El consejero de Transportes e Infraestructuras, David Pérez, ha presentado el Plan de Inspección 2022 cuyo objetivo “es velar para que los servicios de transporte que se realizan en nuestra región se presten con unos elevados estándares de calidad y seguridad”.

Esta acción se desarrolla a lo largo de todo el año y se van a revisar cerca de 100.000 vehículos, de los cuales al menos 48.000 se controlarán en ruta, 15.000 de manera telemática y 10.000 en pesaje, así como a más de 1.000 empresas del sector.

Las principales líneas de actuación de la Comunidad de Madrid, además de la inspección en carretera, son la supervisión de empresas, tacógrafos, vehículos en carretera, el control telemático de estos y el de los cursos de formación para conductores.

Este año se va a hacer especial hincapié en las actuaciones en carretera dirigidas al control de vehículos dedicados al transporte de mercancías que circulan con exceso de peso. Esta vigilancia es fundamental para evitar daños en las infraestructuras y por el peligro que suponen para la seguridad vial. También se revisará la realización del transporte público de mercancías con autorizaciones en el privado complementario.

Asimismo, se vigilará el traslado de mercancías peligrosas y perecederas, el internacional y el de cabotaje realizado por transportistas no residentes, incidiendo en aquellas empresas que puedan estar realizando su actividad en la Comunidad de Madrid, teniendo, sin embargo, sus sedes en otro Estado miembro, las llamadas empresas buzón.

Por otro lado, el Plan de inspección 2022 pondrá también especial atención en el transporte de trabajadores, escolares y menores con discapacidad, así como el de viajeros realizado en los vehículos de hasta nueve plazas, incluido el conductor.