Hoy domingo  10 de octubre  se celebra el Día Mundial de la Salud Mental. Este año, vuelta a la rúa, en una marcha que recorrerá el centro de La Villa y Corte. Organizada por la Federación de Salud Mental de Madrid, la misma saldrá a las 12 horas de Atocha hasta llegar a la Puerta del Sol, donde tendrá lugar la lectura de la proclama por Román Reyes, actor y director y miembro de la plataforma Stop Suicidios, y el manifiesto por miembros del Comité Madrileño Pro Salud Mental en Primera Persona. Y recordemos, cuantas veces sea menester, al tantas veces clarividente  Ivan Illich. “En los países desarrollados la obsesión por una salud perfecta se ha convertido en el factor patógeno predominante”. Pues vista la PLANdemia, impecable e implacable diagnóstico social: un inframundo de culocagados e hipocondriacos.

Cuando el “tratamiento” se convierte en la “enfermedad”

A lo largo de nuestra vida distintas situaciones como la pérdida de una persona querida o de un trabajo provocan inmenso dolor, honda tristeza, ansiedad, estrés, nerviosismo… síntomas que desde hace unos años parece que nos resultan absolutamente intolerables. Pero, ¿cómo esperamos sentirnos ante una situación de perenne desempleo o una ruptura conyugal? Pues obviamente, mal. Muy mal. El dolor, afortunadamente, nos constituye como especie. Vivir, obviamente, no es ninguna enfermedad. Y, tal vez, sin llegar a patológicos extremos por el otro extremo del balancín, nos pueda "salvar". Salvifici doloris, pues.

Pareciera que la ausencia total de sufrimiento es nuestro objetivo y nos sentimos en el deber de repararlo de una perentoria manera. Craso error. El concepto de psiquiatrización de la vida cotidiana hace referencia precisamente a la consideración que hacemos del “malestar psíquico” como algo patológico, como una enfermedad que se debe aliviar o paliar o mitigar a través de la consulta con un comecocos - psicólogo o psiquiatria - o a través del desenfrenado y desorejado consumo de drogas psiquiátricas, (casi) toda la peña empastillada, viviendo un sinvivir con las pirulas en ristre: el turbador incremento de éstas durante los últimos decenios, hadal pozo sin fondo.

No es saludable estar adaptado a sociedades enfermas

Pues, nada, información de servicio por si les interesa. Acabar con el estigma del "psiquiatrizado". Sintetizado a la perfección en el lema de este año ideado por el movimiento asociativo congregado en Salud Mental España, y elegido por votación popular, “Salud mental, un derecho necesario. Mañana puedes ser tú”. Y como clarividente amiga “psiquiatrizada” asevera: no están todos los que son, ni son todos los que están. “Locos”, claro. Pues eso, que no te psiquiatricen. Más que nada, para no acabar bajo la despiadada férula de la criminal psiquiatría, estatal y criminal brazo armado del Sistema. Con la FARMAFIA al frente del pesetero e impío gang

…Y les vuelvo a recomendar el imprescindible documental La falacia de la psiquiatria, el marketing de la locura. En fin.