El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, acompañado de la vicealcaldesa, Begoña Villacís, y de los portavoces de los grupos municipales guardaron ayer un minuto de silencio en la Puerta de Alcalá por los fallecidos a causa de la COVID-19. En el acto se descubrió un crespón negro que el Ayuntamiento de Madrid ha instalado en el monumento como homenaje a todas las víctimas de la pandemia.

Almeida considera que en estos momentos “es fundamental el recuerdo a los fallecidos” y que sus familias y allegados necesitan un gran apoyo de las instituciones. “Es más necesario que nunca que tengamos todos los homenajes y todos los detalles con ellos, creo que no hay ni un gesto ni un momento de sensibilidad que sobre”.

El alcalde ha afirmado que este es también un acto de unidad de todos los grupos municipales del Ayuntamiento, que aunando esfuerzos construirán un Madrid mejor mediante “esa voluntad de seguir trabajando juntos, de seguir haciendo ese Madrid del futuro que va a ser distinto necesariamente respecto del que conocíamos, pero que sobre la memoria de todos aquellos que han fallecido, sobre el esfuerzo de todos los madrileños, sobre el acuerdo y la voluntad de los grupos municipales, podrá ser un Madrid mejor.”

La vicealcaldesa, Begoña Villacís, ha destacado que se necesitan momentos como este de recogimiento y reflexión para compartir la tristeza que se está viviendo. “Este es el Madrid que se ha visto tocado para siempre. La sociedad madrileña no va a salir igual de esta crisis. La sociedad puede ver que este Ayuntamiento va a trabajar conjuntamente para sacarlos de esta, que va a trabajar duramente para que nuestra ciudad vuelva a ser lo que era, pero para ello, es necesario reconocer que somos una ciudad que está de luto”.