Madrid

La Policía Municipal de Madrid participa en un simulacro de terremoto de alta intensidad en el marco de un proyecto europeo

- 18 noviembre 2020
 

El cuerpo de la Policía Municipal de Madrid participó ayer durante 12 horas en un simulacro de catástrofe, un terremoto de alta intensidad, celebrado en el marco del proyecto europeo FASTER, junto a otros cuerpos de emergencia en las instalaciones de la Escuela Nacional de Protección Civil.

La Policía Municipal ha dedicado a este ejercicio una treintena de agentes y diferentes vehículos, drones y perros adiestrados, mientras que por parte del Grupo de Emergencia y Respuesta Inmediata de la Comunidad de Madrid (ERICAM) han participado una veintena de efectivos del SUMMA 112, Bomberos regionales y binomios caninos (entrenador y perro) de la Escuela Española de Salvamento y Detección con Perros.

La delegada de Seguridad y Emergencias y portavoz del Ayuntamiento de Madrid, Inmaculada Sanz, ha seguido parte del simulacro acompañada del consejero de Justicia, Interior y Víctimas de la Comunidad de Madrid, Enrique López, y de la subsecretaria del Ministerio del Interior, Isabel Goicoechea.

Sanz ha destacado que, entre los principales objetivos de la Policía Municipal de Madrid, está participar en un ejercicio simulado internacional de respuesta inmediata ante una catástrofe en la ciudad, en plena pandemia mundial, impulsando el conocimiento e interacción entre los diferentes cuerpos de emergencias nacionales e internacionales. Además de impulsar el desarrollo de la nueva Sección de Apoyo Aéreo y del resto de unidades, formando parte de las maniobras de entrenamiento y testeo de las herramientas desarrolladas en este proyecto y practicar la coordinación y gestión de la catástrofe entre todos los intervinientes.

Simulacro de catástrofe al que ha asistido Inmaculada Sanz

 

Unidades participantes

Por parte de la Policía Municipal han tomado parte dos patrullas del distrito de Villa de Vallecas, una furgoneta de la Unidad de Apoyo a la Seguridad (UAS), un camión como Vehículo de Mando Móvil, el jefe de guardia, cuatro pilotos de la Sección de Apoyo Aéreo y tres agentes guías de la Sección Canina con sus perros, además de la Unidad de Comunicaciones y Videovigilancia. En total, 23 agentes operativos en el campo de trabajo a los que hay que sumar otra decena que han participado desde la emisora central, así como en la Unidad de Relaciones Internacionales del Cuerpo.

Los agentes de la Policía Municipal han sido los primeros en actuar en la escena. Tras recibir aviso y llegar al lugar del siniestro, han asegurado la zona y han evaluado preliminarmente la situación, empleando drones para llevar a cabo este primer reconocimiento. Después, han creado las vías de acceso necesarias para garantizar la entrada de los vehículos de emergencia a la zona de espera y de intervención.

Durante el rescate, dirigido en términos generales por Bomberos de acuerdo a los protocolos conjuntos establecidos por SUMMA 112 y la Policía Municipal, los agentes han acordonado el área donde se ha agrupado a los heridos y la zona de espera de las ambulancias. Mientras, el dron pesado pilotado por agentes municipales ha surtido de material sanitario cuando ha sido preciso. La Policía Municipal, por otro lado, ha controlado que no se originaran colapsos en los aledaños del puesto de mando, donde se ha ubicado el camión de comunicaciones de Policía, que ha tomado parte en el operativo. 

Un terremoto de 7,4 grados

El escenario del simulacro ha sido un país imaginario que ha sufrido, en plena madrugada, un terremoto de 7,4 grados en la escala de Richter, provocando graves daños a las infraestructuras y a la población, lo que ha obligado a sus autoridades a solicitar ayuda internacional.

Entre los objetivos del simulacro, está realizar el ejercicio piloto de las tecnologías del proyecto FASTER (First responder advanced technologies for safe and efficient emergency response) de investigación de la Unión Europea para apoyar tecnológicamente a los primeros intervinientes en una gran emergencia con el objetivo de aumentar su seguridad y contribuir a la eficacia de la respuesta y la mejora de la atención a las víctimas. Este proyecto aglutina a profesionales de distintos servicios de seguridad y emergencias de toda Europa para desarrollar herramientas tecnológicas que protejan a los primeros intervinientes (servicios sanitarios de emergencias, bomberos, policías, etc.) en todos los aspectos de su trabajo en catástrofes.