Garrido visitó ayer las obras de la nueva sede de Metro, situada en las antiguas cocheras del suburbano de Plaza de Castilla y que ya se encuentra al 70% de su ejecución. El edificio, compuesto por dos volúmenes -uno con siete plantas y otro con doce que suman alrededor de 24.000 metros cuadrados construidos- será el primero del futuro Centro Integral de Transporte de la Comunidad de Madrid, que concentrará en una segunda fase también los centros de control de Metro y la sede del Consorcio Regional de Transportes.

El complejo también contará con un aparcamiento subterráneo de más de 300 plazas y unos jardines interiores, cuyo diseño se ha realizado para integrar el legado de cien años de Metro de Madrid. Además, será un punto de encuentro para que los madrileños conozcan cómo funciona el transporte de la región, para lo que se va a crear un Museo del Transporte, así como un gran jardín con zonas al aire libre que recrearán las antiguas cocheras de Plaza de Castilla.

La nueva sede de Metro se ha concebido como un Edificio de Energía Casi Nula o Near zero energy building (nZEB), según las directivas europeas que exigen este comportamiento energético en los edificios públicos que se construyan a partir de 2018. De este modo, la nueva sede del suburbano madrileño tendrá un consumo energético un 56% menor a lo que sería habitual en un edificio con sus características y una categoría de eficiencia energética B.