La Junta de Gobierno ha autorizado el contrato de suministro e instalación de los nuevos sistemas de videovigilancia por circuito cerrado (CCTV) en el polígono industrial de Marconi, en Villaverde, en el que está previsto colocar 23 cámaras fijas de alta resolución y en el barrio de Chueca, en Centro, con 24 nuevas cámaras. El contrato contempla también la remodelación y ampliación de las existentes en el barrio de Lavapiés y en el entorno de la calle Ballesta, ambas en el distrito de Centro, incluyendo 17 cámaras adicionales, según ha informado la delegada de Seguridad y Emergencias y portavoz municipal, Inmaculada Sanz.

El contrato, con un gasto de 2,4 millones de euros (2.460.360), incluye el suministro, instalación y configuración de la totalidad de los elementos precisos para conformar los sistemas de videovigilancia y su completa conexión con el centro de control de la Policía Municipal (CISEVI), que centraliza todos los sistemas de videovigilancia policial que se despliegan en la ciudad en las zonas en las que se valora positivamente su implantación con la finalidad de mejorar la seguridad ciudadana.

Está previsto que este contrato se inicie a lo largo del primer trimestre de 2022 y que las nuevas cámaras de videovigilancia estén instaladas siete meses después. Para estar operativas deberán, posteriormente, ser aprobadas por la Comisión de Garantías de Videovigilancia. La zona videovigilada será identificada mediante la instalación de señales informativas en la vía pública. 

El Ayuntamiento de Madrid, a través del Área de Portavoz, Seguridad y Emergencias, está llevando a cabo un refuerzo de la seguridad en los barrios, instalando y renovando en algunos de ellos cámaras de videovigilancia, una herramienta fundamental de ayuda a la seguridad ya que facilitan las labores policiales de vigilancia y detección de hechos delictivos y las tareas de investigación, contribuyendo así a la disminución de incidentes en las zonas en que se implantan y, en definitiva, a mejorar la seguridad y la convivencia vecinal. Se trata, además, de una herramienta demandada por los vecinos y comerciantes de esas zonas.

La vigilancia de los espacios públicos es, además, uno de los servicios que presta la Policía Municipal de Madrid y resulta especialmente importante en los lugares más concurridos de la ciudad o en aquellos que presentan cierto grado de conflictividad en el ámbito de la seguridad ciudadana.

Ya instaladas en Tetuán y Puente de Vallecas

En el marco de este refuerzo de la seguridad en los barrios, el Ayuntamiento ya ha instalado y puesto en marcha durante este mandato cámaras de videovigilancia en los barrios de Bellas Vistas (Tetuán) y de Peña Gorbea (Puente de Vallecas) y se han renovado las ubicadas en los barrios de Lavapiés y de Montera (ambos en Centro) con cámaras de mejor resolución y calidad de imagen. Además, se está escuchando a las juntas municipales de distrito y a los barrios para detectar nuevas necesidades.