Reseña en la revista Postmodernia de «Cartas boca arriba. La subversión de la democracia 1931-1936», la cual puedes leer AQUÍ.

Esta fue la crónica:

Datos comprobables frente a mitos y falsedades progres.

El año 2021 se despedía con la nueva Ley de Memoria Democrática en fase de tramitación parlamentaria y con la publicación de este nuevo ensayo de Jorge García-Contell, colaborador de Posmodernia, que ha querido lanzar sus páginas contra la línea de flotación demagógica del Gobierno Sánchez.

El año 2021 se despedía con la nueva Ley de Memoria Democrática en fase de tramitación parlamentaria y con la publicación de este nuevo ensayo de Jorge García-Contell, colaborador de Posmodernia, que ha querido lanzar sus páginas contra la línea de flotación demagógica del Gobierno Sánchez.

En el XC aniversario de la proclamación de la II República española, aquel régimen se nos presenta como ejemplo perfecto de un “proceso inclusivo, tolerante, de igualdad, justicia social y solidaridad”, según se lee en la exposición de motivos del Proyecto de Ley. Muy al contrario, esta obra recapitula algunos de los más destacados hitos de la época republicana y señala las graves carencias de aquel régimen desde un punto de vista estrictamente democrático. Mediante la constante remisión a las fuentes de la época y a los protagonistas de los hechos históricos, el lector encontrará a su disposición abundante material y más que sobrados elementos de juicio para evaluar un sistema político y una clase dirigente viciados por el odio enfermizo hacia los rivales políticos, considerados enemigos.

Desgraciadamente para todos los españoles, sin distinción de credo ni de preferencias políticas y desde antes incluso del 14 de abril de 1931, los actores políticos del régimen republicano hicieron gala de un manifiesto desprecio por la legalidad, una insana preferencia por la arbitrariedad y la reiterada conculcación de los derechos fundamentales de los españoles. Adicionalmente y como es sabido, la alarmante propensión a la violencia desmedida malogró la convivencia cívica y sentó las bases del cataclismo de 1936.

Como en otros órdenes de su actuación cotidiana, el Gobierno Sánchez se sirve de la simulación como estrategia y de la falsedad como táctica. García-Contell nos ofrece en las conclusiones de «Cartas boca arriba» una original interpretación del propósito que oculta el ejecutivo más progre de la historia de España, al servirse del llamado “memorialismo” como el calamar de su tinta: como engaño y desorientación de incautos.