El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, asistió ayer al acto de homenaje a los diez bomberos fallecidos en el incendio de los Almacenes Arias, ocurrido en 1987 y del que ahora se cumplen 33 años. En el acto también han participado la delegada del Área de Portavoz, Seguridad y Emergencias, Inmaculada Sanz; el concejal del distrito de Centro, José Fernández, y representantes de los distintos grupos municipales.

Almeida valoró “el homenaje que hoy realizamos”, del que ha dicho que “quizá tiene más sentido que nunca, porque el sacrificio, la profesionalidad y el heroísmo que los bomberos de Madrid demostraron en aquel terrible suceso se ha puesto de manifiesto, una vez más, en los duros meses que hemos vivido por la pandemia”.

Almeida destacó que la actuación del cuerpo de Bomberos de Madrid durante los meses más duros por la COVID “ha ido más allá del obligado cumplimiento del deber de sus funciones, por lo que en este acto quiero mostrar mi admiración y gratitud hacia el trabajo realizado, que tiene siempre como única meta servir y cuidar de todos los madrileños”. 

Durante el homenaje, que debido a las medidas de seguridad impuestas por la COVID-19 han tenido un formato más reducido que en ocasiones anteriores, se llevó a cabo la tradicional ofrenda floral en la que 12 bomberos, en representación de cada parque de bomberos del Ayuntamiento de Madrid, han colocado 12 ramos de diez rosas en memoria de cada bombero fallecido frente a la placa de la plaza del Carmen que conmemora el suceso.

Posteriormente, una pareja de bomberos, acompañados por el alcalde y la delegada de Seguridad y Emergencias, ha colocado una corona de laurel junto a una placa conmemorativa.