“Para el P. Olivera Ravasi, SE: con el deseo de que estas líneas le ayuden a profundizar aún más en nuestra Santa Fe Católica y en nuestro legado hispánico. En gratitud por su apostolado y ejemplo de sacerdocio” (dedicatoria de Daniel Marín Arribas, 7-12-2020).

Hemos recibido con agrado el libro que su autor nos enviara desde España con mucha generosidad.

Docente universitario y economista Daniel Marín Arribas (a quien hemos invitado a hablar alguna vez en nuestro canal de Youtube) se ha dedicado en los últimos años, con esa férrea tenacidad que sólo los españoles tienen, a desmitificar un mito imperante entre ciertos círculos propagandísticos acerca de la escuela de moda en algunos centros intelectuales: la escuela austríaca de economía.

¿De qué trata “Destapando al liberalismo”? En realidad, de lo que específicamente dice el subtítulo de que “La Escuela Austríaca no nació en Salamanca”. Ese es el propósito específico del autor: analizar la falaz auto-apropiación de algunos pensadores (principalmente Huerta de Soto) a la famosa escuela salmantina de Suárez, Vitoria o Juan de Mariana, entre otros.

Es decir, no es éste un vademécum contra la ideología liberal (que para eso ya están las encíclicas papales o el famoso librito de Sardá y Salvani, “El liberalismo es pecado”, o el trabajo de Bojorge, “El liberalismo es la iniquidad”) ni contra una corriente económica puntual, sino contra «un posicionamiento ideológico…que se encuentra contra las teorías económicas que llaman ‘socialistas’» (p. 25) y que, para lograr adeptos entre la gente de “derechas” (es decir, muchos católicos), necesitan hacer surgir de la historia de la Iglesia, a la mentada “escuela austríaca” de economía que, en realidad, “tiene presupuestos más protestantes o judaizantes que no católicos” (p.27).

Para muestra de «concordancia total» con el catolicismo, basta un botón nomás. Para Hayek, por ejemplo (premio nobel de economía y uno de los mentores de esta escuelita) “es natural todo aquello que ha crecido espontáneamente y no ha sido diseñado deliberadamente por un sujeto”, de allí que no pueda haber un derecho natural inmutable pues “el derecho es producto, no de una voluntad racional, sino de un proceso de evolución y selección natural” (p.47); como vemos, un positivismo jurídico edulcorado que permitiría “naturalmente”, si se impone en el tiempo, tanto el sexo tántrico como la sodomía o la misa tradicional al ser, el liberalismo, “el respeto irrestricto del proyecto de vida del prójimo” (como el loco aunque simpático Milei dixit).

Marín Arribas va desarrollando a lo largo de su libro tanto el pensamiento de la escuela austríaca como su intento de enraizamiento en la famosísima Escuela de Salamanca, en parte, receptora de la escuela tomista (y decimos “escuela tomista” porque negamos que, en bloque, la salmantina sea la legítima heredera del pensamiento del Aquinate, claro está; que Suárez sea heredero de Santo Tomás es tan injusto como decir que Huerta de Soto o Hayek lo sean de Mariana…).

El “precio justo”, la “teoría del valor”, el análisis de los pensadores liberales (principalmente dedicados a la economía) y dos apéndices (“La Escuela de Salamanca contra la Escuela Austríaca” y “¿Dios es libertario?”), hacen de este ameno libro, una buena introducción para comenzar a entender esta interna planteada desde hace ya algunos años, entre ciertas filas “conservadoras” que tratan de escapar de la “izquierda”, desconociendo el verdadero pensamiento católico y perenne.

Porque creer que, para combatir al marxismo hay que hacerse liberal, es como pensar que para evitar caer en la teología de la liberación, hay que pertenecer hoy al Opus Dei

Que no te la cuenten…

P. Javier Olivera Ravasi, SE

FUENTE: https://www.quenotelacuenten.org/2021/02/03/leido-para-ud-destapando-al-liberalismo-de-daniel-marin-arribas/