A 132 metros de altura del Nudo Norte, desde la planta 33 de Torre Espacio, el alcalde de Madrid ha explicado los detalles de las obras de remodelación que comenzarán durante la primera semana de diciembre en este eje viario que diariamente atraviesan 270.000 vehículos, convirtiéndolo en uno de los viales de mayor intensidad de tráfico de toda España. Con el Nudo Norte de fondo a modo de maqueta real, José Luis Martínez-Almeida ha especificado los tramos donde se va a actuar y ha avanzado que las primeras operaciones que se van a llevar a cabo son las desviaciones de todos los suministros. Pasadas las Navidades, ha dicho, los vecinos del entorno y los vehículos que circulen por esta vía se encontrarán con algunas afecciones al tráfico para proceder a la retirada de los trenzados que conectan la M-30, la M-607, la M-11, la A-1 y el paseo de la Castellana.

El regidor madrileño, acompañado del delegado del Área de Medio Ambiente y Movilidad, Borja Carabante, y de los concejales de Chamartín y Fuencarral-El Pardo, Sonia Cea y Javier Ramírez, respectivamente, ha manifestado que el objetivo de esta actuación es disminuir la congestión del tráfico en hora punta en este enclave de Madrid, ya que su influencia afecta al resto del tráfico de la ciudad.

La reforma eliminará los cuatro trenzados, que provocan la pérdida de capacidad de las vías y grandes atascos. Estos cuatro cruces al mismo nivel serán sustituidos por nuevos pasos a distinto nivel: tres son inferiores y uno superior, el de la M-607, con conexión al paseo de la Castellana. También se va a proceder a la reordenación de los viales, así como a la adecuación y ampliación de alguno de los viaductos existentes.

Según estudios realizados por el Área de Medio Ambiente y Movilidad, el tiempo medio para cruzar el Nudo Norte en coche en hora punta es de 3,16 minutos. Con esta reforma, se prevé un ahorro de tiempo en los momentos de más tráfico de un 31 % para los desplazamientos en vehículo privado. En total se ahorrarán 3.667 horas al día. El nuevo Nudo Norte está proyectado también para mejorar la seguridad vial y la accesibilidad al transporte público y a los servicios existentes.

 

Rebaja del presupuesto del 33,4 %

Con un plazo de ejecución de 22 meses, las obras las va a realizar FCC con un presupuesto de adjudicación de 42 millones de euros millones de euros, IVA incluido, lo que supone una rebaja del presupuesto de licitación del 33,9 % (63,5 millones de euros, IVA incluido). La remodelación estará terminada en el último trimestre de 2022. 

La reforma de esta infraestructura es una de las actuaciones clave que se ha incluido en la Estrategia de Sostenibilidad Ambiental Madrid 360 para contribuir a reducir las emisiones contaminantes de la ciudad. El aumento de capacidad en los puntos críticos y la supresión de los cruces supondrá una reducción de los niveles de congestión por debajo del 70 %. Además, con esta reforma mejorará la calidad del aire, llegando a reducir las emisiones de CO2 una media de 14 toneladas al día, lo que equivale al 0,5 % de las emisiones de CO2 del sector del transporte por carretera en Madrid.

 

Tres fases de obra

La remodelación del Nudo Norte se va a realizar en tres fases. La primera, que es la que se inicia a principios de diciembre, comprende las obras necesarias iniciales de implantación y las exteriores a la ocupación permanente de los viales principales, con afecciones puntuales en los márgenes y sin afecciones al tráfico. Por un lado, se trabaja en los desvíos de servicios afectados que se realizan en los márgenes del ámbito y por otro, se acometen las obras iniciales asociadas específicamente a las distintas estructuras, que se realizan también fuera del ámbito del viario principal por ser ampliaciones de plataforma actual o desvíos provisionales. Esta fase durará unos diez u once meses, en los que las afectaciones al tráfico serán mínimas, intentando que los accesos y traslados de camiones de obra se efectúen desde los viales perimetrales y fuera de la hora punta. 

La segunda fase se corresponde con la ejecución del grueso de las obras asociadas a las distintas estructuras, que se encuentran dentro de la huella de los actuales viales principales. Aquí, para cada fase de obra prevista se han proyectado sus respectivas ocupaciones, vallados de obra y desvíos de tráfico asociados. Será el momento de los trabajos con más incidencia en el movimiento de vehículos, puesto que los desvíos proyectados reducirán la capacidad del nudo.

La tercera fase tendrá lugar una vez ejecutados los pasos inferiores y coincidiendo con los acabados e instalaciones de los mismos. Esta última parte de la obra consistirá en las actuaciones en superficie de fresados, pavimentación, alumbrado y drenaje de los troncos de las vías; se asemejará mucho a las periódicas obras de mantenimiento y asfaltado que se ejecutan habitualmente y que se acometerán en horario nocturno. Con la debida planificación, se generarán afecciones y desvíos de tráfico puntuales, variables, ordenados y muy acotados en su duración. También en esta fase se rematarán las obras de urbanización de las calles Islas Molucas y Antonio de Cabezón.