La Comunidad de Madrid va a probar por primera vez un autobús de hidrógeno en trayectos interurbanos, operando con pasajeros en una de las líneas en servicio de la red de transporte público del Consorcio Regional de Transportes de Madrid.

El consejero de Transportes, Movilidad e Infraestructuras, Ángel Garrido, ha presentado el nuevo vehículo, el Solaris Urbino 12 Hydrogen, del fabricante español Solaris (Grupo CAF), que se va a testar en servicio con viajeros, durante dos semanas, tanto en trayecto interurbano (en la línea 561, que une Madrid con Pozuelo, Majadahonda y Las Rozas) como en líneas urbanas de Getafe (línea 3) y Pozuelo (línea 3), todas ellas operadas por Avanza.

“El Consorcio Regional de Transportes apuesta por un modelo de transporte limpio, fiable e inteligente que sustituya, en el futuro, los vehículos que usan combustibles fósiles por energías limpias. Y estoy convencido de que el hidrógeno contribuirá al impulso de este modelo y servirá de palanca para el desarrollo de una nueva economía del hidrógeno, que precisará infraestructuras y trabajadores”, ha señalado Garrido.

El consejero ha presentado el autobús en Getafe, junto a la alcaldesa de la localidad, Sara Hernández, el gerente del Consorcio, Luis Miguel Martínez Palencia, el director general de Avanza, Valentín Alonso, el presidente de Solaris, Josu Imaz, y la directora general de Air Liquide, Bénédicte Levinson.

El autobús comenzó ayer las pruebas en la línea 3 de Getafe. En estos test se quiere monitorizar y medir el procedimiento de repostaje, las prestaciones del vehículo frente a autobuses diésel o eléctricos, la autonomía, el consumo por 100 kilómetros y la fiabilidad en el servicio.

El Solaris Urbino 12 Hydrogen funciona con pila de combustible de hidrógeno, por lo que tiene cero emisiones de gases contaminantes y un bajo nivel de ruido y vibración. De 12 metros de longitud y con capacidad para transportar a 87 personas, tiene una autonomía de 350 kilómetros y unos tiempos de carga similares al repostaje de los autobuses urbanos convencionales.

Garrido ha recordado que el próximo mapa concesional de las líneas de autobús urbanas e interurbanas que dependen del Consorcio tendrá, entre sus objetivos, la incorporación de nuevas tecnologías tanto a nivel de tipos de vehículos como de combustibles; la mejora de la huella de carbono y la reducción de emisiones; y la incorporación de Big Data, Business Intelligence, Inteligencia Artificial, etc. para mejorar la calidad del servicio y la protección del medio ambiente.

“Las pruebas que se inician hoy con este autobús dan fe de esa voluntad. El modelo de colaboración público-privada compromete a ambas partes en la prestación de un servicio en permanente mejora. El transporte público está abriendo nuevos caminos en la Comunidad de Madrid, con nuevos medios y cero emisiones”, ha agregado.

Las pruebas del autobús de Solaris en las líneas operadas por Avanza se unen a las del prototipo del fabricante portugués Caetano que Alsa realizó, la semana pasada, en el Corredor del Henares.

Renovación de flotas

En la actualidad, la flota del Consorcio Regional de Transportes está compuesta por 2.063 vehículos y cuenta con un 28% de autobuses impulsados por combustibles alternativos, como gas natural e híbridos eléctricos. La flota tiene una media de antigüedad de 4,9 años y es 100% accesible. Si se incluyen los 2.066 autobuses de la EMT de Madrid, cerca del 55% del conjunto de la flota opera con tecnologías poco o nada contaminantes.

Desde el inicio de esta legislatura, ya se han renovado 343 autobuses de la flota del Consorcio, 37 de ellos híbridos (eléctricos o de gas), 33 de gas natural comprimido y 273 diésel. Todos los autobuses tienen el estándar europeo más exigente (Euro VI).

El Grupo Avanza opera un total de 84 líneas interurbanas y 20 urbanas del Consorcio de Transportes de Madrid, a través de sus empresas filiales Avanza Interurbanos, Empresa Turística de Autobuses, Llorente y Larrea.