El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, junto a la vicealcaldesa, Begoña Villacís; la delegada del Área de Cultura, Turismo y Deporte, Andrea Levy, y el concejal del distrito de Fuencarral-El Pardo, Javier Ramírez, inauguró ayer la plaza en homenaje a Torcuato Fernández-Miranda, a cuyos hijos han entregado una placa en recuerdo de su padre en un acto al que también han asistido portavoces y representantes de los grupos municipales, así como familiares y amigos del político y jurista.

Durante el acto, Almeida ha destacado que Fernández-Miranda "fue artífice de lo mejor que hemos hecho los españoles en nuestra historia contemporánea, que es la transición de una dictadura a una democracia". El alcalde ha comparado la plaza hoy inaugurada, "que es un cruce de caminos" con "aquel momento en el que España se encontraba en un cruce de caminos desde el punto de vista político y de la fractura que se podía producir si no se trabajaba con la precisión, sutileza, diligencia y eficacia con la que lo hizo Torcuato Fernández-Miranda".

Asimismo, Almeida ha destacado que "Fernández-Miranda entendió que no había que repetir los errores de la guerra que le había tocado vivir, ni abundar en las divisiones ni en las confrontaciones", sino que defendió "un modelo de convivencia en el que todos cupiéramos a la vez y en la que todos pudiéramos defender las ideas políticas que cada uno pudiera tener, sin que significara la exclusión del adversario, sino que la riqueza de la democracia consiste en sumar a todos aquellos que quieren convivir desde la diferencia". Por eso, "fue un hombre que estuvo en condiciones de ofrecer a los españoles lo que los españoles reclamaban, un futuro de convivencia en paz, libertad y democracia".

A propuesta del distrito de Fuencarral-El Pardo

Anteriormente conocida como plaza Pradera del Saceral, la Junta de Gobierno de la ciudad de Madrid aprobó el pasado mes de febrero, a propuesta de la Junta Municipal de Fuencarral-El Pardo, el cambio de nombre por el del político y jurista español como homenaje al papel que desarrolló durante la transición de la dictadura a la democracia.

Fernández-Miranda redactó la Ley para la Reforma Política, que fue el instrumento que permitió desmontar el régimen franquista legalmente y establecer la base del sistema electoral actual. En junio de 1977 fue nombrado caballero de la Orden del Toisón de Oro, máxima condecoración que concede el rey por su aportación a la democratización de España. También destacó como catedrático, profesor universitario y abogado.