Ese paso supondrá una nueva mejora para la movilidad peatonal de la zona tras la puesta en marcha, el pasado 7 de agosto, del paso transversal situado a la altura del número 112 de la calle Francisco Silvela. Paralelamente, se continúan desarrollando las labores de cimbrado de todo el viaducto, consistentes en dotarlo de una estructura auxiliar que soporte provisionalmente su peso para después proceder a trocearlo.

El pasado 10 de julio el Ayuntamiento de Madrid recibió un informe técnico de análisis de la situación estructural de este puente en el que se concluía que la estructura ha entrado en una franja de riesgo inaceptable y se señalaba su demolición como único escenario posible compatible con la seguridad del viaducto y de los usuarios. Ese mismo día, el viaducto fue cerrado al tráfico de vehículos y peatones.

En total, las labores de desmontaje de la estructura, que se han puesto en marcha siguiendo el procedimiento de urgencia, tienen una duración estimada de cuatro meses, por lo que estarán finalizadas en noviembre. El presupuesto asciende a 9,3 millones de euros.