El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, acompañado del delegado del Área de Medio Ambiente y Movilidad, Borja Carabante, y del líder de la oposición, Pablo Casado, visitó ayer el Centro de Control de la Empresa Municipal de Transportes, donde ha agradecido la labor de los trabajadores de la EMT que, en una situación tan complicada como la vivida en Madrid, han seguido cumpliendo con su trabajo.

En este sentido, el alcalde ha recordado que la decisión de no suspender el servicio de autobuses hasta las 20:30 h del pasado viernes, 8 de enero, evitó dejar a más de 100.000 personas sin posibilidad de desplazarse durante esa tarde. "Gracias a los trabajadores de la EMT, gracias a su entrega y a su dedicación, 110.000 personas pudieron regresar a sus domicilios, aunque esto supuso que 270 autobuses de la EMT se quedaran atascados por la nieve" ha dicho Almeida, a la vez que ha destacado que, sin embargo, "en apenas 48 horas esos 270 vehículos ya se habían recogido en las cocheras de la EMT". 

Además, ha recordado que, a pesar de lo complicado de la situación, el martes a las 8:00 h, sólo dos días después de que dejase de nevar, ya había 27 líneas de autobuses de la EMT funcionando y hoy miércoles se han sumado seis líneas más, porque "entendemos que en estos momentos es más importante que nunca garantizar la movilidad".

Almeida ha destacado también el extraordinario funcionamiento de Metro de Madrid y ha agradecido a la Comunidad que lo siga manteniendo abierto durante las 24 horas del día, ya que "era la única forma de moverse durante los días de este tsunami de nieve que ha sufrido la ciudad". 

Contingente sin precedentes

Para que todas las líneas de autobuses puedan restablecer su servicio, el alcalde ha subrayado la importancia de la limpieza de las calles de Madrid, tanto las peatonales como las calzadas para vehículos. Así, ha destacado que "gracias a un contingente sin precedentes formado por más de 7.000 personas del Ayuntamiento que están trabajando de manera incansable", ya hay más de 1.500 calles abiertas, lo que supone más de 1.300 kilómetros de viales de circulación y 430 kilómetros peatonales.

Almeida ha agradecido, además, al Gobierno central la ayuda de la UME, con 200 profesionales que también están trabajando en la capital, "porque es importante contar con todos los efectivos y los recursos de los que podamos disponer para que Madrid recupere la normalidad lo antes posible", ha dicho.

Declaración de zona catastrófica

Por otra parte, ha anunciado que la Junta de Gobierno que se celebrará mañana estudiará la posibilidad de solicitar la declaración de zona catastrófica para Madrid porque "jurídicamente entendemos que es viable dada la situación generada".

Según ha explicado el alcalde, "tenemos la certeza de que las pérdidas ascienden a varios cientos de millones de euros, tanto desde el punto de vista de la actividad privada como la hostelería y el comercio, como del daño causado a las personas con desperfectos en vehículos y edificios, sin olvidar las infraestructuras del Ayuntamiento". Además de las pérdidas que se han producido en la Empresa Municipal de Transportes, ya sea por la falta de recaudación por los días que no se ha podido circular o por las actuaciones de rescate de los 270 autobuses.

Asimismo, ha informado de que se está preparando un contrato de emergencia para que en un plazo de 60 días se revise el estado de todo el arbolado de la ciudad y actuar de forma inmediata sobre los árboles que sea necesario.