial. Y salvo contadas excepciones la mayoría de la población se lo ha creído todo de manera acrítica ¿Por qué?

Porque es un organismo internacional pagado por los Gobiernos y al que se presupone científico y profesional. Por eso. Pero en realidad es un organismo politizado, al servicio de China, y absolutamente inútil. Nada de lo que ha dicho y hecho la OMS hasta el día de hoy, ha servido para solucionar absolutamente nada, sino todo lo contrario. Y siempre, ha ido por detrás del virus en toda esta historia, nunca delante. Mascarillas, aerosoles, inmunidad de rebaño, eficacia de los confinamientos, vacunación en niños… Podría seguir enumerándole una lista, hasta que se congelara el infierno, créame. Y ya con lo del circo de la expedición de supuestos expertos a Wuhan, ya con eso, acabó de reventarse a tiros el último dedo del pie que le quedaba sano…

Dice también en el título Caso abierto, ¿Cuáles son las principales incógnitas por resolver?

Para empezar, el reservorio del virus. Hasta ahora el único reservorio conocido del SARS-CoV-2 es el ser humano. Si fuera un virus zoonótico, ya tendría que haberse encontrado un reservorio silvestre. Y no ha sido así. Después, el huésped: ese animal contagiado por el reservorio, que cocinó el virus dentro de sí, para poder luego contagiarlo a un tercero. Luego, el paciente cero, que oficialmente no se conoce. Y si nada de esto se aclarara, la última incógnita entonces sería porqué. ¿Por qué se liberó un virus altamente peligroso fabricado por el hombre, entre un puñado de civiles? ¿Por qué China abrió sus aeropuertos internacionales y cerró los locales? ¿Por qué un puñado de virólogos estadounidenses financiaron el laboratorio P4 de Wuhan, supuestamente, a espaldas de la Casa Blanca? ¿Por qué Sánchez Castejón hizo caso omiso del clamor popular, y mantuvo los aeropuertos españoles abiertos para que el virus pudiera entrar libremente en España con su correspondiente alfombra roja?

A usted se le ve muy escéptico con el tema de las PCR, vacunas etc. ¿Quién está detrás de todo esto y qué fines pretenden realmente?

Hoy por hoy, detrás de esto, está el globalismo criminal, las farmaceúticas ”vacuneras”, y todos los políticos y gobernantes sin escrúpulos ansiosos de poder que, subiéndose al carro de una “primera ola” (que fue la única que existió), vieron la ocasión y oportunidad de hacer un experimento social de recorte de libertades y derechos a una población, crédula y dócil, aterrorizándola, con el único fin agarrarse un poco más al sillón.

Para adquirir el libro:

https://www.ociohispano.es/libro/wuhan-peste-roja-y-caso-abierto

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