La Real Casa de Correos, el kilómetro cero de la libertad, es también la casa de los cubanos que estos días se levantan contra quienes llevan 6 décadas robándoles la vida, la libertad, la democracia y sus derechos. Estamos con ellos y con su lucha por la libertad frente al comunismo.

Estos días nos preocupa Venezuela, y la violencia en las calles promovida por el régimen totalitario que está asfixiando desde hace mucho tiempo a sus ciudadanos. Como me preocupa Cuba y los 11 millones de cubanos que alzan la voz pidiendo libertad en las calles. Nos preocupa el miedo, la cárcel y el exilio.

Nos preocupa también un presidente, el cubano, que lejos de admitir libres protestas de su pueblo, cansado, llama a la revolución en la calle para silenciarlo. Un Gobierno que rechaza ayuda humanitaria ante la peor ola de Covid que está viviendo el país. Una situación que, de manera espontánea, ha lanzado al pueblo de Cuba a sus calles para pedir libertad, y una gestión eficaz de sus servicios públicos ante la pandemia, pero pretenden reprimirlo.

Por eso, enviamos todo nuestro apoyo y solidaridad a Cuba, país hermano al que tanto nos une para que sepa que Madrid está a su lado.

Los mismos que han asolado Venezuela y Cuba son los que han intentado lo mismo en la capital de España. Pero la buena noticia es que no se lo vamos a permitir. En la Comunidad de Madrid, y en todo el país, se van a encontrar con una sociedad civil fuerte y pujante que lo que le pide a su Gobierno es que centre su acción en las personas y que nos ayude a generar prosperidad.