La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, acompañó ayer a Su Majestad el Rey Felipe VI en la inauguración del curso universitario 2020/21. El acto se desarrolló en la Universidad Politécnica de Madrid, donde ha apelado al papel que desempeña ante el COVID-19 junto a la ciencia y la innovación. “Nuestro objetivo es promover una auténtica transformación que sitúe a nuestras universidades como referente en innovación educativa”, ha indicado.

Para la presidenta, es “el momento de la Universidad”. “De aplicar nuestro talento docente con la aplicación de las nuevas tecnologías para continuar con la enseñanza-aprendizaje”, ha señalado Díaz Ayuso, al tiempo que ha indicado que “hacer frente a esta crisis va a permitirnos acelerar los proyectos de innovación docente, fruto de un modelo académico flexible, que promueve la excelencia a través del mérito”.

En este sentido, ha destacado el papel que van a tener los estudiantes para poner en marcha grandes proyectos que puedan consolidar a la Comunidad de Madrid “en una posición de liderazgo europeo en disciplinas críticas y a nivel mundial”. “Ellos van a ser una referencia del comportamiento de la juventud, no solo por las medidas contra la pandemia, sino porque necesitamos su concurso para innovar, modernizar y desarrollar España”, ha continuado Díaz Ayuso, para añadir que es el “momento de esta generación, de que muestre todo su potencial y devuelva a la sociedad todo lo que generosamente han invertido nuestros mayores”.

Curso con normalidad

Más de 300.000 estudiantes están empezando durante estos días sus clases en alguna de las 14 universidades madrileñas, que han establecido un comienzo escalonado del curso 2020/21 debido a la pandemia de la COVID-19. Junto a ellos, más de 16.000 profesores e investigadores y otras 11.000 personas de administración y servicios.

Todos ellos han sido los protagonistas de la inauguración del curso, al que también ha asistido el consejero de Ciencia, Universidades e Innovación, Eduardo Sicilia. El acto se ha celebrado en la Politécnica, que este año celebra el 50 aniversario de su creación como centro decano de referencia en la formación e investigación en los ámbitos científico y tecnológico.

La vuelta a las aulas se está produciendo con normalidad en todos aquellos campus donde ya se imparten clases, como son la universidad Politécnica de Madrid, la Universidad Autónoma y la Universidad de Comillas, que comenzaron el lunes 7 de septiembre. El 14 de septiembre empezaron la Universidad Carlos III, la Universidad Nebrija, la Universidad Europea y la Universidad CEU-San Pablo. Al día siguiente, el 15 de septiembre, la Universidad Villanueva. Y desde esta semana, ya están los alumnos de la universidad Alfonso X el Sabio y la universidad Francisco de Vitoria.

Para el 28 de septiembre vuelven a clase la Universidad Complutense de Madrid, la Universidad Rey Juan Carlos, la Universidad de Alcalá y la Universidad Camilo José Cela.

Modelo híbrido y protocolos de seguridad

La Comunidad de Madrid ha apostado este curso 2020-2021 por un sistema de docencia híbrido, en el que se combina la presencia física del estudiante en las aulas con el trabajo a distancia. La presencialidad se pide, principalmente, en aquellas actividades de experimentación y alto valor, al igual que especialmente para los estudiantes del primer y cuarto curso de Grado.

Este curso 2010/21, las clases presenciales se combinarán con el uso educativo de las tecnologías. En todos los campus se realizarán actividades formativas a distancia, tanto en tiempo real (síncronas, en directo) como en diferido (asíncronas), a través de los campus virtuales o plataformas como BlackBoard Collaborate. En este sentido, las universidades madrileñas han trabajado durante estos meses para extender las zonas wifi en los campus.

Para ello, el Gobierno de la Comunidad de Madrid ha destinado 40 millones de euros a un Plan de Transformación Digital para las universidades públicas de la región, donde se priorizarán algunos aspectos como la integración de la cultura digital en las metodologías docentes de las universidades, la atención a una presencialidad adaptada, la formación de calidad y competitiva o la mejora del impacto de las investigaciones.

La Comunidad de Madrid será catalizadora del cambio a través de la asignación de fondos a las universidades públicas. De este modo, la inversión estará vinculada al compromiso de cada institución universitaria con el Plan de Transformación Digital. La administración comprobará que los fondos se dirigen a la transformación de las prácticas docentes, a la formación del personal y los estudiantes o a la efectiva transformación de los procedimientos administrativos.